lunes, 28 de febrero de 2022

“¡HACER LO QUE PUEDA!”

 

“¡HACER LO QUE PUEDA!”

“¡El que hace todo lo que puede, hace todo lo que debe!”

“¡El que no hace lo que debe, es un enemigo de sí mismo, de la familia y de la comunidad!”

Las crisis económicas o de valores, (son lo mismo: las crisis económicas nacen y se desarrollan por las crisis de valores éticos o religiosos) se fundamentan en no ser y no comportarse honestamente, que es no hacer lo que podamos.

La honestidad es la manera más fácil de vivir y de repartir la felicidad. No es otra cosa que hacer lo que pueda en el bien, que es lo mismo que hacer lo que deba.
“¡No sé de qué manera puedo convencer para que vivamos el mundo que nos merecemos!” “¡Es tan fácil y tan realizable, que es incompresible que no exista una mayoría aplastante de personas que vivan a diario la honesta participación!”

Seguiré insistiendo. No me cansaré de repetirlo.

Intento ser consecuente no sólo con mis creencias sino con mi
comportamiento, y no es tan difícil ser honesto y llevarlo a la práctica. Se necesita vivir de acuerdo a valores éticos o religiosos, tener esos valores y vivirlos.

Ser consecuente es una de las maneras de convencer, de practicar el bien y de sentirse útil a uno mismo y a los demás.

La vida es muy corta para desperdiciarla.

La felicidad es una parte muy importante de la vida.

La felicidad y la libertad dependen del número de practicantes. A mayor cantidad, más felicidad y más libertad.

La libertad y la felicidad se fundamentan en hacer el bien en todo lo que puedo y debo.

El grado de felicidad y de libertad depende del número de personas que sean consecuentes con sus valores éticos o religiosos.

Todos, pero todos, estamos llamados a ser buenos y consecuentes, para
con ese comportamiento ser felices y hacer que los demás lo sean.

Solo se necesita hacer lo que puedo, no más. Pero hacerlo.


domingo, 27 de febrero de 2022

"¡QUE LO ARREGLEN LOS DE ARRIBA!"

 

"¡QUE LO ARREGLEN LOS DE ARRIBA!"

Una de las grandes incongruencias humanas actuales es esa frase: ¡que lo arreglen los de arriba!

Los de arriba se refiere a las personas que tienen autoridad.

"¡La finalidad de la persona que tiene autoridad es servir al pueblo que dirige y gobierna!"

La incongruencia es hablar y pregonar democracia y pedir a otros que hagan lo que tengo que hacer yo. O imponer, por autoridad, leyes que vayan en contra de las necesidades de ese pueblo.

"¡A la incongruencia se suma la mala o nula educación en valores, por muy profunda y abundante que sea la información que se maneja!"

"¡Nadie tiene la autoridad, ni la verdad, para exigirles a otros que hagan lo que me corresponde hacer a mí, o que vayan contra mí!"

El pueblo, unido por mayoría, y en respeto a las minorías, es quien tiene la autoridad para exigir que se legisle y gobierne de acuerdo a lo que solicita, y de acuerdo a ese habitatismo social y natural. Por ejemplo, una ley que proteja a la mujer de la violencia de género y de toda violencia, una ley que proteja la vida al nacer y al morir, una ley que proteja mejor el medio ambiente...

Esa mayoría del pueblo tiene que tener una unión, una educación y una honesta participación capaz de debatir y discernir y saber exactamente lo que quiere, para exigir que se haga y se cumpla su voluntad.

¡Claro! "¡Habiendo una mayoría unida, educada, culta, honesta y participativa!"

"¡¡¡Los de arriba tienen siempre que hacer lo que la mayoría, honesta y participativa, pida, imponga y exija como necesidad para la felicidad y la libertad!!!"

 "¡Que lo arreglen los de arriba sí, pero si lo dicen los de abajo, por mayoría!"

Eso es democracia, lo otro es partidocracia o abuso de autoridad.

sábado, 26 de febrero de 2022

“SOÑAR Y HACERLO REALIDAD”

 

“SOÑAR Y HACERLO REALIDAD

Vivir fuera de la realidad es malo, y puede que hasta perjudicial.

Soñar y hacer realidad lo soñado debe ser una constante meta. Pero se trata no solo de soñar, sino de hacerlo, y poder decirlo y tratar de vivirlo en la realidad.

"¡Las metas utópicas se deben olvidar y dejar de soñar en ellas por ser inalcanzables!"

"¡La meta que hay que buscar, y tener y realizar, tratando que se haga realidad es la de convertir en realidad la ilusión!"

