martes, 29 de octubre de 2013

“INSISTIR EN LA SANTIDAD”


 “INSISTIR EN LA SANTIDAD”

Todo lo bueno, sin excepción, existe porque Padre Dios lo sostiene en su Ser. Permite el mal porque nos ha hecho libres.
La creación entera es obra de Padre Dios, quien la sigue cuidando.
¿Nos lo creemos?
¿Nos sentimos sus hijos predilectos?
La santidad es conocer, creer, amar y realizar Su Voluntad.
Nos dice: “no andéis agobiados por la vida pensando que …”
Nos invita a vivir alegres, comprometidos en los quehaceres diarios.
Hay problemas, sufrimientos, enfermedades, trabajos, que debemos llevar sin rebeldía o tristeza. Nos santifican, nos purifican, nos hacen crecer en virtudes. Nos deben hacer más humildes.
La santidad no es privilegio de religión alguna, es una obligación del ser humano. Como tampoco nadie es santo sin la ayuda de Padre Dios, sin la filiación divina.
Dios nos quiere felices, en la búsqueda de la santidad con nuestra participación y por la libertad
La santidad depende en buena parte de la participación y deseos de cada uno. De un empeño personal que tenga continuidad. Que no sea una estrella fugaz.
La santidad consiste en el cumplimiento amoroso de la voluntad de Padre Dios, en hacer el bien a los demás. Los deberes de cada día son oportunidades de crecer en santidad. Sin abandonar nuestras circunstancias personales.
Trabajar y vivir honestamente participando en todo lo que podamos por el bien de los demás y en el nuestro propio, y sin pedir nada a cambio: eso es santidad.
A Tomás de Aquino su hermana le preguntó qué hacía falta para ser santo. El santo sabio, poco amigo de peroratas, respondió: QUERER.
Todas las cosas, bien hechas, cooperan al bien de quienes aman a Dios, como de quienes no lo conocen. La santidad es obligación de todos.
Amar al ser humano hace que pongamos todos nuestros medios y saberes en beneficio de ellos. Eso es santidad. Cooperar al bien.
Debemos tratar de convertir todo en algo agradable a Dios y a los hombres.
La santidad, ser santo, es una meta y una obligación de todo ser humano, creyente o no creyente. Y tratar de serlo es caminar seguro hacia la plena felicidad y la plena libertad.
“Todo debe ser para el bien”. “Y todo conduce a la santidad”.

domingo, 27 de octubre de 2013

Hoy hago una excepción y dejo de publicar mis máximas de los domingos por un tema que considero más urgente y necesario en este momento.

“MOFARSE DE OTROS”

Mofa es la burla y escarnio que se hace de una persona o cosa.
Es triste e indignante ver cómo unas personas se mofan de otras.
Por lo general es señal de cobardía. Quienes se mofan saben que quienes son objeto de sus burlas no va a responderles, o no van a enterarse.
La mofa es una vileza.
Una persona honesta y educada jamás se mofa de otra.
¿Por qué hay quien se mofa de otras personas?
Pienso que por rencor, o por envidia. En otras circunstancias no concibo la mofa.
¡Me gustaría saber las razones que aducen los que se mofan!
¿Qué condena merece un mofador? Por lo menos, pedirle responsabilidad del daño causado.
La mofa suele ser calumniosa. Y es una enfermedad contagiosa.
Robar el honor de una persona es incalificable y puede llegar a ser imperdonable, porque a lo mejor no exista la forma y ni la manera de reparar el daño causado.
Decía San Agustín que calumniar es como desplumar una gallina. Las plumas se las lleva el viento. Después hay que recogerlas todas. Pero más de una se perderá para siempre.
El respeto a la persona humana es indiscutible e intocable.
¡Hay del que calumnia, se mofa, y no respeta a los demás!
No hay razón alguna para mofarse. Quien se mofa se (des)califica a sí mismo.
El maleducado que se mofa de otros merece un reproche serio por faltar a la primera y más elemental norma de convivencia: el respeto a los demás.
Es posible que, si se sintiera avergonzado, pueda pedir y recibir el perdón. No se trata de poner en la plaza pública a nadie, tampoco a los que se mofan. Basta con llamar mofa a la mofa. Y repetir, las veces que sea necesario, a quienes se mofan, que cometen una grave injusticia, porque nadie, en ninguna circunstancia, tiene el derecho de burlarse de nadie. Al pan, pan.


sábado, 26 de octubre de 2013

“A MIS AMIGOS LOS NORUEGOS. (NORUEGA)”.

