jueves, 31 de marzo de 2022

“¡LE ORDENO SIGA SIENDO UN DESTRUCTOR!”

 

“¡LE ORDENO SIGA SIENDO UN DESTRUCTOR!”

Le ordeno siga siendo un destructor de su medio natural. Si aumenta la destrucción lo premiaré. De todas maneras, lo felicito por la gran contribución que está haciendo a la inhabitabilidad del horroroso Planeta Tierra.

¡Qué desgracia vivir en esta tierra! No sé, aunque lo hago a diario, cómo aumentar la contaminación y la destrucción del mal llamado hábitat natural.

Me sentiré tremendamente satisfecho cuando se haya derretidos los polos y todas las ciudades costeras hayan desaparecido. Hago lo posible porque la desgraciada ciudad en que vivo sea la primera en desaparecer.

Contribuyo contaminando y acidificando las aguas de los océanos, ríos… con todo lo que puedo, en especial con plásticos, que, al no destruirse, provocan la desaparición de la fauna. Así ya no tendré que comer el maldito pescado, ni tendré que broncearme -por las exigencias de la moda- en las espantosas playas.

Busco la forma de recibir el premio que me darán si soy capaz de romper una torre marina para la extracción del maravilloso petróleo: a mayor contaminación, mayor será el premio.

Apoyo, y con vehemencia, el que no se investigue y no se instalen las mal llamada energías limpias. Limpias serán para los que las instalan, para mí son una desgracia porque restan el consumo de todo lo que contamina.

Vivo feliz porque cada día hay más personas que trabajan, trabajan para pagar la cuota del coche, y en especial de los que más consumen.

Vivo feliz consumiendo sin necesidad. Si no lo hago no me siento feliz.

La inactividad, la comida basura, la mala educación en ser y en estar, el descontrol en todos los actos de la vida… me ayudan a conseguir ese gran mérito de las disfunciones orgánicas de mi naturaleza.

Felicito a los jubilados por no hacer nada. Lo mismo haré y enseñaré a los que dependen de mí. La inactividad es la felicidad.

¡No se olviden! Seguiré premiando a todos los pasotas, individualista, y a los felices despreocupados por no ser honestos y participativos. El premio será mayor si en vez de no hacer nada, perjudican, molestan, contaminan y destruyen todo lo que es el mal llamado necesario hábitat natural.

No se olviden que son órdenes y que ustedes, como esclavos, tienen que cumplir destruyendo, contaminando, perjudicando a las energía renovables, y a todo aquello que haga inhabitable el maldito Planeta Tierra, que, además le premiaré como honorable destructor. Así sea.

¿De verdad lo hago?

¿Qué cree usted?


miércoles, 30 de marzo de 2022

“¡LOS ABUELOS Y LOS NIETOS!”

 

“¡LOS ABUELOS Y LOS NIETOS!”

Me han indicado que trate el tema de los abuelos y los nietos, y aunque es algo difícil para mí, no por ello dejaré de decir lo que sé y pueda.

Hoy hay una gran diferencia entre algunas formas de entender la educación y las ideas que me dieron a mí, aunque creo que los valores fundamentales son los mismos.

También la gran ventaja es que existe una tremenda, fácil y accesible información a todos los niveles.

Pero, por supuesto, también existe el inconveniente del mal uso que se puede hacer y la mala interpretación que se le pueda dar a esa información, si falta la educación y preparación o no se tiene la edad que permita juzgar lo más correctamente posible.

Creo que hay que tener en cuenta, sobre los medios de comunicación modernos, que son instrumentos, no son un fin, ni todo lo que dicen es correcto, como tampoco lo es todo lo que se ve.

Lo que no ha cambiado es que hay edades en los humanos y los comportamientos suelen repetirse y ser acordes a las mismas edades.

Uno de los ejemplos para mi muy significativos es lo que le oí a un niño decir a su padre cuando le dijo que lo castigaría por un mal comportamiento, y su hijo le respondió: si me castigas te denuncio.

Que cada persona juzgue lo dicho.

Ciertas informaciones que están recibiendo algunos jóvenes, a mi entender, no son acordes a sus edades pues les falta madurez para interpretarlas correctamente.

En internet se puede leer y ver de todo, pero todo en realidad, ya sea  bueno,  malo o regular, y con acceso directo para la juventud.