"¡Soñar ayuda a vivir!"

"¡Soñar, con la posibilidad de convertirlo en realidad, ayuda a vivir, y se debe convertir en meta, no descansando hasta convertirlo en realidad!"

"¡Soñar, y tatar de hacerlo realidad, impulsa a la mente y al corazón, cuando hay valores, y se vive la realidad!"

"¡El materialismo, el pasotismo, el egoísmo, el individualismo son taras aplastantes que desvirtúan, y hasta anulan, la honesta e ilusionada participación, y eliminan la posible realidad del sueño o el esfuerzo para que se pueda convertir en realidad!"

"¡Soñar, y hacerlo realidad, debe ser la meta diaria y constante de todo ser humano sano, sabio, honesto y participativo, que busca el bien personal y comunal más allá de la utopía, convirtiéndolo en una realidad!"

Benditos sean y por siempre alabados los que sueñan con tener y repartir el bien tratando de convertirlo en realidad, y luchan hasta conseguirlo por el esfuerzo, el amor y la constancia, por creer y amar al ser humano, a la Naturaleza y a todo lo que contribuye a la felicidad y al estado natural.

"¡Las necesidades de la vida deben de estar siempre cubiertas, y amparadas, por el esfuerzo, el trabajo, y el amor de los demás!"

"¡Amar y ser amado es consecuencia de vivir y repartir el amor, tratando de hacerlo una realidad!"

"¡Padre Dios bendiga a los que sueñan, y a sus sueños, para que los conviertan en realidad, con ese impulso que es el amor apasionado a Padre Dios y al ser humano!"

"¡Padre Dios bendiga a los que sueñan con el bien y con el amor, con la felicidad y la libertad, para que conviertan ese sueño en realidad, y lo vivan con pasión!"

Soñar, y hacerlo realidad, debe ser la meta de todo ser humano honesto y participativo, que vive para el bien, sin pedir nada a cambio, y trata de que todos vivamos la plena felicidad y la plena libertad.

Soñar y hacerlo realidad debe ser el normal comportamiento del ser humano honesto y participativo que vive para el bien y por el bien, repartiéndolo y compartiéndolo con todos.

¿Está de acuerdo? Si lo está, lo necesitamos ya.


viernes, 25 de febrero de 2022

“¡VIVIR EN PAZ!”

 

"¡VIVIR EN PAZ!"

Vivir en paz es la meta de todo ser humano. En esto estamos de acuerdo todos. Sin embargo muchas veces olvidamos que  no es posible vivir y convivir en paz sin la honesta y sincera participación.

Imponer es fácil: es lo que hacen los maleducados y los dictadores.

Imponer es una forma despótica de obligar.

La paz no se impone, ni se obliga.  La paz llega, se goza y se reparte.
“¡La libertad!” “¡Qué maravilla!” “¡Qué educados tenemos que ser para ser libres¡”  Sin valores morales, éticos o religiosos no podemos tener libertad, como tampoco paz.

Después del amor de Padre Dios, la plena libertad es el logro para la plena felicidad, junto con la paz.

¿Qué hago? ¿Qué hacemos para tener la paz?

La PAZ no se hereda, no se compra, no la regalan, no se vende.

“¡La PAZ se logra viviendo la honesta participación, en la plena libertad, y todo ello con amor!”

“¡Sin amor nunca hay ni habrá la paz!”

Su paz, la mía, igual que la del vecino, están interrelacionadas. No existe la paz unipersonal. La paz personal es parte de la del vecino, de la pasa de todos.

“¡La paz es la suma de las paces!”

“¡No hay paz sin amor, ni amor sin paz!”

La honestidad es el gran amor en la práctica para la paz.

La honesta participación en la unión es la solución para la paz: es todo lo que se necesita para una vida feliz y libre.

“¡Dichosos los que honestamente participan, porque de ellos es la gloria terrenal!”

“¡La suma de esos honestos, participativos y unidos engendra y desarrollan la plena felicidad y la plena libertad si es en paz!”

¡Vivir en paz! Es una de las circunstancias más fáciles de vivir: sólo se necesita el concurso, la participación honesta de los que nos rodean, y todo con amor.

La paz no es personal ni única, es pluripersonal y de todos.

La paz produce descanso, y contribuye a la felicidad y a la libertad.
¿De qué manera contribuye, contribuyo a la paz? ¿Doy mi paz y recibo la paz de los demás?

De acuerdo a la contestación vivirá la paz.


jueves, 24 de febrero de 2022

“¡EL VERDADERO AMIGO!”