“A MIS AMIGOS LOS NORUEGOS. (NORUEGA)”. 

Gracias amigos de Noruega por entrar y visitar mi blog (el blog de ustedes).
Me llena de alegría y de responsabilidad
Ya he publicado los nombres de los sesenta países que me honran y me responsabilizan con sus visitas, pero me faltan otros muchos que deseo y necesito conectar.
Ustedes, vecinos de Dinamarca y Finlandia  ¿por qué creen que todavía ninguna persona de esas naciones tan hermosas ha entrado en el blog?
Me ilusiona y necesito que esa parta de Europa opine sobre mis escritos.
Como creyente tengo que dar muchas gracias a Padre Dios por el número de países y por el número de visitas diarias, que han ido en constante aumento.
Creo y amo apasionadamente a Dios, al  ser humano y a la libertad.
Con estos amores, intento desde este blog conseguir una honesta mayoría que influya en el comportamiento general de la sociedad (la participación es la solución), y así tener la felicidad  a la que todos tenemos derecho y nos merecemos.
Me gustaría que me leyeran en todo el mundo, sin excepciones.

viernes, 25 de octubre de 2013

“INSISTIR EN LA JUSTICIA”


“INSISTIR EN LA JUSTICIA”
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Justo es quien da cada uno lo suyo.
La virtud de la justicia se fundamenta en la dignidad de la persona.
Los cristianos deberíamos ser ciudadanos ejemplares. Cuesta, pero no es imposible. Eso es lo que personalmente creo.
A diario se nos presentan ocasiones para ser justos: cuidar nuestros juicios (también los internos) sobre los demás; pagar los salarios; ser honestos en nuestro trabajo;  participar en el bien de los demás…
Tratar a los demás con esmero, tanto de pensamiento, como de palabra y de obra.
No basta con no causar daño. Hay que tratar de ser bueno.
Nos debemos plantear cómo vivo la justicia en familia, en el trabajo, en la sociedad…
La vida y la moral cristiana nos exigen justicia.
Ser personas laboriosas, respetar la vida, la verdad, la honestidad y la generosidad son algunas justicias que deben inspirar nuestro comportamiento. Tratar de estar bien informado. No ser inquisidores, ofreciendo solo juicios negativos.
Es fácil faltar a la justicia con la palabra, por ello hay que tratar de ser lo más prudente posible. Y rezar mucho. Rezar mucho.
Los que comunicamos tenemos una enorme responsabilidad.
¡Por favor, recen por nosotros! Recen mucho. Gracias.
Debemos tratar de vivir los deberes de la justicia, en especial con los más cercanos.
A los cristianos se nos impone ser justos ante Padre Dios, y por ello cumplir más allá de lo meramente establecido por las leyes.
La economía debería estar sujeta a los principios superiores de la justicia social, teniendo en cuenta la dignidad de la persona humana.
Todos deberíamos estar sujetos a esos principios.
Debemos tratar, delante de Dios y de los hombres, vivir los deberes para nuestro prójimo: la justicia, la misericordia y la fidelidad.
Tener rectitud de conciencia, contribuyendo a una sociedad justa y digna, en la que sea posible ser lo que somos, hijos de Padre Dios y hermanos entre nosotros.
Me lo planteo a diario.
La honesta participación es la solución.
Si la vivimos plenamente, la felicidad y la libertad también serán plenas.
¿A qué esperamos?





martes, 22 de octubre de 2013

CARTA DE NUESTRO NUEVO PÁRROCO.

                     CARTA DE NUESTRO NUEVO PÁRROCO.

Carta de nuestro nuevo Párroco, don Jorge Luis Martín de la Coba, publicada en la Hoja Informativa de la Parroquia PIEDRA VIVA nº 186. de octubre-noviembre 2013. Con ocasión de la NUEVA ETAPA EN NUESTRA PARROQUIA.

