lunes, 31 de julio de 2017

“CADA CUAL OFENDE DE ACUERDO AL GRADO QUE TIENE DE CULPABILIDAD”.



“CADA CUAL OFENDE DE ACUERDO AL GRADO QUE TIENE DE CULPABILIDAD”. 



Culpar es una mala norma de conducta que tiene mucha relación con la educación y los valores éticos, morales y religiosos que se tienen, que se profesan y que se practican.

Cada cual suele ofender de acuerdo al grado de culpabilidad que tiene en el tema que se trate.

Hay quien ofende para justificarse y para atacar.

Normalmente no se ofende per se, suele ser como consecuencia del tema que se discute y del comportamiento personal.

Ofender es un comportamiento y un hecho que hay que tratar de evitar, a toda costa.

“¡Ofender se queda gravado y es difícil de olvidar”!

Nunca debemos ofender. Nunca hay razón para ofender.

“¡La serenidad, la educación y el respeto, deben ser el medio y la forma de discutir los temas!”

Acalorarse en la discusión nos lleva, certero, a la ofensa. En especial si se trata de corresponder a la agresividad del tema y al modo de hablar.

Insisto que no nos olvidemos que se suele ofender de acuerdo a mi propia culpabilidad en el tema. Tanto es así, que la misma gravedad del insulto es una consecuencia de lo acalorado del tema.

Respiremos profundo y pensemos antes de contestar o comenzar un tema con agresividad, ofendiendo, que nunca hay necesidad, y si no se corrige sobre la marcha es difícil de olvidar, porque quedará grabado por el dolor recibido.

El ofender no tiene razón de ser, ni de decir, ni de hacer, ni de responder.

Quien ofende comete un error difícil de enmendar.

Lo mejor es siempre pensar, antes de ofender para no tener que arrepentirse. Si ofendemos hay que pedir perdón. No hacerlo queda gravado eternamente.

La serenidad es un comportamiento digno de tener y de usar.

La serenidad nos ayuda a no ofender, y sí a serenar el tema.

La serenidad debe ser el comportamiento normal y natural

viernes, 28 de julio de 2017

“HACER LO QUE PODAMOS”.





“HACER LO QUE PODAMOS”

   
Hacer lo que podamos debe coincidir con hacer lo que debemos.

Hemos nacido para la honesta participación, porque es la solución a todo lo necesario en la vida personal, social y mundial.

Hemos nacido para la actividad: para hacer y descansar. No hemos nacido para no hacer nada.

El descanso es necesario para reponerse de la labor realizada.

No hacer nada es un pecado de lesa humanidad.

Todos, sin excluir a ninguna persona, necesitamos de la ayuda de los demás. Nadie, de verdad ¡nadie!, vive solo sin el concurso y la ayuda de alguien. Y ese alguien somos nosotros.

Todos, sin excepción, tenemos la obligación de actuar, en especial para ayudar.

“¡Ayudar con honestidad es el camino de la santidad!”

Las formas y maneras que existen de  ser feliz ayudando son innumerables.

Lo que es humanamente imperdonable es no hacer nada y encima no ayudar.

Esperar a la muerte sentado y sin hacer nada, no se lo deseo a nadie.

Sin hacer nada la muerte lo va a encontrar con las manos vacías, sin nada que entregar a cambio por haber tenido la vida.

La vida es un regalo que necesita de otros regalos. Regalos que son los hechos de la vida, en especial todo lo que procede de ayudar y repartir felicidad, y si es aumentando la libertad es convertirse prócer de la humanidad.

Ayudar, a fondo perdido, sin esperar nada a cambio, con el alma llena de valores, son los valores que se nos piden para conseguir una muerte feliz, para tener una existencia feliz y libre de cargas.

“Hacer lo que podamos y debamos es la gran obligación de la que nadie está disculpado. Todos estamos obligados a ello”.

Benditos y alabados sean lo honestos y participativos que han dedicado parte de su vida en ayudar, y recibirán el pago incrementado.

Si hacemos lo que podamos – no hay exigencia mayor, pero sí de hacerla – tenemos el pasaporte para una muerte feliz y la compensación eterna.

“Hacer lo que podamos es hacer lo que debamos!

miércoles, 26 de julio de 2017

“NO TODO ES DINERO”.




 “NO TODO ES DINERO”.



