viernes, 14 de diciembre de 2018

“LA PAZ”. “VIVIR EN PAZ”






“LA PAZ”. “VIVIR EN PAZ” 


La paz es el estado ideal para el ser humano.
La paz es armonía y equilibrio. Armonía en los sentimientos y en los hechos. Equilibrio entre la mente y el corazón.
La paz entre las naciones es el respeto y la consideración mutuas y, como consecuencia, la ausencia de guerra.
Las guerras son la falta de respeto, consideración y, como consecuencia, suponen la agresión a los derechos inalienables del ser humano.
“¡La paz es la ausencia de violencia!”
“¡La paz es amar con honestidad, respetando la libertad!”
Estar en paz es tener la conciencia tranquila por vivir con honestidad y amor a los demás.
La paz produce quietud y tranquilidad de espíritu y relaja el cuerpo, pudiendo vivir con felicidad.
“¡Se vive en paz cuando uno se respeta a sí mismo y a los demás!”
La  beligerancia, la lucha, el egoísmo, la maledicencia son los grandes enemigos de la paz.
Vivir en paz es más fácil que vivir en guerra.
Las guerras entre los pueblos suelen ser la salida de algunos poderes perversos para gastar el armamento acumulado.
La paz entre los seres humanos es una consecuencia de la humildad, de la honestidad y del verdadero amor entre nosotros.
“¡Vivir en paz debe ser la meta y la conciencia de todo ser humano viviente!”
La paz es la felicidad personal y social como consecuencia de la buena voluntad de entender y ser entendido por el respeto a sí mismo y por el amor a los demás.
“¡Amar a los demás en libertad es vivir compartiendo la felicidad y el amor como algo normal y natural!”
“¡Nacimos para la paz, y morimos en santidad cuando tenemos la conciencia en paz!”
“¡La paz dignifica y engrandece la vida propia y la de los demás!”
Vivir sin paz es vivir amargado, noche y día, mirando de reojo, y creyendo que todos están contra nosotros.
“¡La paz es la meta a conquistar para vivir feliz y gozar de la libertad!”
La paz es la demostración de tener la conciencia tranquila, el espíritu lleno de AMOR Y AMISTAD: mirar de frente a los demás y dormir tranquilo, porque el mañana será mejor al repartir ese AMOR Y AMISTAD, y hacerlo con toda honestidad, humildad y sinceridad.
Vivir en paz es haber llegado a un grado alto de santidad.
Vivir en paz es el respeto y la consideración a los demás.
Vivir en paz es compartir y vivir la felicidad.
Vivir en paz es dormir con tranquilidad.
Vivir en paz es el respeto a la libertad.
Vivir en paz es amar con honestidad.
Vivir en paz consigo mismo y con los demás es reinar sobre el mal.
El mal se vence al vivir en paz y en paz con los demás.
“¡¡¡La paz y vivir en paz son las metas a alcanzar para reír, soñar y amar!!!”





miércoles, 12 de diciembre de 2018

“¿QUÉ ES LA VERDAD?”






“¿QUÉ ES LA VERDAD?” 

