miércoles, 30 de agosto de 2017

“¡QUÉ DEBO DECIRLES!” .





“¡QUÉ DEBO DECIRLES!” 



He tratado, a lo largo de mi vida, ayudar, y una de las maneras es tratar de saber qué debo decirles. No es fácil.  Sé lo que quiero decir, por mi experiencia y vivencias, pero no sé lo que debo decirles.
Intento, apoyándome en la buena voluntad, decir lo que creo que ustedes necesitan y creo que en el fondo quieren oír.
Sólo hay una forma de vivir que sirva y ayude a los demás: vivir con honestidad.
Sin la honestidad no hay la menor posibilidad de ayudar.
La honestidad se infunde con la educación y se refuerza a lo largo de la vida con los valores también aprendidos por la educación.
Es más fácil vivir con honestidad que sin ella.
Es más fácil hablar y decir cosas con honestidad que sin ella.
Todo lo que sea vivir, practicar y publicar con honestidad, llega a todos, aún con palabras muy normales y sencillas. No es necesario un vocabulario académico e ilustrado, y menos rimbombante.  Se necesita la sencillez que da la honestidad.
¿Qué debo decirles? No sé de otra cosa que la de vivir y participar con honestidad.
La vida es muy corta, es invalorable, se vive una vez, y perderla en nimiedades, egoísmos y maldades, es vivir sin vivir, malgastar el sagrado tiempo, y encima no ayudar.
Ayudar ennoblece, embellece la vida, la conforta y la llena de contenido.
¿Qué debo decirles? Que el amor lo llena todo.





lunes, 28 de agosto de 2017

“ESTOY CERCA DE TERMINAR EL RODAJE”.





 “ESTOY CERCA DE TERMINAR EL RODAJE”.  


Tengo 87 años, y estoy cerca de terminar el rodaje, pero en plena actividad, como lo tiene que estar todo que lo que está en uso.

Toda mujer y todo hombre tienen la ineludible obligación de estar en rodaje. Nadie tiene el derecho a no hacer nada. Nadie se lo puede permitir. Tenga la edad que tenga, tenga las limitaciones que tenga, salvo lo insalvable, lógicamente.

Me siento pletórico de actividad. Con problemas y limitaciones, como la escasa memoria reciente que ahora tengo por el infarto cerebral, pero, afortunadamente no ha reducido mis posibilidades y mi actividad.

Me educaron a ser honesto, participativo, amar a Padre Dios sobre todas las cosas,  y al prójimo, a usted, como a mí mismo. He pasado y paso mi vida tratando de ser consecuente con esos valores y principios. Y esto ha llenado mi vida de contenido, de felicidad y de libertad.

En este rodar que va siendo mi vida, he dedicado una parte importante de ella a la protección del hábitat natural, intentando promover también la defensa de la Naturaleza y de sus asociaciones.

Más recientemente he inventado y difundido la palabra “habitatista”, que significa: persona honesta y participativa socialmente, que dedica su vida a luchar por el bien de los demás, sin pedir nada a cambio, y teniendo a la Naturaleza como el hábitat natural de todos para vivir en felicidad y libertad verdaderamente humanas. Y "habitatismo", que es el pensamiento o doctrina que defiende esta manera de vivir, esta manera de ser, esta manera de rodar.

De mi experiencia y herencia aprendí la honestidad como comportamiento imprescindible para la felicidad y la libertad.

Llegando al final de este escrito, y ya próximo, cerca de acabar mi rodaje – que solo Padre Dios sabe cuándo - les deseo tengan una vida llena de feliz y participativa honestidad, que les haya dado ya una gran libertad. Todo ello será bien recompensado porque lo han compartido con los demás. Así tendrán la plena felicidad.

Al final del rodaje espero poder entregar una carta con las revisiones hechas, en las que ojalá aparezcan estas pequeñas aportaciones de haber contribuido a que otros, también, tengan felicidad y libertad. 

viernes, 25 de agosto de 2017

“NOMBRAR UN ADMINISTRADOR Y QUE SE CONVIERTA EN UN ENEMIGO”.