El vil metal, el dinero, es un medio necesario para el pago e intercambio de cosas y servicios. Es un invento grande y, por el momento, necesario.
Sin embargo, hay personas que transforman lo que es un medio en un fin. Por desgracia, se programan guerras y hay muertes inocentes por dinero y por poder.
En las relaciones interpersonales no todo es dinero.
Basar la existencia en la búsqueda y tenencia de dinero, como un fin y no como un medio, es caminar por el sendero espantoso, destructivo y arrollador de la corrupción, lo que crea la obsesión y la amargura de querer más y más, y nunca saciarse hasta poder llegar a matar.
No me cansaré de insistir que una de las vivencias más degenerativas, en todos los sentidos, es la corrupción, y no digamos cuando es aceptada y vivida por la mayoría de una sociedad.
El dinero es algo necesario para tener una vida normal.
La falta de dinero genera carencias, que pueden poner en peligro la misma subsistencia.
Hay dinero y riqueza de sobra para que no haya pobreza y menos miseria.
¿Por qué hay pobreza y miseria? Es una consecuencia del comportamiento de generaciones corruptas, maleducadas y egoístas cuya meta es el poder y el dinero. Y los hay en todas las escalas y cantidades, razas y edades.
Restablecer el bien en una sociedad es un proceso educativo.
La sociedad se regenera cuando las personas actúan de forma innata e inconsciente como consecuencias de las vivencias y creencias de valores morales, éticos o religiosos.
Benditos y alabados sean los pueblo honestos y educados, de ellos nacen y se desarrollan los bienes necesarios para vivir y gozar la felicidad en la libertad como algo natural.
La honesta participación personal, familiar y social es el cimiento del bien en toda sociedad.
“¡No hay bien y menos felicidad y libertad sin la honesta participación en una unión real y no virtual!”
Lo virtual sirve para ver pero no para vivir.
“¡No todo es dinero, porque es un medio y no una finalidad!”



lunes, 24 de julio de 2017

“LA HIDALGUÍA Y El HIDALGO”.



“LA HIDALGUÍA Y El HIDALGO”.


La hidalguía es un valor permanente, de una gran actualidad. ¿Por qué? Porque el hidalgo, por su hidalguía, ha sido quien ha luchado por el bien de los demás, al menos, desde el primer minuto de nuestra era.  La hidalguía es descender de Reyes. Tanto por vía paterna como materna.  Un ejemplo claro ejemplo de ello  lo encontramos en los aborígenes de Gran Canaria, en España. Ellos poseían un sistema de organización basado en el matriarcado: la mujer tenía la autoridad y la delegaba. En la actualidad proceder de ellas debe tener el mismo valor que la varonía. Sin necesidad de reclamar y vociferar por el antimachismo
Ser hidalgo es una herencia de quienes nos han precedido y ocupado un puesto de la mayor responsabilidad al descender de Reyes, lo que nos hace tener un comportamiento especial y singular en honestidad, humildad, y fidelidad y todo por amor a los demás.
Consecuentemente, la hidalguía no es una farolería, ni una fanfarronería, y menos una alharaca, ni un sello preeminencia social, sino una herencia que obliga a un constante y continuado comportamiento de honestidad, humildad y caridad, luchando por sembrar  amor y por el servicio a los demás.
Cervantes describió al hidalgo y a la hidalguía de una manera sublime, embriagadora y genial con una literatura magistral, maravillosa y universal, difícil de imitar y más apta para admirar y considerar.
Y aunque esta virtud jamás se pierde por ser un patrimonio familiar, si que puede ser deshonrada  por un mal hidalgo. En este punto quiero afirmar  que solo se puede ser un buen o un mal hidalgo o hidalga, no existiendo término medio
El primero de los casos, es lo normal. La hidalguía se hereda por sangre, y con ella se transmite y enseña toda la tradición de la educación familiar.
Benditos sean los hidalgos buenos y honestos que dedican su vida a ayudar, porque la hidalguía y el hidalgo no son una moda sino una manera y forma de vivir y de actuar.
“¡La hidalguía es fidelidad, lealtad y honesta participación y todo por herencia, obligado cumplimiento y coronado por el amor!”
En el segundo caso, ser un mal hidalgo o hidalga es una deshonra, un deshonor, una vergüenza, un mal ejemplo y una desgracia personal y social.
El hidalgo como hijo de lo sano, lo bueno debería ser santo. Y por ello tiene la ineludible obligación de ser honesto, fiel y leal a su herencia y creencia, y todo por amor.
Ni la hidalguía ni el hidalgo han pasado de moda, ni pasarán. Al contrario, aumentará, porque cada vez hay más hijos de hijosdalgo.
He tratado de explicar qué es la hidalguía y lo qué es un hidalgo, porque nunca pasarán de moda, ni es algo peyorativo y en desuso, y menos una farolería, una presunción.
“¡La hidalguía jamás pasará de moda, porque es un modo de ser, de vivir y de actuar de acuerdo a la herencia recibida y sin necesidad de ser aceptada!”
“¡La hidalguía obliga por vida!”
Ser hidalgo debe ser, también, una alegría, un honor y gran responsabilidad, porque obliga a un comportamiento honesto, leal, fiel y lleno de caridad y de humildad, y en especial de amor a los demás.
“¡La hidalguía es una obligación que impele, que impulsa y dirige a la honesta participación!”
La hidalguía y el hidalgo deben ser un ejemplo por su lealtad, fidelidad y honesta participación.
“¡La hidalguía y el hidalgo no se crean, se heredan, lo que obliga eternamente!”