¿Qué es la verdad? La verdad es la incuestionable realidad.
La realidad es la vivencia del segundo de cada momento de la vida.
La vida es la realidad que nos ha tocado vivir cada segundo de la vida.
No aceptar o equivocarse de lo que es la realidad nos puede llevar a una situación que nos arrastre a un mal sin necesidad.
Nacimos para vivir la realidad con honestidad.
La deshonestidad es el origen de la mayoría de nuestros males, la mayoría de los cuales son totalmente remediables.
“¡¡¡La honestidad genera, crea la gloria terrenal!!!”
Vivir con honestidad es servir al bien, y cooperar a que ese bien nos permita vivir la realidad.
Tratar de desvirtuar la realidad es un mal que nos puede arrastrar a incontables vicisitudes que se pudieron evitar tan solo con la honestidad.
“¡¡¡La honestidad es un bien que nos dirige por el camino de la santidad!!!”
¿Qué es la verdad? Lo que vivo cada momento si actuamos con honestidad.
La verdad y la realidad se complementan de tal manera, que la una se debe a la otra y la otra la una.
Filosofar sobre un tema tan trascendental, como es la verdad, es algo que me crea una gran preocupación, porque quiero y necesito ser veraz.
La veracidad de algo es incuestionable, aunque la queramos cambiar.
La verdad debe ser la meta a alcanzar para no solo vivir la realidad sino aceptarla con honestidad y sinceridad, y caminar seguro por el sendero luminoso de la verdadera realidad.
¿Qué es la verdad? La realidad vivida y aceptada con humildad, sinceridad y en libertad.
La libertad nos permita alterar la realidad, que será para bien o para mal, de acuerdo a nuestro amor, honestidad, sinceridad y lealtad.
“¡¡¡Recogemos lo que sembramos!!!”
¿Cuál es su verdad?
¿Qué hace a diario con su verdad?
¿Quiere vivir de acurdo a su honesta realidad?
Yo también me cuestiono, con mucha frecuencia, si vivo con honestidad y si actúo con ella para bien propio y de los demás.
¿Qué son los demás en mi verdad y en mi realidad?
¿Soy honesto y veraz con los demás y conmigo mismo?
Preguntas no me faltan. Ahora necesito su ayuda, su respuesta.
Caminar sereno por la vida y con honestidad es una necesidad para resolver los problemas de la verdad en la realidad y en la libertad.
¿Qué es la verdad? Lo que vivo en cada momento y lo acepto con honestidad y lealtad.
¿Qué es la realidad? La verdad con honestidad.
¿Qué es la verdad? La realidad con honestidad.

lunes, 10 de diciembre de 2018

“LA HIPOCRESÍA”





“LA HIPOCRESÍA”


La hipocresía es el fingimiento de presumir de virtudes y no tenerlas. No se practican porque no se tienen.
El presumir ya es un signo de debilidad, de mala educación, de falta de valores y de falta de humildad.
La hipocresía es una presunción de ser lo que no somos, de aparentar ser lo que no somos.
Hay quien denuncia un mal real, se rasga las vestiduras, lo publica en todos los medios posibles, pero no hace nada por su solución.
Hay quien culpa a los demás y ella o él solo vive con palabras y no con hechos.
Los ególatras están de moda. Denuncian a diestro y siniestro, pero no hacen nada con su trabajo y sus recursos para solucionar el problema que atacan con tanta pasión y virulencia. Culpan a otros exigiendo que esos otros sean quienes los resuelvan.
Hay unos grupos sociales que suelen ser lo más atacados: los empresarios, los políticos, los religiosos,  exigiéndoles que hagan o corrijan lo que denuncian sus atacantes, pero los denunciantes, al pairo, ellos no se mueven. Se ponen a sotavento del empuje del mal y del problema. Son inactivos, solo  hablan.
La hipocresía es un mal personal y social que hay que tratar de erradicar porque su comportamiento no sólo no soluciona lo que es objeto de la queja, sino que envalentona al dañador al ver que puede seguir dañando con libertad y sin barrera que se lo impida.
Las barreras al mal son maravillosas. Hay que ponerlas porque  son razones y medios para luchar y conseguir la bondad personal y social.
Debemos tratar de ser siempre lo más honestos que seamos capaces de ser –y algo más si es posible– porque la honestidad es la virtud que elimina la hipocresía y desarrolla el bien, eliminando el mal.
Benditos y alabados sean los honestos por la práctica de sus virtudes pues son el cimiento de la felicidad y la libertad.
La hipocresía es aliada del mal.
El hipócrita se vanagloria de ser un dechado de virtudes, y hay quien hasta se lo cree.
“¡El medio de eliminar la hipocresía es la humildad y la honestidad!”


viernes, 7 de diciembre de 2018

“¿QUÉ HACER?”





“¿QUÉ HACER?” 