“NOMBRAR UN ADMINISTRADOR Y QUE SE CONVIERTA EN UN ENEMIGO”
  

¿Es lógico que nombre a un administrador y se convierta en mi enemigo?
Creo que es un disparate y una anormalidad el nombrar a alguien para que administre mis bienes y como reacción me de órdenes y haga lo que quiere, yendo, incluso, en contra de mis propios deseos e intereses.
Pues bien, tenemos un ejemplo constante: políticos que prometen, y prometen y no sólo no solucionan los problemas sino que ponen trabas e inconvenientes entorpeciendo el desarrollo personal y social. Como tampoco dan explicaciones y rinden cuentas de lo prometido. Esto dicho así resulta grotesco ¿Y qué es lo que está sucediendo?
¿Para qué poner ejemplos si todos los vivimos a diario y en toda la nación?
¿Y por qué sucede esta contradicción y disparate que hace mucho daño?
¿Nombramos a nuestros administradores y se convierten en nuestros enemigos?
¿Hay algún pueblo honesto y participativo que exija, con su propio comportamiento, que los demás hagan lo mismo?
¿Hay ese pueblo?
¿A qué grupo pertenece usted? ¿Es usted honesto y participativo? ¿O pertenece al grupo de los pasotas e individualistas?
Solo hay que ver y sumar. Ni eso, basta vivir la realidad que tenemos.
¿Y cuál es esa realidad?
Por favor: Usted me la dirá. La necesito, necesito su imprescindible opinión,  para contrastar y llegar a la total y absoluta verdad. Gracias
 

miércoles, 23 de agosto de 2017

“SOÑAR”.

Del miércoles 23.
“SOÑAR”

Soñar es vivir lo deseado tratando de que sea realidad.
La realidad es algo incuestionable y aceptarla con verdad es una necesidad.
Vivir para soñar tratando de hacerlo realidad es una manera de vivir y de soñar.
La vida sin el sueño para descansar es inaguantable.
El soñar en la vida actual debe ser lo que ha sido siempre: la ilusión en el deseo de convertir el sueño en realidad. Como tener un mundo de hermandad y de libertad.
Soñar, despierto y dormido, son momentos de ilusión, de los que muchos se pueden efectivamente convertir en lo deseado y real.
El mundo del sueño y del ensueño, de la ilusión y de la fantasía ayuda a aliviar las amarguras de la vida, siempre y cuando no pretendamos que el sueño tenga que ser una vivencia y una realidad.
“Los sueños, sueños son, y no dejan de ser en principio una ilusión”.
“Soñar con un mundo mejor es el gran sueño por el que hay que luchar hasta convertirlo en realidad”. No cejemos hasta conseguir desterrar el terrorismo.
Soñar dormido, soñar despierto, es y debe ser una ilusión.
Jamás borrar y apartar como malo el sueño, el ensueño y la ilusión. Son cosas buenas.
Pero el malo e iluso cree que todo lo soñado ha sido o es realidad, como cree que la realidad es un sueño.
Y vivir fuera de la realidad, sea en sueño o despierto, es malo por confundir la verdad con lo imaginario, confundir el sueño con la realidad.
No confundamos los sueños con la realidad.
Y aprovechemos los sueños para tratar de convertirlos en realidad. Si son honestos y veraces nos ayudará a convertirlos en realidad.
Nunca confundamos y creamos iguales los sueños y la realidad.
Pero sí aprovechemos los sueños para tratar de convertirlos en realidad.
“Los sueños, sueños son, pero pueden ser sueños de realidad”.
Soñar es una necesidad.

martes, 22 de agosto de 2017

“EL TERRORISMO”.




 “EL TERRORISMO”.




El terrorismo nos devuelve a la guerra de guerrillas.

La historia se repite.

Ni la libertad, ni la educación, ni la preparación moral e intelectual – fundamentos de la libertad  y de la moralidad – están con los terroristas, todo lo contrario: los que los condenamos somos la mayoría de la humanidad.

