martes, 31 de julio de 2012

"VALORES HUMANOS"

Dedicado, con todo cariño, al amigo y compañero, “Todo Belenismo” que lo ha solicitado. Gracias por la confianza depositada y que Padre Dios lo siga bendiciendo. 

                                         “VALORES HUMANOS” 
       Todo acto debería estar regido, dirigido y gobernado por los Valores Humanos.
         ¿Qué entiendo por VALORES HUMANOS?
         Los que se practican como consecuencia de la educación recibida de los padres y complementada en los colegios y en las universidades.
Los Valores Humanos deben ser el cúmulo de la bondad, el desarrollo de la buena voluntad y los generadores del bien.
O lo que es lo mismo: los valores humanos son lo mismo que el amor.
Se quiere y se vive con ellos para ser feliz por el amor.
Me parece muy difícil amar sin valores humanos.
Los hay a montones: la honradez, la pasión por el bien, el amor al prójimo, la laboriosidad .... Para los creyentes, además: amar a Dios,
El gran Valor Humano es la HONESTIDAD. Ser honesto de pensamiento, de palabra y de obra.
La Honestidad engloba todos los valores humanos. Actuar siempre con la verdad y el amor.
Si a la honestidad se le suma la libertad, el resultado es la responsabilidad, que unido al amor dan la plena felicidad.
Vivir sin valores humanos no tiene sentido y genera un vacío peligroso.
Los valores humanos convierten al hombre, y a sus actos, en el ser superior de la creación.
La gran meta de los católicos debería ser: un continuo crecimiento en nuestra filiación divina, para dignificar los valores humanos.
La puntualidad, la responsabilidad, la educación, la compasión, el servicio a los demás, la voluntad etc. etc. son valores humanos que quien los practica entra dentro del grupo de los grandes en la sociedad y luego en el cielo.
Todos estos valores, y otros más que hay, los tenemos que recibir desde la infancia, inculcados por nuestros queridos padres, luego por los maestros y por la sociedad. Son valores que forma parte importante de la conciencia.
Nunca mejor dicho: Por la participación honesta – valor humano primigenio – la solución concreta.
Sin el valor humano de la honesta participación, no pretendamos tener la necesaria solución.

sábado, 28 de julio de 2012

MI VISIÓN ESPERANZADA DE "LA REALIDAD”.

Quisiera aclarar el origen de este artículo, antes de que lo lean.
Habrá quien crea en la ciencia infusa o en el autoritarismo u otros, lo escrito está basado, lógicamente, en la libertad y la participación honesta.
Son mis creencias y vivencias de concejal en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Se creó la primera Federación de Asociaciones de Vecinos de España.
La participación fue maravillosa y contundente. El último presupuesto del Ayuntamiento, como concejal (me tuve que ir por agotamiento)  lo consensuamos con las Asociaciones.
Siempre digo y repito que le debo al Ayuntamiento el haberme ayudado a ser o intentar ser mejor persona. Me hizo más persona.


Vivencias, experiencias y Desiderátum.

 MI VISIÓN ESPERANZADA DE "LA REALIDAD”.