Y ¿En qué podemos ayudar los abuelos a nuestros nietos en estos momentos?

Por supuesto hay un comportamiento que siempre ha sido muy efectivo, y es intentar ser lo más consecuente con uno mismo y con las creencias, y demostrarlo con nuestros actos.

Dar ejemplo a los nietos con nuestro comportamiento. Si los abuelos somos consecuentes, eso sí se transmite. Después de afirmar algo o hacer alguna aseveración: que después de hablar  nuestros actos correspondan a las palabras.

Hay valores eternos: el respeto a los demás, la honestidad, la corrección en el hablar y en el proceder, la amabilidad, el oír y pararse a escuchar al mismo tiempo, el pudor, la preocupación y, en especial, el  amor al prójimo  etc.

Esos valores morales o religiosos son y serán eternos.

Si practicamos esos valores eternos, para los que hoy nos rodean  será pan comido captarlos, y entonces nuestros nietos verán y entenderán que tienen que ser educados en valores eternos, y los harán contemporáneos y actuales, porque se darán cuenta que no se puede vivir felizmente sin ellos.

Entenderán que sin normas de conducta, sin valores morales o religiosos, no puede haber una convivencia feliz ni hay desarrollo personal y colectivo.

Otro valor de enorme trascendencia es el religioso.

Quien ha sido educado en valores religiosos tiene ya un gran camino andado para poder vivir y repartir la felicidad, así como para enseñar y ayudar a sus nietos.

Aquí el ejemplo es vital.

En las creencias religiosas no basta con hablar de ellas, hay que demostrar con hechos que somos religiosos y actuamos en consecuencia, con las limitaciones humanas, como es lógico y natural, pero esas mismas limitaciones ayudan y cooperan a la comprensión de los nietos, cuando ven y oyen los errores de sus abuelos pero al mismo tiempo ven y oyen el deseo de hacer las cosas bien, y el arrepentimiento en el caso de equivocarse o fallar.

Creo que lo mejor que podemos hacer los abuelos a nuestros nietos, es quererles mucho y tratar de ser lo más consecuentes posible en nuestro modo de actuar y con nuestras palabras, en especial porque nosotros vivimos y actuamos con valores morales o religiosos.

         Ya solo me resta pedirles que recen mucho por nuestros nietos y por nosotros los abuelos, que seguro ustedes al llegar a abuelos también lo necesitaran como lo necesitamos nosotros hoy. 


martes, 29 de marzo de 2022

“¡LA BONDAD!”

  

“¡LA BONDAD!

Hoy me atrevo a tratar el tema de la Bondad, porque es algo fundamental para la felicidad en las relaciones humanas y, además, porque personalmente aspiro, trabajo y lucho para  ser un católico bondadoso, -al menos estoy en cola-, y una de las maneras y modos es hacer ahora esta reflexión con el fin de que todos, incluyéndome lógicamente a mí mismo, nos contagiemos y nos llenemos de bondad.

“¡La BONDAD con mayúscula es una de las manifestaciones notorias de los santos!”

La bondad y la santidad van de la mano.

Hemos nacido, todos, no creyentes como creyentes, para ser bondadosos y, como consecuencia, santos. Repito: también los no creyentes.

¿Qué es lo que maravilla al oír las palabras y ver los actos de las personas bondadosas?

Reparten paz, tranquilidad, serenidad, santidad y felicidad. 

La bondad es contagiosa y por eso espero se nos contagie, se nos pegue y crezca en nosotros  lo más posible.

Necesito y quiero sentir, constantemente, la bondad de mi prójimo.

Quisiera sentir, constantemente y a mí alrededor, la maravillosa sensación y la maravillosa vivencia de la bondad.

Como siempre, es fundamental la educación recibida para la vivencia y la práctica de la bondad.

Puede que nos encontremos con alguna personas, conocida o familiar, que desconfíe cuando le hablamos con bondad, y piense ¿por qué esta señora o este señor me dice esto y de esta forma? ¿Será por alguna razón que me pueda perjudicar?

Pues a esas personas desconfiadas y con tendencia a pensar mal, debemos darles, si es posible, aún más bondad, que, seguro, recapacitará y reconocerá el bien recibido, y puede que ella después la practique.

Quizá estemos viviendo unos momentos sumamente propicios y necesarios para recibir y repartir la bondad.

“¡¡¡La bondad quita el mal, perfuma el ambiente, enaltece al dador y enriquece al receptor!!!”