“¡La hidalguía obliga por vida!

viernes, 21 de julio de 2017

“LA FAMILIA CORREA Y EL MUNDO”. “¿SE APELLIDA USTED CORREA?



“LA FAMILIA CORREA Y EL MUNDO”. “¿SE APELLIDA USTED CORREA?

 
La globalización llegó y nosotros, los Correa, la usamos y bendecimos.
Ya nos hemos encontrado de la misma familia Correa con primos en Australia y Cuba, y ahora vamos a por todo el mundo.
Ofrezco mi colaboración en tratar de encontrar nuestros comunes antepasados canarios que lleven el apellido Correa. Vivo en Las Palmas de Gran Canaria, España, y formaremos la FAMILIA CORREA UNIVERSAL.
Si tiene el apellido Correa en sus antepasados cercanos o lejanos, por favor, comuníquese conmigo: Luis C. García-Correa y Gómez, correo electrónico: lugarcorrea@yahoo.es.
También publico en mi blog: lugarcorrea.blogspot.com.es.
Para más información sobre mi persona tengo a la disposición mi currículo: luis-garcia-correa.blogspost. com.es.
No son palabras las que de ahora en adelante debemos desarrollar sin buscar y encontrar lo que nos une a los Correa para sentir la dicha de encontrarnos a lo largo y ancho del aún habitable planeta Tierra, el Planeta Azul, que va camino de convertirse en negro y desaparecer. Pero antes tenemos que encontrarnos.
Por favor familia Correa – CORREAS DE TODO EL MUNDO –(debemos ser Correas de transmisión) unámonos antes de la autodestrucción, y quizá podamos dar un ejemplo al resto del mundo que no solo nos encontramos sino que nos unimos para formar la familia que siempre hemos sido.
Si en algo nos hemos distinguido los Correa es en dedicar nuestra vida a ayudar, a repartir felicidad y a tratar de incrementar la necesaria libertad.
Benditos y alabados sean los Correa, de ellos hemos nacido generaciones y nos hemos repartido por todo el mundo. Ha llegado la hora de unirnos nuevamente para no volver a separarnos nunca jamás.
Aquí les estoy esperando. Ahora depende de usted, que es mi primo Correa.
Como creyente que Padre Dios bendiga a los Correa y al mundo entero.
¿Se apellida usted Correa?
Aquí les espero.


miércoles, 19 de julio de 2017

“LA HONESTA PARTICIPACIÓN ES LA SOLUCIÓN, EN ESPECIAL PARA LA UNIÓN”.



“LA HONESTA PARTICIPACIÓN ES LA SOLUCIÓN, EN ESPECIAL PARA LA UNIÓN”.   


Desde hace tiempo sigo queriendo acuñar la frase siguiente: la honesta participación es la solución. Y ahora el tema que quisiera exponer es que: “la honesta participación es la solución, en especial para la unión”.
La  honesta unión es uno de los hechos más grandes, trascendentales y necesarios que podemos hacer los seres humanos, tratando de tener y repartir el bien.
Con solo tener el bien no es suficiente para que se conserve. Necesitamos compartir el bien, y en la medida que lo repartimos y compartimos en esa misma medida se queda, aumenta y permanece porque se convierte en un espejo en el que nos miramos y en el que el bien se refleja.
“¡De la honesta unión surge la solución!”. “¡¡Y si es la honesta y participativa unión, surge la perfecta y necesaria solución!!”.
Los individualismos, paternalismos, egoísmos, pasotismos… conducen a la esclavitud, a la inoperancia y a la falta de participación.
La honesta participación y la honesta unión son necesarias para todo lo bueno de la vida. Al igual que para solucionar los problemas, y para ampliar la felicidad y hasta para aumentar la libertad.
La honesta y participativa unión es el comportamiento necesario para la solución de la mayoría -si no la totalidad- de los problemas personales, familiares, sociales y mundiales.
Hay países que viven en la indigencia porque han perdido la honesta y participativa unión personal, familiar y social, que disgrega y disuelve lo necesario para solucionar los problemas.
Nunca jamás los individualismos egoístas han solucionado nada ni personal ni menos social.
La honesta participación sigue siendo la solución para la unión y para todo lo que necesitamos unirnos, porque los individualismos son excluyentes y disuelven los componentes que generan la solución de los problemas, en especial de los problemas personales y sociales.
La honesta unión es y seguirá siendo la solución a los problemas que tengamos como seres sociales.

Sin la honesta y participativa unión no hay solución para arreglar los problemas y tener felicidad y libertad.