         ¿Cómo puede funcionar un pueblo si el subordinado ordena al propietario?
         ¿Quién es el subordinado? El político.
         ¿Quién es el propietario? El pueblo.
         ¿Cómo puede tomar decisiones el subordinado, - de obligado cumplimiento -, sin consultar y pedir la autorización al propietario?
         ¿Cómo puede obligar el subordinado al propietario a cumplir las decisiones que ha tomando unilateralmente, sin contar con él?
         ¿Tenemos el pueblo que exige a los políticos que tome las decisiones que ellos creen que se deben tomar? ¿Y ese pueblo está obligando a los políticos a que hagan lo que ellos ordenan? No, no lo está haciendo.
         ¿Quiénes son ese pueblo? ¿Las Asociaciones de vecinos, por ejemplo?
         ¿Cómo son y qué autoridad tienen las asociaciones como pueblo representativo?
         ¿Es verdad que muchas se han politizado partidistamente y hoy no tienen el prestigio y autoridad necesaria para exigir que cumplan sus órdenes, sus indicaciones?
         Si es verdad ¿Qué pueblo hay y qué autoridad tiene?
         ¿Esas asociaciones representan al pueblo?
         ¿Y dónde está el pueblo que está apoyando a esas Asociaciones?
         ¿Estaremos en nuestras casas, y diciendo: eso no va conmigo, yo no me meto en problemas, que lo arreglen los de arriba etc. etc.?
         ¿Estamos en nuestras casas viendo la llamada televisión basura que tantos ven, aunque la llamen basura?
         ¿Con esta realidad de pasotismo, individualismos, y sin participación, podremos salir de la crisis, si sólo el pueblo es quien puede hacerlo y si los gobiernos no hacen lo que el pueblo dice?
         ¿Con esta realidad podemos salir de la crisis económica sin tener los valores éticos o morales necesarios para tener la autoridad exigente que lidere a la sociedad?
         A mi leal saber y entender:   ¡ni de broma!
         Los que pueden no están y los que no pueden están, están en los cargos, pero no en el servicio. No tienen autoridad moral.
         Entonces ¿cuánto nos espera y para cuándo?
         Sólo depende de la honradez y participación de la mayoría, a lo mejor con menos se hace más. Pero que sea el pueblo honesto, trabajador y solidario quien imponga con su conducta y proceder el obligado cumplimiento de la honradez a todos los políticos.
         Hasta entonces, y como decía el pediatra de mis hijos: “aguantoformo”.
         Nada de ello, tenemos que buscar e imponer ya el criterio y los comportamientos honestos y solidarios.    ¿Cómo?
         Lo repetiré hasta la saciedad: con la participación honesta de todos y cada uno de nosotros. Cada uno en su trabajo, en su casa, en su diversión, en todos sitios, haciendo y comportándose como auténticos y solidarios ciudadanos, creando un ambiente exigente, y preocupados por el bien de los demás y sin pedir nada a cambio.
         Sin participación y sin honradez, personal y pública, no hay solución, ni creo, ni veo, ni me imagino otra.
         Sin ese cambio personal y social, lo demás será algo de lo mismo y nos seguiremos hundiendo.
         Espero que la cordura y responsabilidad nos lleguen e iluminen cuanto antes, y sepamos corregir el camino hacia la honradez y participación exigentes, que serán la solución.
         De usted, de mí, del vecino depende, depende de todos. Lo contrario es esperar al milagro en el que no cree nadie.

martes, 24 de julio de 2012

"EL DÍA DEL AMIGO"

                                   
                                                                "EL DÍA DEL AMIGO"