Estimados amigos:
Reciban todos, un saludo de paz en el Señor. Pasar de una parroquia a otra no es un simple traslado de lugar; lo siento más como un trasplante con un desarraigo y un nuevo enraizamiento. Vengo con la intención de compartir la vida, de caminar juntos en el seguimiento de Jesús, de ser al mismo tiempo, su hermano por el bautismo y su párroco por el encargo episcopal. 
Les manifiesto mi disposición a gastar y desgastar mi vida al servicio del Señor, del Evangelio y de esta comunidad parroquial. Comienzo esta nueva etapa, como párroco de Tamaraceite, con una esperanza serena e ilusionada. Tengo la experiencia de que Dios nos acompaña siempre y de que la  esperanza en Dios nunca defrauda, aunque sea probada mil veces, brota incesantemente con renovadas fuerzas. Pido a Dios que «nuestro trabajo comience en Él, como en su fuente, y tienda siempre a Él, como a su fin»
Saludo a los seglares, a los religiosos y las religiosas, a las familias, tanto a niños, adolescentes y jóvenes, como a  adultos y ancianos. Quiero estar cerca de ustedes como  amigo, hermano y sacerdote. Quisiera que encontraran en mí, un servidor y colaborador del Señor en todo lo que signifique trabajar por la justicia y el amor, velar por el respeto de la vida humana, impulsar la atención al matrimonio y la familia, fomentar la educación, defender la elevación ética de nuestra sociedad, potenciar la cercanía a los pobres, reconfortar a enfermos y necesitados; y en este tiempo de forma particular deseo ayudar a todos los que la crisis económica y laboral  ha golpeado con dureza.
El Señor nos dice: «remen mar adentro». Todo está preparado para empezar la travesía de este curso pastoral. La brújula ha sido ajustada en la dirección exacta de Aquel que nos dijo: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida».  Todos nosotros tenemos el compromiso de ser constructores de una nueva sociedad, de crear espacios para que fructifique la civilización del amor. El futuro no nace: se hace. Hay que forjarlo, fraguarlo. Es una virtud. Es una fuerza. Es el momento de los compromisos y de los testimonios.
En la alegría del Señor resucitado, confiando en su ayuda continua, sigamos adelante. El Señor nos ayudará y María, su Madre, estará a nuestro lado. ¡Ánimo!
Un saludo fraternal.     Jorge Luís Martín de la Coba.


“EL PROGRESO”

“EL PROGRESO”

El progreso es necesario. El progreso material y el progreso espiritual. Al menos, ambos son preferibles al retroceso.
Para el progreso y crecimiento económico se necesita la formación de capital humano. Formación del trabajador y formación del empresario.
La buena voluntad no es suficiente. Es necesario el conocimiento.
El progreso y el bienestar se fundamentan en el conocimiento, porque la formación mejora la cualificación.
Son vitales los centros de formación en la riqueza que implica el capital humano: la familia, los colegios, la Universidad y la comunidad.
El capital humano es la mayor riqueza de una nación. Entiendo por capital humano las personas, con todas sus capacidades de producción y de creación de riqueza. Ese capital se enriquece y enriquece mediante la ampliación de conocimientos.
La innovación, la creatividad, la laboriosidad, la constancia y la honestidad, son virtudes absolutamente necesarias en el progreso personal, social y material.
Todos los alicientes que podamos incorporar serán beneficiosos.
La inestabilidad existe por la crisis (que ha sido creada por otros). El esfuerzo y el riesgo razonable, son factores que se deben potenciar, siempre con la garantía social y con el respaldo de los entes públicos honestos. Entes que estén totalmente al servicio de la comunidad. Entes honestos al total servicio de la comunidad.
El progreso lo generamos los humanos. Los valientes y los honestos.
A ellos sean los honores y los parabienes, pues su aportación beneficia a todos.
El progreso es necesario. ¿A qué esperamos? Apelo a la mayoría honesta. Se lo pido por favor. Sin ella nos estancaremos, disminuirá el bienestar personal y social.
La participación es la solución.



domingo, 20 de octubre de 2013

MÁXIMA DE MI VIVENCIA Y CREENCIA


“No hay libertad sin seguridad”                
               

viernes, 18 de octubre de 2013

“PASAMOS DE LARGO”