 

“¡EL VERDADERO AMIGO!

Quien tiene un amigo tiene un tesoro de incalculable valor.

El verdadero amigo comparte las ilusiones, los hechos, los deberes y los derechos.

“¡La amistad es la relación personal en la que todo lo resuelve el amor y la honestidad!”

“¡El verdadero amigo siempre está al servicio de su amigo!”

La amistad verdadera, leal y sincera exige renuncias, desprendimiento, y un amor sincero lleno de hechos.

El verdadero amigo, si puede, elimina obstáculos, allana el terreno quitando dificultades, y es el cauce natural de la generosidad.

“¡La máxima amistad -y el mayor amigo- se tiene con Padre Dios!”

Humanamente la amistad y el verdadero amigo deberían ser el cauce natural del bien, la vivencia de la honestidad plena, y la demostración real de la sinceridad, de la comprensión y de la honesta relación.

Tener y ser un verdadero amigo es una virtud personal que transciende al amigo, enriquece la amistad y al amigo, y hace que se compartan las alegrías y penas por estar llenas de amor, honestidad y sinceridad.

“¡Quien tiene y es un amigo, tiene y es un tesoro de incalculable valor, por el que se llega a la felicidad, por ser la relación compartida y llena de amor!”

“¡¡¡El verdadero amigo da la vida por su amigo!!!”


miércoles, 23 de febrero de 2022

“¿QUÉ PREGUNTAS SE TIENEN QUE HACER LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS? Y NOSOTROS”

 

“¿QUÉ PREGUNTAS SE TIENEN QUE HACER LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS? Y NOSOTROS”

Las Administraciones Públicas se deben preguntar: ¿para qué fuimos creadas?

¿Hemos sido creadas para servir al público o para que el público sea nuestro servidor?

Cuándo me llega un ciudadano:

a) ¿Lo atiendo con prontitud, diligencia, esmero, profesionalidad y educación?

b) ¿Lo atiendo con honestidad, de acuerdo a mis valores?

c) ¿Le soluciono el problema, o el tema que sea?

d) Le digo ¿Déjeme un teléfono para llamarle y darle noticias, que yo me ocupo de su tema?

e) ¿Nunca les hago perder el tiempo y menos creándoles problemas?

f) ¿Me siento y me comporto como un auténtico servidor de toda persona que me llega?

g) ¿Busco siempre la mejor solución al ciudadano?

h) ¿Recibo el mismo trato del ciudadano: honestidad, educación, y agradecimiento?

 

¿Qué contestarían los funcionarios a las siguientes preguntas?:

1.- ¿Usted es un funcionario que funciona?

2.- ¿Usted es lo que necesitamos?

3.- ¿Usted es una persona con valores éticos, morales o religiosos?

4.- ¿Usted es una buena persona?

5.- ¿Usted es una persona libre, vive de acuerdo a esa libertad?

6.- ¿Usted es una persona honesta y participativa?

7.- ¿Usted es consciente de que vive rodeado de personas honestas, participativas, educadas, felices y libres?

 

¿Podemos afirmar que todas las Administraciones Públicas están al servicio del ciudadano, y el ciudadano coopera con su honesta libertad?

Mi creencia ciega es que las Administraciones Públicas nacieron y crecieron para servir. PARA SERVIR.

Y nosotros hemos nacido y crecido para ser buenas personas. PARA SERVIR.


martes, 22 de febrero de 2022

“¡QUÉ SOMOS Y CÓMO SOMOS!”

 

“¡QUÉ SOMOS Y CÓMO SOMOS!”

Somos únicos e irrepetibles dentro de la unidad de la especie humana.

Somos eternamente eternos.

¿Estamos todos de acuerdo con estas creencias y afirmaciones? ¿Alguien tiene alguna duda?

Por favor. ¡Ayúdennos expresando sus opiniones!

En este blog y al final de cada texto tiene la posibilidad de hacer un comentario.

Pique sobre “No hay comentarios”.   Y aparecerá un recuadro en blanco para escribir. Cuando ha terminado de escribir, ponga su nombre o lo que quiera en “Comentar como:”. Y al final picar en el recuadro azul a la izquierda, donde dice “Publicar”.

Cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles. Ni ha habido, ni hay, ni habrá nadie igual a usted, de forma natural. ¿Quién lo ha creado (no procreado) de esa forma tan única y excepcional? ¿Quién ha creado su alma?

Somos eternamente eternos. Los creyentes lo tenemos muy claro, creemos en Padre Dios, que nos ha creado. Ha creado todo el Universo.