            El día del amigo debería ser a diario.
            En la Argentina lo celebraron el 21 de este mes, y hoy nos queremos sumar, de manera especial, a esa vivencia maravillosa que los humanos podemos tener: la amistad, el amigo.
            “Quien tiene un amigo tiene un tesoro” ¡Qué realidad más evidente y maravillosa!
            Tengo la suerte de ser testigo del valor, de la ayuda y del cariño de un amigo.
            Les cuento: “En mi familia vivíamos unos momentos de estrecheces económicas y un amigo vino a mi casa a ofrecernos el dinero que necesitásemos y sin condiciones”.
            Es un hecho real, que hoy, como siempre, queremos recordar, y que me siento impulsado a comunicar, como ejemplo de lo que puede hacer un amigo y como la dicha familiar y personal que proporciona. Y eterno agradecimiento que es la consecuencia de la generosidad.
            Este amigo es y ha sido un hombre de bien, con unos valores éticos-religiosos y –ya se concluye- que los vive plenamente.
            Quizá vivamos un momento histórico donde el amigo cobra especial notoriedad y se nota más la  necesidad de gente así.
            De una pequeña simpatía mutua, puede surgir un diálogo que, al hacerse más profundo, va encontrando puntos de vista e intereses comunes que van fortaleciendo ese trato.
            Y hoy lo siento, lo palpo y lo vivo en las Redes Sociales.
            Hablar, comentar, sincerarse con un amigo llena el alma de paz, de alegría y fortalece la amistad y uno queda reconfortado.
            La amistad es compartir. Es una de las grandes manifestaciones del cariño. Y siempre con el mismo fin: ayudarse.
            La felicidad es compartir, y se eleva cuando algo se comparte con el amigo.
            Por todo esto tan valioso, hoy quisiera conmemorar y festejar, de forma más notoria y destacada, lo que es un amigo y la realidad de la amistad.
            Los humanos somos buenos por naturaleza, y una de esas manifestaciones es querer y ser querido por el amigo.
            La amistad hay que fomentarla, para así conservarla.
            Seamos amigos de nuestros amigos, y con algo tan sencillo como escuchar, y lo demás vendrá por añadidura.
            El bien engendra al bien, y la amistad al amigo.
            La amistad es el bien convertido en comunicación y participación.
            La dicha y felicidad se reparten con la amistad, y no hay problema insoluble que resista a la amistad, a la dicha de querer y ser querido como amigo.
            Que la amistad brille y la vivamos porque la compartimos con todo el corazón y con toda el alma, y, como consecuencia, la felicidad con la alegría serán las vivencias de cada día.
            Quiero a mi amigo, nuestro amigo nos quiere. Y hoy lo festejamos de manera especial como homenaje a la grandiosidad de esa dicha invalorable y real de tener y ser amigo.
           Que Padre Dios nos bendiga con Su Amistad, y los no creyentes nos queramos como amigos, y todos gocemos de la plena felicidad de ser y de tenerlo, porque participamos de las dichas y tristezas a quienes podemos ayudar.
“Quien tiene un amigo tiene un tesoro”, si nosotros lo somos.

sábado, 21 de julio de 2012

“VERME OBLIGADO A PREGUNTARME!”

Acostumbro a publicar los martes, lo haré, pero he creído conveniente hacer esta reflexión como consecuencia de lo que describo. Confío nos ayude, al menos lo deseo de todo corazón.

                  “VERME OBLIGADO A PREGUNTARME!”             

          ¿Por qué nos ofendemos?
Es la segunda vez que tengo una comunicación desagradable en las Redes Sociales, lo que me obliga a hacer las siguientes consideraciones:
¡Con qué facilidad nos ofendemos! ¡Con qué facilidad ofendemos!
Cometer hechos censurables, a los demás  no les da derecho a insultar.
Me responsabilizo de mis hechos y comunicaciones respondo de los que yo he manifestado, porque los considero míos, y pongo mi firma.
No quiero ni debo juzgar, al igual que pienso deberían hacer todos los demás.
Sí, creo que hay que respetar y querer. No quiero actuar de otra manera. Me tengo que arrepentir de cosas, claro que sí. Por eso pido perdón cuando me equivoco. No pretendo creerme lo que no soy o más de lo que soy.
Todos somos respetables, por eso somos dignos de ser respetados y debemos respetar.
Entonces ¿Por qué ofendemos? Ofender  ¿produce algún placer o satisfacción? Después de ofender ¿No queda como un mal sabor de boca,  que produce una desazón que no es fácil de desechar? ¿Por qué lo hacemos? Por eso para el matrimonio sirve el dicho:”Nunca te acuestes sin hacer las paces con tu marido o con tu mujer”. Ofendemos, ¿porque nos creemos superiores?
¿Hay razones justas para, deliberadamente, ofender? No lo sé. Quizá se puede hablar con contundencia y claridad, pero sin ofender a la persona a la que nos dirigimos.
La honradez y la educación, recibida y aceptada, son el gran antídoto para no cometer los pecados de ofensas o  injurias.
Normalmente no ofende el que puede, ofende el que quiere. ¡Menuda responsabilidad!
            Porque la persona ofendida  o injuriada, muchas veces no puede defenderse, con lo que su situación puede ser irreversible.
            Decía San Agustín que injuriar era como desplumar una gallina, echar las plumas al viento y luego ir a recogerlas. Alguna no se encuentra y la ofensa queda para siempre. ¡Tremenda responsabilidad!
            Antes que ofender, guardemos silencio. Seamos como tenemos que ser: seres sociales y sociables,  respetándonos y considerándonos mutuamente.
            Quiero apasionadamente al ser humano, y quisiera que fuese siempre bueno. Es fácil, proponérselo si vivimos eso de “amar al prójimo como a nosotros mismos”.
            Apreciemos al hombre porque es hombre, y esa concepción nuestra del ser humano la hago objeto de estima y consideración.
            Los católicos lo tenemos fácil, pero muy fácil: todo humano es imagen y semejanza de Dios, tiene un espíritu inmortal, y Jesucristo murió por nosotros. Así de fácil, aceptar esa obligación.
            No creyentes y creyentes, “no juzguéis y no seréis juzgados”. “No insultéis y no tendréis que arrepentiros”.
            Honremos al ser humano, hagámoslo desde la honestidad y la solución será la plena felicidad, y no la maledicencia del insulto o la injuria.