“PASAMOS DE LARGO”


¿Pasamos de largo ante los problemas? ¿Ante qué problemas? ¿Los nuestros, o también los de los demás?
¿Qué importancia tiene la comunidad en mi quehacer?
¿Pasamos de largo?
¡Que lo arreglen los de arriba!
A algunos se les llena de boca al afirmar que vivimos en democracia. ¿Qué democracia?
¿Acaso se puede hablar de democracia en un país con estas tasas de paro? ¿Pasamos de largo?
¿Cómo nos comportamos? ¿Cómo el buen samaritano, o, por el contrario, como el levita y el fariseo?
¿Quién es mi prójimo?
Los creyentes lo tenemos claro. O deberíamos tenerlo.
¿Qué piensan o creen otros acerca del prójimo?
Mi prójimo es todo aquél que tiene necesidades del cuerpo o del alma.
En el camino maravilloso de la vida nos vamos encontrando con muchos prójimos.
¿Qué hemos hecho? ¿Qué hacemos? ¿Pasamos de largo?
Hay crisis porque no hay una mayoría honesta que imponga su proceder. Son las minorías perversas las que dirigen nuestro actuar. Hemos sido y continuamos siendo esclavos. ¿Y pasamos de largo?
Vivir preocupados por los demás nos causa grandeza e ilusión. El corazón se ensancha.
La corrupción; los entes público que no están al servicio real del ciudadano; el pasotismo y el individualismo, ... todos estos factores cooperan a la crisis, agravándola y haciéndonos viles.
Si pasamos de largo, la felicidad también pasará de largo.
La felicidad es compartir, y si pasamos de largo porque no la compartimos, no podemos ser felices.
Quien pasa de largo y no comparte la felicidad, se condena a vivir infelizmente.
Por ello recemos por aquella o aquel que pasa de largo.
Retengámoslos y juntos compartamos la felicidad y la libertad, como compensación  al no pasar de largo.


martes, 15 de octubre de 2013

“LA PRUDENCIA”



“LA PRUDENCIA”

“Sed prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas”.
Hay que ser cautos para no dejarse engañar por el mal. Para distinguir lo falso de lo verdadero. Pero la cautela no es la prudencia.
Sin la sencillez, la prudencia se convierte en astucia: nos impide rectificar cuando nos hemos equivocado.
La sencillez está muy cerca de la humildad. Y la virtud de la humildad es la base de la prudencia.
Prudente no es quien se las sabe arreglar, sacar el máximo provecho, ..., sino quien acierta a construir su vida según la voz de la recta conciencia, de acuerdo a la moral justa.
La perfección de la prudencia es la santidad.
Prudentes de palabra y con los hechos. Serlo, es tener una gran luz en el entendimiento.
Ser prudentes es pedir consejo. Es imprudente el que no toma una decisión por cobardía.
La prudencia no es falta de arrojo.
En todo amor verdadero, hay pequeñas y grandes locuras, y no debemos detenernos por una falsa prudencia. Así debe ser el amor a Padre Dios.
Por eso nos puedan llamar locos e imprudentes si tratamos de imitar a Jesucristo.
Vivamos la audacia de la santidad, por medio de la ayuda de Padre Dios, de nuestro concurso y del acompañamiento de los buenos, que son muchos amigos, creyentes o no, que se sumaron a esa maravillosa prudencia del amor.

domingo, 13 de octubre de 2013

         MÁXIMA DE MI VIVENCIA Y CREENCIA


       "La vida es corta en el tiempo, y larga en los hechos".

viernes, 11 de octubre de 2013

“¡SI QUIERO NO TENGO NADA QUE HACER!”


“¡SI QUIERO NO TENGO NADA QUE HACER!”