Supongo que los no creyentes en Dios creerán que la vida se acaba con la muerte.

¿Cómo  es posible tener alma (llámenla como deseen) que no la haya creado un autor, Dios? ¿Y cómo es posible que esta mente, esta alma tan prodigiosa, unida a lo que tenemos cuando estamos vivos (alma y cuerpo) se haya creado a sí misma o haya emergido del cuerpo y entonces, claro, muera con el cuerpo?

 ¿Qué somos y cómo somos? Seres maravillosos, capaces de pensar, de hacer el bien o el mal, que en un segundo dejamos de vivir, que la vida es un regalo invalorable.

¿Cómo somos? Únicos e irrepetibles, y eternamente eternos. ¿Quién nos ha hecho así? Para los creyentes es Padre Dios.

Le ruego tenga a bien considerar mi insistencia en ayudarnos con sus comentarios e ideas, que nos enriquecerán a todos.

Gracias, y doy lo que tengo de más valor: que Padre Dios les bendiga.

Gracias y un fortísimo abrazo de un creyente esperanzado, que ama al ser humano con pasión, con fe y humildad.

Que espero, deseo y añoro el descanso eterno en el cielo, que es, para mí, la eterna contemplación de la SANTÍSIMA TRINIDAD, DIOS PADRE, DIOS HIJO -ETERNO HIJO DEL PADRE E HIJO ENCARNADO DE MARÍA EN JESUCRISTO, QUE ES DIOS Y HOMBRE VERDADERO Y ASUMIÓ NUESTRA NATURALEZA- Y DIOS ESPÍRITU SANTO. UN SOLO DIOS EN LA TRINIDAD DE PERSONAS.

"¡Qué somos y cómo somos!"

Por favor: usted me lo dirá. 

Gracias y que Padre Dios le bendiga.


lunes, 21 de febrero de 2022

¿PARA QUÉ NACIMOS?

 

¿PARA QUÉ NACIMOS? 

“¡Nacimos para amar, para ser amados y para ser santos!”

Perder la vida por vegetar, sin llenarla del contenido de la honesta verdad, es vagar por el espacio del tiempo sin necesidad, sin lograr lo que es necesario y vital y sin ayudar a los demás.

Quiero ser santo para tener la plena felicidad en la libertad que eso es la honesta verdad.

El camino es arduo, duro, intenso y lleno de dificultades, que se van corrigiendo con la sabiduría del bien, con el tiempo y con alejarse del mal, para ir camino de la santidad.

Quiero ser santo. ¿Qué debo hacer? Caminar de frente, rogando, rezando y buscando la santidad.

¿Cómo? Con honestidad y humildad en la libertad.

“¡Se nace y se vive para amar, ayudar, ser amado y tratar de alcanzar la santidad!”

¿Lo sabe usted?

Creo que sí.

¿Quién no sabe lo que es la felicidad? ¿Quién no sabe lo que es la santidad?

¿Para qué nacimos?

Para la verdad, y con ella y con la honestidad ayudar para ser santos hoy y por toda la eternidad.

¿Para qué nacimos?

“¡¡¡Para la santidad!!!”


domingo, 20 de febrero de 2022

"¿SE HABITÓ EL PLANETA TIERRA?"

 

"¿SE HABITÓ EL PLANETA TIERRA?" 

Circula en nuestros días una la leyenda según la cual, el planeta tierra estuvo habitado por seres humanos.

¿Qué hay de cierto en este relato? Les cuento.

Yo vivía feliz en el Planeta Tierra, acompañado por otros seres humanos, a los que amé apasionadamente. Teníamos libertad.

Era una Tierra con bosques maravillosos, que cubrían muchas necesidades.

Había unos océanos limpios, llenos de peces, de los que se extraían grandes cantidades de suculentos alimentos. Eran unas plataformas enormes para hacer deportes, navegar y transportarse de un continente a otro.

Había unos ríos de aguas cristalinas que bordeaban extensos campos ondulados en donde se cultivaban plantas de todo tipo: forestarles, ornamentales, para la alimentación… y que eran recreo, trabajo, riqueza y paisaje.

Todo contribuía a una sana, alegre y feliz subsistencia y convivencia.

Era una Planeta envidiable, habitable y en el que la felicidad era el estado natural. Teníamos nuestro hábitat natural.

Un día, unos ciudadanos comenzaron a crear instrumentos para enriquecerse a costa de los demás, haciéndonos creer que la felicidad estaba en la posesión de cosas, e inundaron todo con coches, asfalto, cemento, comida basura, bebidas basura, y así hasta transformar el paraíso en un infierno.