La bondad hace resplandecer la belleza arrolladora de los bondadosos.

Creo que los sentimientos y las sensaciones que producen la bondad son tan impresionantes y trascendentes, que hacen irradiar a la felicidad, embargando y embriagando todo lo que nos rodea, y con ella la felicidad no sólo se recibe sino que, al igual, se reparte.

         “¡Qué fácil es ser bondadoso!”

Y “¡Qué difícil debería ser repartir el mal!”

Dice el diccionario que bondad es la virtud o inclinación a hacer el bien.

“¡¡¡La bondad genera bondad y potencia de forma inconmensurable la felicidad!!!”

En la espera deseada y anhelada de que seamos bondadosos y, como tales, gocemos de la plena felicidad a la que estamos llamados,  porque para ello hemos nacido, y la repartamos, y con ella inundemos y ahoguemos al materialismo aberrante.

“¡¡¡La bondad nos hace buenos, con ella repartimos bondad, felicidad y libertad, y con ella nos hacemos santos!!!”

Por favor ¿Usted qué cree?

Gracias de todo corazón.


lunes, 28 de marzo de 2022

“PEDIR UN FAVOR”

 


“PEDIR UN FAVOR”


Pedir un favor es un hecho maravilloso, si se hace honestamente y porque se tiene necesidad.

El amor es el sentimiento y los hechos que nos unen más allá de la amistad.

“Quién ama ayuda por necesidad”.

Pedir un favor es un honor y un favor a quien se le pide, porque le da la oportunidad de incrementar la bondad.

Ayudar es el comportamiento solidario, cuyo valor es eterno si se hace con libertad y honestidad.

Los grandes males de la humanidad son el olvido, el desprecio y el no hacer caso a quien necesita un favor, dejándolo en el abandono por despreocupación o por deshonestidad.

Quien hace un favor reparte felicidad, por ser y dar lo que tiene, que es felicidad.

La honestidad es la virtud del ayudar. Si se practica con libertad, enaltece y conduce a la santidad.

Pedir un favor es un honor. Quien no corresponde es un ser un ser malvado.

La maldad engendra el mal. Quien lo tiene lo reparte como cosa natural.

“Quién es honesto es bueno por necesidad”.

Hacer un favor es la forma natural de repartir felicidad.

Pedir un favor es hacer un favor.


domingo, 27 de marzo de 2022

“¡¡¡REITERAR LA CONCIENCIA DE PUEBLO!!!”

 


“¡¡¡REITERAR LA CONCIENCIA DE PUEBLO!!!”

Estoy preocupado por nuestro pueblo, por el resto del Distrito, y por todos los pueblos del mundo.

Vivimos en un pueblo cuando podemos dar una respuesta positiva a estas tres preguntas:

¿Qué grado de intimidad, de relación tenemos con nuestros vecinos?

Cada vez que vamos a nuestras casas ¿sentimos que nos acercamos a algo propio?

Y tercera: las casas, las calles, las tiendas, y, en especial, las personas de este lugar ¿tienen algún significado para nosotros?

“¡Hay de aquel que no lo sienta así!” Porque es un forastero, o vive en una ciudad, triste e incomprensiblemente: los humanos somos seres sociables.

Identificar e identificarnos con lo que nos rodea -como lo hacemos cuando somos miembros de un pueblo- depende, en gran parte, de los años que hemos vivido en él y, supongo, esa identificación es mayor cuando, además, nuestros antepasados también fueron vecinos de nuestro pueblo.

Y la razón fundamental es que conocemos y hemos vivido su historia y somos personas educadas en valores, con urbanidad.

Conocemos los nacimientos, las bodas, las defunciones, etc. etc... son hechos con los que dialogamos, y son conocidos y vividos por nosotros.

A partir de ese momento, los vecinos dejan de ser “conocidos de vista”, y pasan a tener una mayor relación y comunicación. Siempre insisto en lo mismo: que intentemos no perder la convivencia para seguir siendo pueblo.

“¡Relacionarnos los unos con los otros, eso es pueblo!”

Los pueblos se diferencian de la vida de una ciudad porque los habitantes se conocen y se relacionan entre sí.

Existe, hay una relación directamente proporcional, pero cargada de contradicción: cuanto mayor es la congregación de casas y vecinos en una ciudad, mayor es también el aislamiento y la desconexión entre ellos.