Así lo deduzco de las manifestaciones de repulsa – y con razón – a los recientes atentados de Barcelona.

Sin embargo, no veo ni oigo la misma repulsa al terrorismo atroz de la muerte de inocentes por no tener lo necesario e imprescindible, aquello  que le pudimos haber dado y que no les hemos dado.

Son lógicas y necesarias las repulsas, las reacciones y las condenas de los actos de terrorismo: expresan lo que los seres humanos necesitamos para la felicidad, la paz, la tranquilidad,  la necesaria seguridad de la vida.

Las preferencias personales no son por lo llamativo del acto, sino por el daño que infringimos o nos infringen, tanto por activa como por pasiva.

Sin la honesta participación de la mayoría no hay ni habrá posibilidades de tener y gozar la paz, la felicidad y la libertad.

¿Cuántas personas, de todas las edades, mueren por falta de lo imprescindible? Si la mayoría las socorriésemos, para lo cual no hace falta mucho esfuerzo si no determinación, esos niños y mayores no morirían y vivirían. Eso sí que es terrorismo a escala planetaria y de miles de personas.

El terrorismo fanático, y poniendo por testigo a la Divinidad, es una forma evidente de la falta de amor y de sacrificio por los demás. Es odio mortal. Es pedir la muerte a cambio de nada, matar a cambio de nadad, porque los que mueren no tienen nada que ver con las exigencias terroristas.

¿Cómo entiendo que esos ataques incontrolados y locos sucedan esporádicamente? Creo que por la falta de la honesta participación de la mayoría.

Quejarse, romperse las vestiduras, lamentarse por hecho ciertos y verdaderos tiene su  fundamento en la verdad, en la realidad. Pero no estamos haciendo nada por eliminar el mal, a miles de muertes por nuestro terrorismo pasota.

¿Por qué suceden esos hechos aterradores que les cuestan la vida a tantos inocentes? Yo me siento culpable. El porqué sigue siendo el mismo: la falta de la honesta participación de la mayoría, yo incluido.

No debo de estar siendo ni actuando con la suficiente honestidad y participación para ayudar. Para contribuir a que no mueran aquellas personas que pudiendo vivir, mueren, entre ellas niños inocentes.

Estas palabras que hoy escribo me responsabilizan y me obligan a buscar los medios y las formas de ayudar a quien lo necesita de verdad. Les pido que me ayuden a ser lo que debo ser y hacer lo que debo hacer.

Me tiene que impulsar y exigir, no solo a escribir sino a ser y hacer lo que debo hacer.

Padre Dios ilumina nuestras conciencias, almas y virtudes y responsabilidades, y siembra en nosotros la responsabilidad de hacer lo que debemos hacer. En especial en aquello y aquellas cosas y hechos que son vidas que dependen de mi, de mis hechos, y de los de los demás.

¿Cómo acabar con el terrorismo? Con amor y hechos de honesta participación, que eliminen el pasotismo e incrementen el amor a los demás. Dejarlos sin armas, porque damos todo lo que podemos por solucionar verdaderos y necesarios problemas de vida, de subsistencia, que tienen tantas personas. De la vida, para que no mueran por mi falta de cooperación.

¿Qué puedo y que debo hacer? Realmente no lo sé. Necesito la ayuda de los demás, porque juntos, seguro, eliminaremos el mal en el terrorismo de aquí y de cualquier otro lugar del planeta.

Padre Dios ilumina nuestros corazones y nuestras mentes, creyentes o no, para que tratemos, por todos los medio, que no muera nadie más, y menos por el terrorismo de unos pocos, porque salvamos a los demás, que son los muchos.

El terrorismo lo tenemos que combatir siempre, porque no hay razón para matar, y tenemos que defendernos con todos los medios y con la honesta participación de, al menos, la mayoría en la búsqueda y captura de esos criminales. Y sin olvidar a los demás necesitados.