Los padres ya no tenían tiempo para educar a sus hijos, porque trabajaban los dos a las mismas horas, para tener más dinero para gastarlo en necesidades innecesarias.

Hicieron guerras para dominar, tener más mercado, dinero y poder.

Crearon leyes para dominar, a los mismos que los habían elegidos, según decían, democráticamente.

Todos hablaban de la libertad, y éramos unos infelices dominados.

Llegó la corrupción que lo inundó y anegó todo. Destruyó el maravilloso y necesario hábitat natural, que terminó siendo inhabitable. Los que sobrevivieron viven en otras galaxias que localizaron gracias a las nuevas tecnologías, pero que no les sirvieron para seguir viviendo felices en su Planeta llamado la Tierra en estado natural.

Sean estas palabras de reconocimiento a los buenos –que los hubo, aunque fueron minoría– dominados por los poderes perversos que juntos tuvieron que abandonar a la Tierra, porque ya era inhabitable.

El paraíso se convirtió en un infierno. Esa es la realidad. Es la verdad.


sábado, 19 de febrero de 2022

“¡SOY JUBILADO!”

 

“¡SOY JUBILADO!”

Soy jubilado desde hace 26 años. ¡Nada menos!  Y sigo en activo. Tanto que ahora trabajo más horas que cuando estaba en actividad laboral y comercial.

Creo ciegamente, por educación, creencias y honestidad, que los jubilados tenemos la ineludible obligación de trabajar por el bien de los demás, y cuanto más mejor. Ahora tenemos todo el tiempo del mundo, y “¡la ciencia de la experiencia!”

Me crea una enorme preocupación ver a jubilados mirando al cielo y esperando a la muerte aburridos.

Los jubilados, tenemos una gran cantidad de tiempo libre. Perderlo sin hacer nada, y no hacer nada por los demás, lo considero un pecado grave, gravísimo, de enorme egoísmo, pasotismo, y de muchos calificativos terminados en ismo.

“¡Con el agravante de que la felicidad no existe si no se comparte con los demás!”

¿Qué piensan esos jubilados mirando al cielo? No lo sé, y no se lo deseo.

“¡La vida tiene un valor incalculable y perderla -el tiempo nunca vuelve, jamás vuelve– es una pérdida incalculable e irrecuperable!”

No se necesitan horas. Solo se necesita tener la buena voluntad de ayudar.

“¡¡¡¡¡¡¡Todos, sin excepción, nos necesitamos los unos a los otros!!!!!!!”

“¡La vida tiene sentido, cuando con sentido le damos valor a la vida!”

Siempre digo y repito que el día que me muera mi mente dirá: “menos mal que se ha muerto este hombre, me ha traído en jaque desde que nació, y sigue sin parar!”

Soy jubilado y si hubiese días de 26 horas me ayudaría un poco más.

Hago este llamamiento a todos los jubilados: que no pierdan su tiempo, que siempre se puede ayudar, y esto nos hace sentirnos vivos y útiles a la sociedad.

“¡¡¡No hay mayor satisfacción que ayudar a los demás!!!”


viernes, 18 de febrero de 2022

"¿QUÉ SE PUEDE O QUÉ SE DEBE HACER?"

 


"¿QUÉ SE PUEDE O QUÉ SE DEBE HACER?"

¿Cómo conseguir la paz? Volver a nacer, crecer y morir de acuerdo a valores éticos los no creyentes, y religiosos los creyentes.

No conozco otra solución: al mal se le combate o se le anula con el bien.

Hemos permitido la corrupción de bienes, hechos y conductas. Lo hemos aceptado. Lo hemos alabado.

¡Listo el que roba y no lo cogen!

Hemos sembrado y permitido el mal. Ahora lo recogemos, como se recoge la cosecha madura.

¿Por qué?

Porque el poder económico perverso ha conseguido apoderarse de nuestras vidas, inculcándonos unos comportamientos inútiles, perjudiciales y deshonestos. Los hemos aceptado. Es lo que vivimos.  Nuestro consumo irresponsable y descontrolado obedece a esas pautas nocivas.

Ese poder solo tiene un fin: ganar dinero para tener poder. Se lo hemos consentido.  Nuestra falta de participación (pasotas e individualistas) y nuestra desunión lo sostiene.

Ahora toca deshacer el mal camino andado: volver a la senda de la honestidad, de la paz y de la libertad.

Volver al camino de la verdad, del bien y de la plena libertad, para con ellos tener la plena felicidad, y todo con amor.