En un pueblo nos conocemos y somos conocidos.

Los de este Distrito siempre nos hemos caracterizados por el cariño que le hemos tenido a nuestros pueblos, y la gran relación personal entre nosotros.

Y que espero le sigamos teniendo.

Los seres humanos somos seres históricos, y lo que nos rodea termina siendo parte de nuestra historia.

Los árboles, las calles, los ruidos, los olores, la luz... son elementos que configuran nuestro pueblo, porque le dan una personalidad propia.

Hablar de nuestra casa es situarla dentro de una parte concreta de nuestro pueblo: una parte que nos es especialmente querida.

Todo esto lo expongo, e insisto, porque no quiero perderlo, aunque crea que vamos camino de ello. Estas vivencias de pueblo no pueden quedar reducidas a la nostalgia de unos hechos humanos que ya no vivimos.

El recuerdo de la relación de conocimientos y amistades que hubo en otros tiempos, pero que ya no existen. Si llegamos a eso, habremos perdido la noble categoría de pueblo: nos habremos convertidos en vecinos aislados de una ciudad, y posiblemente tristes y desamparados.

¡Qué tristeza si esto ocurriera! Se pierde una parte de la felicidad.

Perderíamos las relaciones cordiales, - más aún, cariñosas – entre nosotros. Y lo que eran vivencias alegres quedarían en recuerdos añorados.

Desembocaríamos en el clásico e incomprensible aislamiento de la ciudad.

Anónimos rodeados de muchos anónimos

Una fabulosa suma de seres aislados. ¡Qué triste, Dios mío!

Tenemos, y creo que debemos luchar, denodadamente, para que no desaparezcan nuestras vivencias como pueblo, y podamos seguir viviendo autosuficientes, en especial en el cariño y respeto que siempre ha existido entre nosotros. Así como el tratar de transmitírselo a nuestros hijos para darle continuidad en el tiempo y en los hechos.

Entonces podremos seguir siendo felices vecinos, porque vivimos en nuestro pueblo; en el que siempre hemos vivido, y en el que siempre queremos seguir viviendo.

De nosotros depende en gran medida, si participamos y nos relacionamos.

En espera de continuar viviendo como un pueblo, siendo seres sociables, educados y solidarios, compartiendo la felicidad, que es la más grande y duradera, reciban todo nuestro cariño vecinal con un fuerte abrazo.


sábado, 26 de marzo de 2022

“¡¡¡EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS!!!”

 

“¡¡¡EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS!!!”

El progreso de los pueblos es el que hacen sus ciudadanos.

El progreso no depende solo del vecino.

¿De quién creemos que depende el progreso?

El progreso, de donde vivo, depende de mi parte alícuota e insustituible en la vida de la sociedad.

Todos, sin excepción, tenemos y estamos obligados a contribuir, con nuestra honesta participación y unión, al progreso.

La globalización es una maravillosa realidad. ¡Claro! Depende del comportamiento de la humanidad, en donde, reitero, usted y yo somos insustituibles.

¿Hay progreso personal, social, cultural, económico…? ¿Qué importancia e influencia tiene la educación en el progreso?

La educación tiene una importantísima importancia e influencia en el progreso personal y social. La educación recibida de los padres, de valores éticos, morales o religiosos.

El progreso social es la suma de los progresos personales. Se progresa en la medida en que la cultura es vivida, recibida y repartida.

El progreso cultural e intelectual depende de unos padres educados y educadores. De la responsabilidad, conocimientos y honestidad de los educadores y de la praxis en las escuelas y universidades.

El progreso económico depende, básicamente, de la educación, honestidad y libertad del pueblo, y, como consecuencia de quienes tienen autoridad.

¿Qué otras características creo tienen que tener los pueblos para su progreso?

Tener instituciones inclusivas, que engloban la honesta participación social en la plena libertad individual.

La pobreza o la prosperidad dependen del grado de educación, honestidad, participación y libertad de ese pueblo.

Si existe conflicto entre administrados y administradores es clara evidencia de la falta de honestidad, y, como consecuencia, del imperio arrasador de la corrupción.

“¡No hay posibilidad de progreso y progreso continuado sin un pueblo honesto y unido, e instrucciones y administraciones honestas y autoridades honestas!”

La ley, el orden, el progreso y el bienestar son una consecuencia de la honestidad.