martes, 17 de julio de 2012

“LAS VIRTUDES DE CONVIVENCIA”





                                                                   
“LAS VIRTUDES DE CONVIVENCIA” 

         Las virtudes que podemos desarrollar y poner en práctica para mejorar la convivencia son muchas. Una de ellas es hacer lo posible para no disgustar a los demás.
         Así como el egoísmo tiene un impacto negativo en la convivencia, la gratitud tiene un efecto muy positivo: es una gran señal de nobleza, y es un lazo fuerte en la convivencia.
         ¡Qué importante es la educación para la convivencia!
         Oigo, veo y... me lleno de esperanza. Estamos mejorando, afortunadamente. Suelo oír la palabra “señor”, lo que antes algunos consideraban muestra de servilismo. Mejoramos, sin duda.
         Pero se necesita más: hay que tratar de intensificar las virtudes de convivencia.
         La sinceridad, la nobleza y no juzgar a los demás.
         El trabajo honrado y productivo.
         Estas y otras virtudes favorecen una convivencia feliz en la familia, en el trabajo, en la calle etc. etc.
         Debemos practicar la gratitud, esto es: el recuerdo afectuoso de un beneficio recibido junto con el deseo de devolverlo de alguna manera.
         Dar las gracias siempre, intentar agradecer de forma manifiesta.
         Decía Santo Tomás que “el mismo orden natural requiere que quien ha recibido un favor responda con gratitud al que le ha beneficiado”.
         Cuesta muy poco ser agradecido y dar las gracias. Con ello se hace mucho bien, porque se crea un ambiente de relaciones cordiales.
         Reconocer los favores y pequeños servicios recibidos, tales como: que la casa está limpia, el trabajo bien hecho, la ayuda del compañero etc.... Y si cualquiera de estas cosas no estuviesen bien, y no se debiera a la falta de buena voluntad, disculparlas.
         Ampliar el número de amigos. ¡Qué bien lo hacen las Redes Sociales¡ y nosotros tratamos de hacerlo desde la Radio, del blog de don Esteban Santana Cabrera, y de este.
         La amistad, cuando es verdadera, resiste bien las diferencias incluso de edades, lo digo por experiencia.
         Es imprescindible el respeto, que consiste en valorar a los demás y también valorar las cosas.
         Respetar la Naturaleza - que es nuestro medio - para vivir de forma natural.
         La afabilidad, el ser amables. Cuesta poco y, a veces, lo que los demás esperan es apenas una buena palabra.
         Intentar no pasar de largo con quien uno puede comunicarse.
         El elogio oportuno, equilibrado. ¡No hay por qué callarlo!
         En resumen: dulcificar la convivencia.
      Con estos deseos y hechos el mundo brillará. Desaparecerá la obscuridad que hoy inunda la vida personal, familiar y social, por las circunstancias económicas,  por la mala gestión y la falta de honradez y, en especial, por la falta de valores éticos o religiosos.
         Nunca mejor dicho, para todo hay solución: la participación de cada uno de nosotros en dulcificar el ambiente con comportamientos educados.
         De usted, de mi depende, y también del vecino.