¡Cuántas personas útiles, sanas, con tiempo y en sus plenas facultades físicas e intelectuales no hacen nada por los demás!
No sé el porcentaje, pero por la ausencia y necesidad de ellas, deben ser  muchas.
Contando  sólo entre los parados y pensionistas que cobran  ¿cuántos hay? Hay para cambiar el mundo.
¡Qué espato, Dios mío! ¡Qué insolidaridad!
Hoy, y siempre, se necesita el concurso de los demás  para la  felicidad propia y ajena.
Es de un egoísmo exacerbado tener posibilidades y conocimientos y no utilizarlos en el bien de los demás. Guardarlos para si ¡¡qué egoísmo!!
He oído la siguiente frase, y con demasiada frecuencia: “me he ganado  el derecho a no hacer nada”. ¿Quién  tiene ese derecho y quien se lo ha ganado? NADIE, NADIE.
Usted se habrá ganado el derecho a tener una pensión, pero jamás a no hacer por los demás.
¡Qué aburrimiento! ¿Qué harán durante todo el día? ¿Cómo es posible 
 vivir de esa forma tan egoísta y aburrida?
 El egoísmo es un mal,  incluso contagioso. Igual debería ser el desprendimiento; ser una  persona dada, entregada; que desea hacer cosas y colaborar para el bien de los demás.
¡Qué enorme influencia tiene en la solidaridad la educación recibida 
 de nuestros
padres!
El egoísmo reduce las posibilidades de aumentar la  propia felicidad. Es un limitador. El desprendimiento, por el  contrario, libera taras, engrandece al alma, y aumenta la felicidad.
Anatema a todo humano que egoístamente dice:” si quiero no tengo nada 
 que hacer”. Nació por sus padres (les debe la vida), ha vivido por el  concurso de los demás, y lo enterrarán por el trabajo de otros. ¿Aún  puede decir :”si quiero no tengo nada que
hacer”?
Nadie, pero nadie, tiene el poder, y menos el derecho, a no hacer nada 
 por los demás.
El egoísmo separa y resta, el desprendimiento une y  suma.
Mi bien es la suma de los bienes de los demás. Y mi mal es la  ausencia de los bienes de los demás.
¡Sí, quiero hacer algo! Es lo normal y necesarios.
De usted, de mi depende que cambiemos la crisis de valores y, como  consecuencia, la crisis económica.
Las cambiamos con sólo querer hacer algo por el bien de los demás.
¡Únase, por favor! Y cambiaremos el mundo.
¡Sí, quiero hacer algo! ¿A qué esperamos?

jueves, 10 de octubre de 2013

“DEVOLVER LO QUE HEMOS RECIBIDO”

“DEVOLVER LO QUE HEMOS RECIBIDO”

Devolver y compartir lo que hemos recibo, no es sólo una responsabilidad, es una obligación.
Lo que hemos recibido de la sociedad, devolvámoslo.
Hay una enorme cantidad de entes, servicios, y hechos que recibimos por el aporte que hacemos: la seguridad social, la justicia, la sanidad, etc. etc.
Todos sabemos con qué y de qué forma podemos devolver lo recibido. Esto es potestativo de cada persona. Aquí actúa, de pleno derecho, la honestidad y la libertad.
¿Habrá algo más reconfortante y halagüeño que devolver bien por bien?
¿Cómo nos sentimos cuando somos buenos?
El bien engendra al bien. Y el mal lleva al mal.
Si soy jubilado y cobro una pensión. Si soy desempleado y cobro el paro. Todos, los que cobramos, estamos doblemente obligados a devolver lo que recibimos,
NADIE TIENE DERECHO A RECIBIR Y NO DEVOLVER.  “ NADIE”.
Preguntémonos: ¿qué estoy haciendo? ¿Y qué puedo hacer con lo que he recibido?
En la contestación sé quién soy. Y lo sabremos los demás.
No hay nada oculto a la verdad y a la libertad.
Creyentes, recemos para que Padre Dios nos ilumine para ver en qué puedo devolver la deuda contraída con mi comunidad.
Y los no creyentes, pregúntense a sí mismos. La honestidad es la gran respondona, no hay quien la acalle.
Seamos lo que somos: seres humanos comunitarios, con alma y responsabilidades. Y de acuerdo a la honesta aceptación de esta realidad, así deberá ser nuestra contestación y nuestra actuación.
Quien no da, no debería recibir, aunque la santidad, la gracia y justicia, Dios la da para ser libremente acogida, recibida, cultivada para que crezca y compartida con la comunidad. Así "devolveremos" cara a los demás y a Padre Dios sus dones y carismas.
Y seamos santos. Para eso hemos nacido. Se sea o no creyente. La santidad es una obligación ineludible e intransferible.
Demos y devolvamos lo que hemos recibido, y la sociedad, como Padre Dios, nos agradecerá y compensará con creces.
Devolvamos lo que hemos recibido.

miércoles, 9 de octubre de 2013

¡QUÉ AFORTUNADO SOY! TENGO AMIGOS.