La igualdad de oportunidades y la convivencia feliz no suceden por albur, son una consecuencia de la honesta participación de la mayoría.

El pluralismo, la necesaria honesta participación y, como consecuencia, el honesto comportamientos ciudadano, de sus legítimos y honestos representantes, dependen de usted, de mí y de la mayoría de la ciudadanía.

El progreso de los pueblos es la necesaria vivencia en paz como consecuencia de la honesta participación y unión de la mayoría.

Hemos nacido para ser felices y libres. De usted, de mi… depende, y no sólo del vecino.


viernes, 25 de marzo de 2022

"¡QUERER ES PODER!"

 

"¡QUERER ES PODER!"

"¡Querer es poder, si tenemos el poder de querer!”

Esa máxima de “querer es poder” es muy vieja, y lo es porque significa 
una verdad, que sabemos desde siempre.

Lo malo es poder hacer y no querer hacer lo que tenemos que hacer. 
Entonces no es poder ni querer, sino un pecado por faltar a las obligaciones y responsabilidades.

Querer debe ser una constante en la vida. Querer hacer el bien, querer a las personas, querer soñar, querer volar, querer ser libre…querer ser feliz.

“¡La vida se sustenta en el querer!”

“¡A quien no quiere no le quieren, y no le querrán!”

“¡Querer es poder hacer el bien o el mal!” Esa es la libertad. Esa es la sagrada y necesaria libertad para lograr la plena felicidad.

No hacer el bien es pecar contra el hombre, contra Padre Dios y contra uno mismo.

“¡La inactividad consentida es como un adulterio contra la virginidad de la honestidad y de la libertad!”

“¡Amar o querer es hacer el bien, disfrutar el bien y repartir el bien!”

“¡Dichoso quien con trabajo y esfuerzo quiere hacer y hace el bien!”
“¡Anatema sea quien pudiendo y debiendo no quiere hacer y no hace el bien!”
“¡Querer es poder hacer el bien, repartir el bien y, como consecuencia, sentirse bien!”

“¡La sagrada libertad y la sagrada honestidad lo son y lo serán en la medida que queremos hacer y hacemos el bien!”

El mal coarta la libertad, crea la deshonestidad y elimina la felicidad.

Querer es poder hacer el bien, repartir el bien, recibir el bien y con todo ello tener la plena felicidad y la plena libertad.

"”Querer es poder, si tenemos el poder de querer!”

Está en juego la supervivencia del Planeta Tierra por la sistemática destrucción del hábitat natural, por la destrucción de la Naturaleza: querer es poder.

Si usted quiere y puede:

“QUERER ES PODER”


jueves, 24 de marzo de 2022

“¡¡¡LA MUERTE!!!” “¡¡¡VIVIR Y MORIR!!!”

 

“¡¡¡LA MUERTE!!!” “¡¡¡VIVIR Y MORIR!!!”

La muerte es el hecho más importante después de la vida.

La muerte es tan importante que les he pedido a mis hijos que si estoy camino de la muerte que me lo digan, llamen al párroco para que me dé la Santa Unción y que recen por una feliz y santa muerte y por mi alma.

Nacimos para vivir, y para morirnos.

No reconocer la importancia de la muerte es haber muerto espiritualmente, y vivir como un zombi.

“¡La muerte sublima la vida y es el final de la vida!”

“¡No reconocer la importancia de la muerte es haber vegetado en vez de haber vivido!”

Vivir es haber conseguido crecer y madurar y haber tenido tiempo para enriquecernos culturalmente y compartir con otros la vida y la felicidad, para que así la vida haya tenido valor y sentido.

Nacimos para compartir.

Somos seres sociales. Y los somos si compartimos.

El mayor egoísmo, por la falta de valores, es no haber vivido como un ser racional y no haber compartido la vida, dándole valor y contenido. Haber vivido sin sentido.

“¡La vida es algo maravilloso de la que hay que sacar el mayor partido!”

“¡Vivir sin rentabilizar el tiempo que vivimos es perder la vida sin valor ni sentido!”

No podemos perder el sentido de la vida, que no es otro que compartir y ayudar, para que al final la vida haya tenido valor y sentido.

Vivir y vegetar como un ser irracional es perder el sentido maravilloso y grandioso de la vida.

Vivir, hacer y compartir, es hacer que la vida la podamos llenar de valores y hechos que al final de la vida nos muramos habiendo correspondido a la responsabilidad de haber vivido.