martes, 10 de julio de 2012

"QUIERO APASIONADAMENTE AL SER HUMANOS"



       
        "QUIERO APASIONADAMENTE AL SER HUMANO"   
         
         Cada vez se acerca más mi partida y tengo prisa por transmitir lo que sé, lo que he vivido, mi experiencia y mi amor apasionado por el ser humano. Estas son las razones que me impulsan a contarles mis inquietudes, vivencias y a crear este blog.
         Ustedes son formidables y les necesito.
      Como les decía, quiero apasionadamente al ser humano. Es un continuo "in crecendo" al que quiero corresponder.
         ¿Y saben por qué?
         Porque cada día que vivo recibo más cariño de mis maravillosos congéneres.
         La felicidad y el amor no tienen límites ni fronteras. No es algo etéreo. Es muy concreto, muy sentido, palpable ... Lo oigo en mi programa de Radio y lo leo.
         La Radio Tamaraceite, el blog de Don Esteban Santana Cabrera (Tamaraceite) y el mío me están haciendo vivir la pasión más maravillosa de mis últimos años. Unos me escuchan, otros me leen y otros participan. Todos están ahí, colaborando en la medida de sus posibilidades y creencias.
Mi blog lo leen en oriente y en occidente, es asombroso, y en tan poco tiempo. Y otros escuchándome. ¿Qué responsabilidad la mía?
         ¿Saben que cumplo 82 años, y jamás había sentido y tocado tan cerca y tan profundamente el cariño de todos ustedes?
         Ruego, aconsejo, recomiendo, suplico que nos comuniquemos, y constantemente. Cada vez que podamos, usemos los medios que tengamos a nuestro alcance para comunicarnos y participar. No lo dejemos para mañana, ni para después.
         Repartamos lo que ustedes me dan: amor.
         Propuse para España – y sigo proponiendo – que los parados que cobran y los jubilados dediquemos, al menos, una hora a la semana a trabajar por los demás sin pedir nada cambio. Algo incluso rentable económicamente. Ampliaré detalles en otro momento.
Lo que realmente quisiera y necesito gritar a los cuatro vientos, es: participemos, solidariamente, en todo aquello que podamos y debamos, soñando que hacemos la más maravillosa acción humana en cada momento. Así es y será siempre, haciéndolo, lógicamente, sin pedir nada a cambio.
         Soy un ser profundamente afortunado: recibo amor.
         Quiero  continuar siendo un ser afortunado: daré amor.
         ¿Por qué lo grande es tan fácil y tan pequeño?
         ¿Por qué lo pequeño es tan difícil y tan grande?
         Sólo necesitamos valores éticos o religiosos, y la buena voluntad.
         Vivamos la alegría del bien del vecino. Entristezcámonos con el dolor del vecino.
         Gocemos la dicha inenarrable de amar  y ser amados, pero sentida, que vibremos con el amor.
         Como creyente, lo mejor que puedo desearles es que Padre Dios les bendiga a todos, sin excepción.
         Y a los no creyentes también les rogaría dediquen un pequeño sacrificio por el bien de los demás. La compensación será grande, hoy y siempre, por dentro y por fuera.
         Con el cariño de quien se siente querido, reciba las bendiciones y gocen de la plena felicidad, porque son merecedores de ella, y por ella rezaré. Gracias humanos de aquí y acullá. Gracias y que Padre Dios les bendiga a todos.
         “La participación es la solución, especialmente en el amor”.

martes, 3 de julio de 2012

“¿EN QUÉ HEMOS CAMBIADO? Y ¿POR QUÉ?


