Mis queridas y queridos amigos-hermanos: Hay una oración que suelo repetir con frecuencia, y es: Señor mío y Dios mío ilumina mi camino.
Como no tengo memoria no sé si ya lo he dicho. Pero hoy la repito:
"Señor mío y Dios mío: Ilumina mi camino".
Soy seglar y mayor. Quiero cooperar al bien de los demás, necesito correcciones y aportaciones de quien quiera ayudar. Les deseo, a todos, la plena felicidad y la plena libertad.
Toda aquella y aquel que quiera entrar en mi página de Facebook, el enlace es el siguiente: https://www.facebook.com/luis.garciacorrea.1
“¡¡¡A LOS MORIBUNDOS!!!”
Hasta donde sé siempre nos acordamos de
los vivos y de los muertos, pero no de los moribundos.
El moribundo vive los últimos momentos
de su vida terrenal, que son los más importantes después de su nacimiento.
Morir, morimos todos. Y todos seremos
moribundos.
Yo le pido a mi familia, como creyente
en LA SANTÍSIMA TRINIDAD, que avisen al Párroco para que venga a confesarme,
darme la Sagrada Comunión, la Extremaunción o Unción de Enfermos, y sus
palabras, consejos y compañía.
Me pregunto: ¿Todos los moribundos,
creyentes o no, reciben los Santos Sacramentos y la Extremaunción?
La Extremaunción, en los creyentes, es
dejar a la persona moribunda en santidad, para, así, poder entrar en el Cielo
prometido que es la contemplación de LA SANTÍSIMA TRINIDAD (DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU
SANTO), entrando a vivir en Dios por toda la eternidad.
No darle la oportunidad, al moribundo,
de recibir LA SAGRADA COMUNIÓN Y LA SANTA UNCIÓN, supongo que debe de ser un
pecado grave para quienes así actúan. Además, irreparable.
Supongo que los no creyentes creen que
después de la muerte no hay nada. ¿Cómo pueden estar tan aparentemente seguros
de eso? ¿Y si hay? ¿No es la inteligencia y la voluntad del espíritu humano muy
superior a los instintos y a la sensibilidad del organismo animal? ¿No reclama
la pervivencia tras la muerte? ¿No nos preguntamos racionalmente de dónde
procede todo y qué fin tiene todo el universo?
Aunque sea por las dudas yo le daría la
SANTA UNCIÓN al moribundo cristiano bautizado. Salvo que ella o él se oponga
directamente, claramente, que -entonces- la responsabilidad la tiene el
moribundo.
"¡Si existe Dios, hay
eternidad!" Y pensemos, ¿hemos creado el universo nosotros? ¿Y si no,
quién y cómo lo ha creado?
Lo que me apenaría es que una persona no
vaya al cielo eterno por no darle los Sacramentos.
Estas palabras van dirigidas, en
especial, a los creyentes, y, ojalá, llegasen a los no creyentes.
Que se sepa que los familiares del
moribundo tienen la ineludible obligación de tratar que el moribundo reciba los
Santos Sacramentos. Y si no lo hacen, la responsabilidad recaerá sobre ellos, y
será un peso para toda la vida.
No quisiera tener esa responsabilidad de
que un moribundo familiar no reciba los Santos Sacramentos. Después ya no hay
solución.
Todos, sin excepción, moriremos.
¿Cómo quiere usted morir?
Creo que esta es la gran pregunta que
todos debemos hacernos.
Lo que si les puedo garantizar es que
usted, y su familia, y amigos morirán, y todos seremos moribundos.
La muerte es el fin de la vida de todo
nacido.
Pero antes de morir se es moribundo.
A quién sea moribundo, en este momento,
le pido a "¡¡¡LA SANTÍSIMA TRINIDAD que lo coja confesado para que goce,
eternamente, de la contemplación y vida de LA SANTÍSIMA TRINIDAD!!!"
“¿QUÉ ES LA VIDA?”
“¿Qué es la vida?” La ocasión de crecer en
valores, y, con ellos, servir y amar a los demás.
¿Qué es la vida? El tiempo que tenemos para
crecer como personas: tiempo para mejorarnos; tiempo para compartir la
felicidad y la libertad.
La vida siempre es corta.
“¡Aprovechar la vida es virtud propia de las
personas verdaderamente sabias!”
“¡Perder el tiempo en la vida, es perder lo que
nunca regresa!”
Debemos tratar de mejorar cada día. Esa debe ser
nuestra meta cotidiana.
Y se mejora con la humildad, con la honestidad y
con el amor a los demás.
“¡Tenemos la libertad -el don de la
responsabilidad-, y saber vivir en libertad es el logro que nos lleva a la
felicidad!”
“¡La felicidad es algo alcanzable, siempre que
el amor sea la meta y el fin de todos nuestros actos, cada día!”
“¿Qué es la vida?” La ocasión de crecer en
virtudes por la vivencia de los valores morales, éticos o religiosos.
“¿Qué es la vida?” La ocasión de vivir con
honestidad, lealtad, humildad y amor.
“¿Qué es la vida?” La ocasión de no perder el
tiempo en lo que no tiene valor.
“¿Qué es la vida?” La ocasión y la oportunidad
de saber a dónde ir.
La vida es un momento que pasa a toda velocidad:
si no lo aprovechamos perdemos lo que no regresa jamás.
Perder el tiempo es una de las mayores
insensateces que podemos cometer.
Aprovechar la vida es llenarla de valor y
contenido por poner como base y fundamento el amor, la amistad, y el servicio a
los demás.
“¡Qué es la vida?” Lo que hacemos cada
día.
“¿Qué es la vida?” Lo que hemos hecho.