La responsabilidad de la vida, única e irrepetible, es de un valor inconmensurable, y ofrece incontables oportunidades de llenarla de valores con sentido y contenido.

La muerte no es el final de la vida, es solo el fin del recorrido y el comienzo de la eterna felicidad en la presencia eterna de Padre Dios. Seamos personas creyentes o no, así lo veo, así lo comparto.

“¡Todos nacemos y morimos,  la diferencia está en el contenido que le hemos dado a la vida!”

La vida es para llenarla de hechos que nos llenen el alma: todos esos valores que hemos realizado y compartido, y que llenarán la vida de valores y de contenido para propios y ajenos…

“¡Alabado y glorioso sea quien ha vivido compartiendo lo que ha tenido!”

Son muchísimos los dones y virtudes que hemos recibido los hombres, y eso nos hace ser la especie natural de más valor y contenido de la creación, con la ineludible obligación de compartir lo bueno que hemos recibido.

En la medida de lo que hemos compartido, en esa misma medida gozaremos la vida y habremos vivido y cumplido con la obligación de todo nacido.

“¡La muerte acaba con la vida terrenal, y nos pone en el camino de la eterna felicidad!”

“¡La muerte no es el final de la vida, es el comienzo de la eterna felicidad!” Seamos creyentes o no.

“¡La muerte es una necesidad para que Padre Dios nos juzgue y nos de la felicidad eterna y el descanso merecido!”

La muerte es el final del recorrido material, para luego gozar la feliz eternidad en la contemplación de Padre Dios y en él toda la humanidad y toda la creación, que todo eso es el cielo en la eternidad.

“¡La muerte es el fin del recorrido terrenal y el comienzo de la feliz eternidad!”

“¡¡¡La muerte es una necesidad!!!”


miércoles, 23 de marzo de 2022

“¡POR CONSENSO Y MI CONCEPTO!”

 

“¡POR CONSENSO Y MI CONCEPTO!

Hay gobiernos, en los últimos años, que suelen usar el consenso como medio de llegar a acuerdos.

El consenso es un acuerdo de mínimos.  Llegar a un acuerdo por consenso es acordar algo por no estar ni creer estar de acuerdo en un porcentaje considerable.

No creo ni entiendo el consenso como única vía de acuerdo.

El bien y el mal se diferencian de tal manera que no se puede llegar a un acuerdo de consenso. O es bueno o es malo, puede que hasta regular, pero nunca se puede consensuar el bien con el mal.

No se puede llegar a un consenso con la injusticia, con la corrupción, con la mala Sanidad, con la mala Educación, con un mal gobierno...

El consenso es un acuerdo de dictadores.

El consenso es una demostración de un pueblo no participativo, de un pueblo esclavo.

Cuando hay honestidad siempre hay un parte que tiene más razón, salvo excepciones, lógicamente, y si alcanza la mayoría no tiene por qué haber consenso. Y si esa parte con más razón queda en minoría debe pensarse mucho aceptar un acuerdo de mínimos. Pan para hoy hambre para mañana.

El consenso es una forma de acuerdo sin considerar debidamente la honesta participación de la mayoría.

El consenso puede ser una componenda.

Hay gobiernos que no les queda otro remedio que llegar a consensos por no tener un pueblo unido y honestamente participativo, y no tener los votos necesarios. Son gobiernos débiles. La razón suele estar ausente de sus decisiones.

"¡¡¡Sin la honesta participación y unión de la mayoría no hay solución!!!"

Cualquier acuerdo sin esa unión y honesta mayoría participativa suele ser por consenso, y no por un acuerdo honesto, libre, participativo, comprometido, y por la mayoría.

El consenso es un acuerdo de mínimos, ante la falta de un pueblo honesto y unido, que obliga a la autoridad a gobernar sin autoridad ni gobierno.


martes, 22 de marzo de 2022

“¡¡¡LA IGUALDAD!!! ¡¡¡QUE DESIGUALDAD!!!”

 

“¡¡¡LA IGUALDAD!!! ¡¡¡QUE DESIGUALDAD!!!”

Los humanos nacemos iguales, crecemos y nos desarrollamos con enormes desigualdades.

Aún sigue siendo utópica la idea, y mucho menos la praxis, de la igualdad del ser humanos como persona y sus necesarias vivencias y necesidades.