                             ¿EN QUÉ HEMOS CAMBIADO?  Y  ¿POR QUÉ?

         En mi niñez y juventud no había denuncias de hijos a padres ni a profesores.
         Me educaron con normas muy rígidas, y no sólo no me han causado traumas sino que les estoy eternamente agradecido. Nos educaron en valores éticos, en mi caso religiosos, que han sido fundamento para desarrollar sobre ellos mi personalidad y así poderme desenvolver en mi vida.
         La autoridad de los padres y de los profesores era indiscutible, y lo era porque ellos habían puesto la  primordial finalidad de su vida en educar en valores morales o religiosos y culturales.
         Por supuesto que había excepciones, como todo y en todos los tiempos. También había adolescentes indisciplinados, rebeldes, poco dispuestos a dejarse ayudar en los  aspectos de la obediencia, el orden... la solidaridad.
         Pero lo habitual era el respeto a la norma,  y el acatamiento a la autoridad.
         Recuerdo que cuando nos penaban en el colegio había que hacer lo posible porque no se enterasen en casa, ya que entonces nos podían decir: ¡penados en el colegio; pues, además, penado aquí también, en casa!
         La autoridad del profesor estaba avalada por la del padre.
         Los profesores eran dignos del mayor elogio  y alabanza.
         Jamás se me pasó por la mente denunciar a mis padres por mal trato. Tampoco conocí a quien lo hubiera hecho.
         Siempre digo y repito que “tiempos pasados no fueron mejores”. También digo que “de la misma manera que los humanos nos enfermamos, también la sociedad se enferma”.
         ¿Tenemos actualmente alguna enfermedad?
         ¿Podría considerarse que no ser capaz de aceptar una reprimenda de los padres y la soberbia, puede llevarnos y alterarnos tanto por dentro que nos puede llevar a denunciar a los padres; en vez de reconocer nuestra falta y pedir perdón? Es lo que quisiera saber:
         ¿Cuáles son las circunstancias, sus causas y sus efectos, que han originado estas denuncias de hijos a padres, y de alumnos y padres a profesores?
         No entro en si esas denuncias fueron correctas o no, sólo por el hecho de no conocerlas debidamente, es razón más que suficiente para no opinar.
         Quisiera saber ¿qué causas y qué razones han hecho que se hayan aprobado esas leyes y si hay muchas denuncias?
         Sería bueno que toda aquella o aquel que lo sepa nos lo diga. Mi correo electrónico: lugarcorrea@yahoo.es. Y este mi blog lugarcorrea.blogspot.com.es.
         Necesitamos saber las causas para corregir los posibles efectos.
         Y ¿por qué les pido que nos informen?
         Porque todo lo que pueda afectar negativamente a los humanos nos preocupa, me preocupa, como supongo le debe preocupar a todo ciudadano, y más si son padres.
         Y ¿por qué nos debe preocupar?
         Por algo tan sencillo como: “lo que hacemos es lo que harán nuestros hijos, y lo que hagan nuestros hijos será lo que harán nuestros nietos”.
         Si maltrato a mis hijos o los maleduco, lo normal es que ellos maltraten a los suyos y los maleduquen.
         En espera de personas sensatas nos informen de las razones y sus causas  que han hecho necesario la aplicación de esas leyes que permiten que los hijos denuncien a sus padres, y también que padres e hijos puedan denunciar a los profesores.   
En espera de ello, reciban nuestro agradecimiento y les deseamos lo mejor de este mundo: la plena felicidad.
¿En qué hemos cambiado, para que ocurra lo que hemos narrado?