Aún no hemos alcanzado ese necesario y deseado objetivo. Tenemos que ganarlo. Y sólo encuentro un medio:

la honesta participación y unión de la mayoría, imponiendo su honrado proceder, anulando al poder perverso”.

No contentarnos con una paz ficticia, que solo proporciona el relativo bienestar material que se alcanza por medios inmorales -incluso morales-, y que no está radicada en la dignidad de la persona humana, y que, además, produce amarguras y desilusiones.

Esa paz no es duradera ni firme.

Hay otra paz que se funda en la justicia y en la fraternidad por el amor, que penetra en nuestros corazones.

Entonces brillará el fulgor luminoso y abrazador del amor al prójimo como a nosotros mismos.

Vivamos esa honestidad compartida por la mayoría humana, y el bien, la paz, la libertad y la felicidad serán las consecuencias inmediatas, volviendo al estado natural que habíamos perdido.

Repito: lo único necesario es su honesta participación de vida y la unión; lo demás vendrá por añadidura.

El Planeta Azul de la Tierra será lugar de paz, de convivencia feliz y libre, en un medio natural, y si todo es con amor.

 Y eso es lo que se puede y se debe hacer. 

jueves, 17 de febrero de 2022

“¡AMAR Y SER AMADO!”

 

“¡AMAR Y SER AMADO!”

"¡La cumbre de la vida del ser humano es amar y ser amado!"

No existe mayor satisfacción, tanto física como espiritual, como amar y ser amado. El amor es el cimiento de la plena felicidad. No se puede ser feliz sin el amor.

 Padre Dios es la infinitud del amor. Padre Dios es amor.

 Los seres humanos estamos deseando, constantemente, vivir el amor personal y el espiritual. La carencia de uno de ellos deja un vacío que se está, constantemente, tratando de llenar.

Sólo se puede llenar el vacío de amor, con amor, con amor sincero y verdadero. Y si es con el consentimiento y el apoyo de Padre Dios, es un amor bendecido que conduce a la santidad.

Todo lo que aleje la vivencia honesta del amor, lo convierte en pasión, lo reduce a un apetecer afectivo, no en amor superior, racional, entregado,  comprometido y duradero.

 El tiempo y la separación no borran la huella del amor, lo revaloriza y puede llegar a idealizarlo -que no es malo- aunque no sea realidad.

"De ilusión también se vive". La ilusión es un complemento directo de la felicidad.

Una cosa es idealizar el amor y otra imaginarse la irrealidad, crearse, imaginariamente, un amor irreal, eso no es bueno, aunque en algunos momentos le creen cierta estabilidad.

 "¡Tratemos con amor al amor honesto, fortaleciéndolo con nuestro honesto amor!"

 "¡¡¡Amar y ser amado, es el estado ideal, humano y espiritual, y por siempre jamás!!!"


miércoles, 16 de febrero de 2022

“¡EL PERDÓN!”

 

“¡EL PERDÓN!”

¿Qué es el perdón? La posibilidad de perdonar por la grandeza de corazón, de alma y vida.

El perdón es el amor en palabras, hechos y pensamientos.

Perdonar es de personas grandes, magnánimas: hombres y mujeres cabales.

Para perdonar hay que tener el corazón lleno de bondad, de misericordia, de amor y voluntad.

“¡Quien perdona de corazón es digno de admiración!”

El perdón enriquece a quién lo da y libera a quien lo recibe.

Quien recibe el perdón queda obligado a no volver a cometer los mismos errores y pecados.

El perdonado queda exceptuado del castigo merecido.

Quién ofende y no se arrepiente, lleva sobre sí una pesada carga, de la que solo se librará cuando se arrepienta y pida perdón.

Pedir perdón es merecer ser perdonado, porque es reconocer la maldad del propio error y el propio pecado

Los seres humanos experimentamos la tendencia a ofender y a sentirnos ofendidos. Para refrenarla hay que tener la humildad, la honestidad y el amor de reconocer nuestras debilidades, errores y pecados, ajenos y propios, y así ser merecedores de recibir el perdón.

¿Qué es el perdón humano? El perdonar, sin deseos de revancha, y hacerlo de corazón y con el alma por siempre jamás.

Nunca juzguemos por apariencias. Las apariencias engañan: son la ocasión que aprovecha el mal para crear una ofensa donde no hubo nada.

Perdonar con amor, humildad y honestidad enaltece al perdonador y redime al ofensor.

El rencor eleva el odio y apasiona al rencoroso, impidiéndole vivir con amor, humildad y honestidad.