¿Qué hacer? Pensar antes de decidir.
“¡El pensamiento es la facultad de decidir con raciocinio!”
“¡Decidir con raciocinio es la virtud que genera la conciencia formada!”
“¡El raciocinio nos acerca a la verdad si hay honestidad!”
“¡¡¡La verdad es la realidad incuestionable!!!”
La conciencia formada apoya, decide y ejecuta todo aquello que tenga como fundamento los valores que la rigen y la dirigen.
Para que la conciencia sepa dirimir y ordenar, tiene que estar formada en valores éticos, morales o religiosos, en los que prime la honestidad, la humildad y el amor sincero y verdadero.
“¡Para decidir, con criterio y con honestidad, lo que demanda cada momento hay que tener una conciencia bien formada, una gran responsabilidad y amar a quien lo requiere!”
“¡El cimiento de la conciencia es la honesta participación que la orienta hacia el bien, eliminando el mal!”
¿Qué hacer? Rezar o hacer pequeños sacrificios. Creyentes o no.
Decir por contestar, sin haber meditado y valorado lo que tiene de malo o bueno, es arriesgarse a no solo equivocarse, sino a dañar y perjudicar al requirente.
“¡La precipitación es mala consejera!”
La precipitación en el qué hacer y decir puede conducir a confundirse y a equivocarse, y si no se rectifica a tiempo, puede hacer un mal sin necesidad.
“¡¡¡La serenidad y el pensamiento honesto y sincero ayudan poderosamente!!!”
¿Qué hacer? Esperar. Jamás la precipitación, y menos en algo trascendental e importante, conducen a la contestación correcta.
“¡¡¡La sabiduría es saber, en todo momento, qué decir y qué hacer!!!”
“¡¡¡El saber qué hacer o decir es una responsabilidad que hay que meditar para saber decir o hacer!!!”
“¡¡¡El gran colaborador del saber qué decir o hacer es la verdad!!!”
¿Qué hacer? Oír a la conciencia formada en valores como la honestidad y el amor a los demás.
“¡¡¡El amor es el gran catalizador de lo que vamos a decir o hacer!!!”
¿Qué hacer? Mirar a los ojos de quien pregunta y contestar con la mayor responsabilidad basada en la honestidad.
Cuando se mira a los ojos con AMOR Y AMISTAD, con honestidad, se profundiza en el alma de quien pregunta para saber lo que realmente necesita y podamos ayudarle.
¿Qué hacer? Tratar de encontrar la verdad para ayudar.
¿Qué hacer? Repartir bondad con santidad.
¿Qué hacer? NUNCA DAÑAR.
¿Qué hacer? AMAR.
“¡¡¡Con el verdadero, honesto y sincero amor nunca hay equivocación!!!”
¿Qué hacer? Buscar el amor con la libertad para encontrar la verdad.
La verdad nos hace libres y capaces de amar y decir y hacer lo correcto en todo momento.
¿Qué hacer? Amar con honestidad y en libertad, para encontrar la verdad.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

“¿QUÉ ES UN GOBIERNO?





“¿QUÉ ES UN GOBIERNO? 

¿Qué es un gobierno? La autoridad que tiene poder para actuar en bien de la comunidad.
"¡¡¡No hay gobierno si no hay honestidad!!!"
Un gobierno no es un grupo de visionarios, de adivinos, de iluminados. 
Un gobierno es un grupo de ciudadanos honestos y activos que dedican todo su tiempo a buscar soluciones para ayudar a sus conciudadanos.
Hay que insistir hasta la saciedad que la honestidad es el cimiento de la felicidad y de la libertad.
No hay hecho personal, social o mundial que tenga autoridad si no ha sido honesto.
Los gobiernos democráticos son aquellos que han sido elegidos por votación popular  para recibir la autoridad y el poder de gobernar.
¿Qué es un gobierno? Un grupo de personas que dedican su tiempo y trabajo para gobernar con honestidad, para ayudar.
“¡¡¡La finalidad de todo gobierno es solucionar los problemas de la comunidad!!!”
Cualquier interpretación de un gobierno que no sea trabajar para solucionar los problemas de la comunidad es una aberración: es contraria a la razón por la que se creó el gobierno, sus fines y a las metas que se pretenden alcanzar.
La honestidad es el cimiento del bien, en especial en los gobiernos, pero también en el comportamiento de todo ciudadano de a pie que quiera ayudar, que quiere vivir en paz y con libertad y felicidad.
Los pueblos, los ciudadanos tienen una relación directa de causa-efecto en el comportamiento de sus gobiernos.
Un pueblo pasota es enemigo de sí mismo y de los demás.
El poder no corrompe. Los gobiernos no son malos por sí mismo.
Los gobiernos son malos y dañinos cuando están formados por personas deshonestas.
“¡¡¡La deshonestidad deslegitima a cualquier gobierno!!!”
“¡¡¡La corrupción es un mal que arroya a toda una sociedad!!!”
¿Qué es un gobierno? Un número de personas honestas, elegidas por votación honesta y democrática, y que dedican su tiempo y preocupaciones a servir a la comunidad.
¿Qué es un gobierno? El trabajo honesto para ayudar.
Todo lo que vaya en contra de la honesta participación, sea por parte de un gobierno o de un gobernado, es un mal que hay que atajar de raíz si no se quiere vivir como esclavo de solemnidad.
¿Qué es un gobierno? La honestidad en el proceder y trabajar por el bien de los demás.
¿Qué es un gobierno? El que lucha por el bien de los demás.
Hay que combatir y limar todo lo que sea corrupción, que es el fruto de la deshonestidad.