 ¡QUÉ AFORTUNADO SOY! TENGO AMIGOS.


Aunque contestaré a cada uno de los amigos, quisiera expresar mi eterno agradecimiento por todas las manifestaciones de cariño que he recibido en mi enfermedad.
Estoy mejor, gracias a Dios.
Creí que era el principio del fin. Por mi edad tengo de inseparable compañera a la muerte. Pero Padre Dios ha aplazado ese maravilloso encuentro.
Así que podemos seguir gozando de nuestra amistad  y cariño. Lo que me llena de orgullo y satisfacción.
Seguiré recibiendo esas maravillosas manifestaciones de los amigos, deseando que sean eternas. Intentando ser merecedor de ellas, y devolviéndolas como corresponde.

Que Padre Dios les bendiga, como les bendigo yo.

domingo, 6 de octubre de 2013

“ESTOY CANSADO, MUY CANSADO FÍSICAMENTE”

“ESTOY CANSADO, MUY CANSADO FÍSICAMENTE”

Me siento muy cansado físicamente. No sé si es presagio de algo. Lo que sea se lo ofrezco a Padre Dios ¡Y cómo me alivia este ofrecimiento!
Esta es la única razón de mi escrito de hoy: compartir con Uds. la mejoría que he experimentado desde que ofrezco mi dolor a Padre Dios; que le dé la finalidad que Él quiera, pues estoy seguro de que será la que más me conviene.

Si pasa por un trago parecido, le aconsejo que lo intente. Y si consigue los mismos efectos, por favor, no deje de comunicárnoslo.

MÁXIMA DE MI VIVENCIA Y CREENCIA

MÁXIMA DE MI VIVENCIA Y CREENCIA

           "La impaciencia, no es amiga de la ciencia".         

viernes, 4 de octubre de 2013

“LA INDEFENSIÓN”


“LA INDEFENSIÓN”


Indefensión es el estado de lo que está indefenso.
Indefenso es quien carece de los medios de defensa, o está sin ella
No hay defensa sin justicia, y no hay libertad sin seguridad.
¿Vivimos una realidad de defensa, de justicia, de libertad?
¿Cómo puede haber justicia con el número de parados que tenemos?
¿Cómo una persona joven le puede propinar una paliza a una persona mayor y le obliguen al agredido a meterse en pleitos habiendo testigos del hecho?
Así podría enumerar otros hechos reales que, para mí, no son justos.
Hablamos de democracia. Hay quien gasta la palabra de tanto usarla. ¿Realmente, vivimos la democracia?
Democracia es el sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía.
¿Se puede hablar de soberanía popular en un pueblo que no participa, o en el que participa una minoría?
Hay indefensión si el pueblo no participa.
¿Si hay una mayoría honesta? ¿Puede haber indefensión?  No, no la hay.
Preguntas:  
¿Qué porcentaje representa en la sociedad la suma de los pasotas y de los individualistas?
¿Los políticos están haciendo lo que le dice el pueblo? ¿Tienen ciencia infusa?
Con respecto a la justicia:      
¿Qué diría usted si a un juez le llevan a un ladrón cogido in fraganti y lo primero que le pregunta es: cómo lo ha tratado la policía? 
¿Cómo un criminal pueda estar en la calle si no está arrepentido, aunque haya cumplido su condena?
Todos los entes de Gobierno:     
¿Están al servicio de la comunidad? ¿a su servicio, al mío?
Podríamos seguir haciéndonos preguntas.
Está claro que tanto el ciudadano como la Administración política tienen que cambiar.
¿Todo está al servicio del hombre? ¿TODO?
Si no aplicamos y vivimos este principio en todos los términos y hechos de la vida, vivimos en la injusticia y en la indefensión. Y no en una democracia.
¿Qué hago, qué hacemos todos y cada uno de nosotros, por salir de la indefensión?
Creer y llevar a la práctica la autoridad irrefutable y arrolladora de la participación honesta de la mayoría.
Hasta tanto no exista esa mayoría honesta que participe, no creo que existan las soluciones que nos proporcionen la plena felicidad y la plena libertad.
Recemos, actuemos, seamos y vivamos esa mayoría honesta participativa imponiendo el comportamiento y volveremos a vivir el paraíso que nos corresponde y al que tenemos derecho porque estaremos bien defendidos.