Si estamos siempre dispuestos a perdonar seremos recompensados con la felicidad  que produce el olvidar el daño que nos quisieron causar.

Quién ofende de hecho o de palabra, si no se arrepiente y pide perdón, está condenado agachar la cabeza, por no poder mirar de frente.

Pedir perdón no es arrastrarse, sino la valentía, el honor y la responsabilidad de reconocer el error o el pecado cometidos, y ser merecedor del perdón.

“¡Benditos y alabados sean los que perdonan sin rencor!” De ellos es la gloria terrenal y luego la eterna felicidad.

Perdonar desprende amor, cura el odio y el rencor, alivia la mente y el corazón. En una palabra: eleva el alma poniéndola en camino de santidad.

Siempre perdonar y nunca guardar odio y rencor a quien tuvo la desgracia de haber ofendido, para darle la oportunidad de arrepentirse y pedir perdón.

Quién no pide perdón es merecedor del castigo de acuerdo con la ofensa que hizo.

Quien perdona sin odio ni rencor está tocado por la Divinidad.

Bendito y alabado quien perdona por siempre jamás.

¿Qué es el perdón? Perdonar sin odio ni rencor.

“¡Quién pide perdón de corazón es digno y merecedor del perdón!”

¿Qué es el perdón? La posibilidad de perdonar por la grandeza de corazón, de alma y vida.


martes, 15 de febrero de 2022

“CREO EN LAS PERSONAS”

 

“CREO EN LAS PERSONAS”

Creer en las personas es el fundamento de la participación y de la unión. Y si añadimos la honestidad, el resultado será la plena felicidad y la plena libertad.

Creer en las personas es algo tan fácil, sencillo e importante, que es la solución inmediata a nuestras crisis -las que sean-  y a las ausencias de felicidad y de libertad.

Si esto así ¿lo creemos? ¿Por qué tenemos los males graves que nos están acaeciendo y amargando al existencia?

Por favor. Hagámonos, cada una y cada uno, esa pregunta. Insisto: ¿Por qué existen los males que nos aquejan? La contestación debería de ser definitiva, elocuente, contundente y necesaria.

Necesitamos, urgentemente, que todos nos hagamos esa pregunta, y que, siendo consecuentes, nos comportaremos como seres humanos honestos, participativos y solidarios.

Creo, ciegamente, en las personas, y las quiero con pasión.

Los seres humanos somos sociables por naturaleza.  La sociabilidad es querer, es amar.

La insociabilidad es una consecuencia de la mala educación, del egoísmo y de la falta de valores morales, éticos, o religiosos. En especial es la falta de amor.

Creer y querer a los demás es más fácil y normal que ser insociable, que ser un pasota o un individualista. Ser sociables debería ser lo natural.

Conocer los problemas que nos apremian y no participar es como no oír. El peor de los sordos es el que no quiere oír.

Estamos sanos, conscientes y vivos, ¿por qué no participamos honestamente en los actos normales, sin necesidad de especialidades, ni extravagancias y menos de insultos? Sólo necesitamos comportarnos como seres humanos normales y participativos con honestidad.

La felicidad y la libertad se viven con la normalidad. Desde que desaparece la normalidad, desparece la felicidad y la libertad. Habrá momentos felices y libres, pero no la plena felicidad y la plena libertad

¿Cree que lo dicho es cierto?

No añado nada más, salvo desearle la plena felicidad  y la plena libertad, porque quiero y creo en las personas. De quienes agradecería el mismo trato.

¿Usted qué cree? Su ayuda es para mí una necesidad, que le agradezco de todo corazón.

 


lunes, 14 de febrero de 2022

“¡A QUIENES PADECEN UNA ENFERMEDAD!”

 

“¡A QUIENES PADECEN UNA ENFERMEDAD!

Padecer una enfermedad es algo que debemos llevar con fe y esperanza.
Padecer una enfermedad es la forma de crecer en virtudes materiales y espirituales.

No sacarle rendimiento a una enfermedad es perder el tiempo, que no regresa jamás.

Sentirse desgraciado, lamentarse, quejarse solo agrava la enfermedad, porque cuando uno está enfermo físicamente, la psiquis también se resiente.

No soy psicólogo, ni nada por el estilo. Solo tengo 91 años, y, gracias a Dios, he vivido todo este tiempo con intensidad.

Siempre he sido un jiribilla. No sé estar parado, salvo cuando el cansancio, o una grave enfermedad, pueden conmigo.