lunes, 3 de diciembre de 2018

¡EN HONOR A LA VERDAD!”





¡EN HONOR A LA VERDAD!” 

En honor a la verdad vivo una época contraria a la que pensaba viviría.
La honestidad y la libertad han sido y son los dos fundamentos en los que he querido construir y fundamentar mi vida.
La deshonestidad ha arrasado a la sociedad. Hay Países hundidos en la miseria y en la muerte porque  viven la deshonestidad como norma de conducta habitual.
Hay países que han llegado a la más aberrante deshonestidad. Les exigen a sus políticos que roben, si no lo hacen los critican como tontos, imberbes y faltos, fuera de la realidad.
La historia es el minuto después de haberlo vivido.
La historia la hacemos todos. Unos en el anonimato y otros en el candelero.
“¡El honor es una consecuencia de la honestidad, de la dignidad y de la libertad!”
“¡Vivir con honor es convertir la vida en algo trascendental!”
“¡¡¡El honor, la dignidad y la honestidad trasciende a la realidad, y se proyectan en la actualidad!!!”
“¡La actualidad es la vivencia cotidiana y personal de cada segundo de vida convertido en verdad!”
“¡La verdad nos hace libres y capaces de vivir la realidad!”
“¡La libertad es vivir la verdad cada segundo con honestidad desarrollándola en la realidad!”
He tenido que vivir toda esta deshonestidad, y la vida se me ha convertido en una entelequia que soy incapaz de comprender y menos alabar, porque he deseado y necesitado vivir la honestidad en la realidad.
Lo que vivo es en contra de lo que he querido y deseado que sea la actualidad y la realidad.                              
En honor a la verdad y por los valores que me educaron y los quiero vivir en la realidad, me aterra ver que sigue existiendo la deshonestidad como algo natural y normal.
“¡El mal siempre se cobra réditos elevados, cuando impone su maldad!”
Hay quien piensa que no existe la justicia y la verdad, y vive con deshonestidad. Considera, y hasta exige - hay quien impone - que todo tiene un precio, un valor material.
¿Qué mayoría tenemos - y que tienen ciertas sociedades corruptas - que imponen su deseo arrollador de pagar y cobrar lo que es un servicio a la comunidad? “¡Qué mayoría tenemos? La que tengamos está imponiendo su voluntad.
“¡El mal es el bien del corrupto, que aprovecha la corrupción para su bien personal!”
“¡En honor a la verdad!” Vivo horrorizado porque la corrupción se ha extendido sin fronteras y campa por sus fueros.
¿Qué puedo y qué debo hacer? Primero rezar y luego tratar de demostrar que el mal, la corrupción como parte de la deshonestidad, es un mal que se extiende a una velocidad enorme, y que nos afecta a todos por igual.
No tengo otra posibilidad que usar este medio de información aduciendo y acudiendo a mi experiencia, queriendo demostrar que el mal solo se vence con la maravillosa, útil, necesaria y efectiva honestidad, y si es en libertad supera a la deseada realidad. Esos son mis argumentos.
“¡En honor a la verdad!” La vida que tengamos depende del camino que se recorre y en la dirección que se tome.
“¡Nadie da lo que no tiene, pero si da de lo que tiene!”
¿Qué tiene usted? Ya me lo dirá.
Cuando me lo diga le diré a donde va. Quisiera que caminemos juntos, juntos podemos mucho más.
“¡En honor a la verdad!” Rezo sin cesar por el bien de los demás.
“¡En honor a la verdad!“ “¡¡¡¡El mal nos arrollará cuando dejemos de rezar!!!”