jueves, 3 de octubre de 2013

“A NUESTRO NUEVO PÁRROCO”

“A NUESTRO NUEVO PÁRROCO”
     

     Más vale tarde que nunca

Se marchó, a don Cristóbal Déniz Hernández, pues lo destinaron a otros trabajos de altos vuelos. Era nuestro párroco, y le sustituye, -en una ilustre lista-, don Jorge Martín del Coba, quien se ha incorporado de manera plena gracias a sus grandes conocimientos de la parroquia y a sus ganas de trabajar por ella. ¡Puede quien quiere! Su vocación es notoria y contagiosa.
Rogamos a Padre Dios y a la Santísima Virgen para que siga enriqueciendo a este querido pueblo y las almas sean reconfortadas.

Bienvenido. Ya es uno de los nuestros. Ahora nosotros debemos hacer que se sienta en casa.

martes, 1 de octubre de 2013

“¿CÓMO ME IMAGINO MI MUERTE Y ENTRADA EN EL CIELO?"



“¿CÓMO ME IMAGINO MI MUERTE Y ENTRADA EN EL CIELO?" 
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Mi muerte me la imagino como un momento de enorme placidez, después de haber recibido la Santa Unción y todas las bendiciones que la Iglesia Católica puede dar. Mis hijos y nietos junto a mí, y en lontananza todos mis amigos, conocidos y una buena parte del resto del mundo.
En ese maravilloso marco, en medio estaré dando gracias a Padre Dios por las dichas que me han dado mis cuatro pilares: Dios, la familia, los amigos y la comunidad.
Así trataré de presentarme en la tan anhelada presencia de Padre Dios (la Santísima Trinidad), la Virgen Santísima, y toda la corte celestial. Pidiendo perdón, con toda humildad y arrepentimiento, por todos los pecados de hecho y omisión que habré cometido.
Entraré en el cielo por la misericordia infinita de Padre Dios, por lo mucho que han rezado por mí, y también por lo que yo he hecho y rezado. Pero no serán suficientes mis posibles méritos. Insisto, será por la misericordia de Padre Dios.
Quisiera poder dar ejemplo, en ese momento, de un ser humano que ha querido ser honesto y participativo. Que ha amado a Padre Dios y a la humanidad con pasión. Y que ha intentado ser consecuente, dando todo lo que tenía y podía al bien de los demás, sin pedir nada a cambio.
Así espero que sea mi muerte y mi entrada en el cielo. Será por una puerta muy pequeña, impulsado y empujado por todos los que me han querido y yo he querido. La Comunión de los Santos, y, sobre todo, la misericordia de Padre Dios.
Insistiré todo lo que haga falta a San Pedro, para que me permita entrar, y llegue a la contemplación de Padre Dios. Que eso es el Cielo. La contemplación de Padre Dios eternamente.
Ya sólo me resta seguir pidiendo que recen por el mundo entero, por mi familia y por mí. Yo hago y seguiré haciendo lo mismo.
Hasta tanto, aquí seguiremos rezando y participando en todo aquello que pueda y deba, haciéndolo con todo mi cariño y mis fuerzas, y, como siempre, a fondo perdido, sin pedir nada a cambio.
Y dando siempre gracias.
Les quiero apasionadamente.
Cuiden la Naturaleza, cuiden la humanidad, y cuídense a sí mismos. Así conseguirán aquí la plena felicidad y la plena libertad. Más allá, después, tendremos el Cielo.
Con todo el cariño, la admiración y la participación de que soy capaz: reitero que sean muy felices y muy libres.
Recemos por nuestra muerte, para que sea la puerta de paso a la eterna contemplación de Padre Dios en el cielo. Y un ejemplo para los que aquí se quedan.
Así me imagino la muerte y la entrada en el cielo.
Y que sólo será, lógicamente, por la misericordia de Padre Dios.