Quienes padecen una enfermedad que les permita actuar, con facilidad o dificultad, y se dedican a no hacer nada, a lamentarse, a quejarse… no solo no resuelven nada, sino que descuidan gravemente la salud de su alma.

El alma necesita actividad mental y amor por encima de todo.

Un alma aburrida es consecuencia de haber parado o ralentizado la actividad mental, física, y religiosa.

Si tiene el alma aburrida, dele caña hasta ponerla en marcha, y todo volverá a ser como debía ser.

Parar el alma, es parar la vida física, moral e intelectual, y de ello se aprovecha el mal.

Un alma parada da la oportunidad al mal de imponer su voluntad.

El mal y el bien existen en la medida de nuestra actividad, de nuestra fe, y del amor que tengamos y que repartamos.

Sin actividad física, moral o intelectual, y si encima hay una enfermedad física, el alma enferma, pudiendo llegar a la gravedad.

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La vida es muy corta para perderla en no actuar.

Quién se para, para todo lo demás.

He tratado de explicar mis vivencias con el deseo de ayudar.

No tengo otra experiencia para compartir con usted, sino solo esta: la inactividad, la que sea, origina y desarrolla el mal como la enfermedad física o mental.


domingo, 13 de febrero de 2022

“¡TODO SIN TERMINAR!”

 

“¡TODO SIN TERMINAR!”

 "¡Todo sin terminar!" Es un ejemplo de inmadurez y de falta de educación en valores.

Hace muchos años una amiga, y gran técnica alemana, me preguntó ¿Por qué aquí hay tantas cosas sin terminar? Esta frase no la he podido olvidar, con la desgracia de que me la recuerda cada instante lo que veo con tanta frecuencia.

"¡Todo sin terminar!" Es una demostración del subdesarrollo personal y social.

“¡Subdesarrollo personal porque siendo responsable deja una obra sin terminar!”

Subdesarrollo social porque hay un pueblo que admite, permite y no reclama que se deje sin acabar lo que se ha comenzado.

Los taludes de las carreteras son un ejemplo de cosas sin terminar. Con el peligro añadido de los arrastres, en caso de lluvias, que crearían un caos en la circulación y los peligros inherentes y riesgos que puedan acarrear. Cuando hay plantas autóctonas que cubrirían taludes y adornarían, convirtiendo el peligro en una belleza para goce y disfrute de todos en general.

"¡Todo sin terminar!" Todo sin acabar.

¿Qué nos pasa? ¿Por qué no vemos y decimos lo que nos rodea, con AMOR Y AMISTAD, sin insultar, pero con verdad?

Ofender, insultar es una contestación y una acción que nunca soluciona nada sino agrava lo que se trata de denunciar.

El pasotismo, el individualismo, la deshonestidad, hasta el egoísmo personal, están atenazando y destrozando la convivencia de forma brutal.

Pasar de todo o de algo, es señal de no haber sido educado en valores y en las creencias necesarias para ser una persona consciente y coherente, que con su comportamiento se ayuda a sí mismo y ayuda a los demás.

Lo que nos rodea es parte de nuestra existencia. Y como tal debe preocuparnos y obligarnos a actuar en algo tan necesario como exigir a los responsables que terminen lo que empezaron.

"¡Lo que sembremos, recogeremos!" Sembramos el mal, el mal recogeremos. Sembramos el bien, el bien recogeremos.

¿Cuál es el origen del pasotismo? La falta de educación familiar en valores morales, éticos o religiosos. Es la causa de males personales y sociales.

"¡Todo sin terminar!" Y todos al pairo, sin reclamar.

¡Claro! Para reclamar hay que tener la autoridad de la honestidad y del bien hacer para exigirlo a los demás.

La vida es muy corta para perderla en no participar, y, como consecuencia, recibir el mal de los demás.

"¡¡¡La honesta y participativa unión de las personas es, y seguirá siendo, la solución!!!"

¿Qué uniones -de personas de la comunidad en la que vivo- existen en mí alrededor? Usted me lo dirá.

No somos anacoretas, vivimos en comunidad, vivimos en sociedad con los demás.

¿Qué hago en la ayuda de los demás y en todo aquello que de alguna manera me afecta? ¿Soy un pasota o por el contrario coopero en la ayuda de los demás y en todo aquello que nos afecta por igual?

"¡Todo sin terminar!" Y así continuará.

Las cosas seguirán sin terminar porque yo no coopero y reclamo para que se haga lo que se ha dejado sin terminar.

Entonces "¡A quejarse al maestro armero!" Y todo seguirá igual, sin terminar.

"¡Todo sin terminar!" Frase que, por el momento, no podré olvidar.


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