Las desigualdades entre nosotros, los seres humanos, son desarrolladas y hasta promovidas por nosotros, los mismos seres humanos.

Los mayores condicionantes y mandantes de las desigualdades provienen  del poder perverso, compuesto por personas iguales a todos nosotros.

Los grandes diferenciadores de la igualdad humana son el nivel económico y social.

“¡Los grandes desencadenantes de la desigualdad son la falta de valores por la mala educación y la falta de formación!”

La igualdad se aprende desde niño, se desarrolla, se practica y se vive a lo largo de la vida, y se culmina con la igualdad total de la muerte: TODOS SOMOS IGUALES ANTE Y EN LA MUERTE. No hay excepción humana.

Quien habla de clases sociales, para diferenciarse, lo consigue.

Una parte importante de las diferenciaciones humanas las crean los poderes: político, social, económico, cultural…

De las peores desigualdades es creerse diferente, sea por creerse mejor o por creerse peor.

“¡Todos somos iguales ante los iguales de los seres humanos!”

Las desigualdades creadas por la falta de cultura y de valores nos están llevando a la autodestrucción. “¡Esto sí que es una gran y desastrosa desigualdad!”

¿Dónde estamos? ¿Dónde está usted? ¿Se siente desigual? ¿Se siente igual? ¿Por qué?

“¡¡¡Vivimos –no sé desde cuándo– en una autentica, veraz y arrolladora desigualdad!!!”

“¡Mientras la desigualdad siga siendo una realidad, seguiremos siendo desiguales en la igualdad!”


lunes, 21 de marzo de 2022

“¡NO QUIERO SABER DE USTED, NO QUIERO SABER DE TI!”

 

“¡NO QUIERO SABER DE USTED, NO QUIERO SABER DE TI!

“¡Quien ofende o desprecia está condenado a que le ofendan y a que le desprecien!”

El desprecio es un mal enemigo, capaz de arruinar la amistad hasta el cariño.

No existe razón objetiva o subjetiva para no querer saber de alguien a quien se le ha querido.

Se podrá estar molesto, disgustado, triste y apenado, pero nunca el desprecio y menos con alevosía, premeditación, arrogancia y petulancia.

“¡Cada persona es tan grande, tan sujeta al error, como a la equivocación, que siempre hay razón para perdonar y no guardar rencor!”

No quiero saber de usted, no quiero saber de ti debería estar proscrito de la mente, de la vida, y de la practica mal entendida.

“¡Los buenos recuerdos son el bálsamo a la amargura del olvido!”

No es bueno el rencor, ni aún el mal entendido. Siempre se debe tener la buena voluntad de pretender saber la realidad, saber la verdad

“¡La mentira como el rencor son cisternas de perdición!”

“¡Echar la culpa, sin buscar la forma de disculpar, ni es de educado y menos de buena persona, sino de mala fe, mala voluntad y maleducado!”

No quiero saber de usted, no quiero saber de ti deben ser frases usadas con cariño, amistad, simpatía y buena voluntad, buscando fortalecer la amistad, el cariñó, y el posible amor que haya existido.

Pero nunca el “no quiero saber de usted, no quiero saber de ti” se digan para ofender o por desprecio.

“¡Quien ofende o desprecia está condenado a que le ofendan y a que le desprecien!”

No quiero saber de usted, no quiero saber de ti sea siempre una frase cariñosa, alegre y fraternal, pero nunca sea peyorativa, ofensiva y menos con rencor, mala voluntad y de plena maldad


domingo, 20 de marzo de 2022

“¡SER ESCAPARATE DE LA HONESTA INFORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN!”

 

“¡SER ESCAPARATE DE LA HONESTA INFORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN!

La vida humana tiene sentido cuando se vive honradamente y se es escaparate de valores humanos que reflejan esa honesta información y participación.

La honestidad es origen y fin del bien y de la correcta participación.

"¡Participar es compartir hechos, vivencias, placeres, ayudas... de la felicidad y de la libertad!"

"¡Ser escaparate del bien no sólo es una necesidad, es una obligación ineludible, para cooperar, directamente, al bien de los demás!"

"¡Bendito mi vecino que hace y dice lo que yo opino!" Esto no parece muy respetuoso con la libertad del vecino ni con su dignidad.

¿Qué opina usted? ¿Qué opino yo?

"¡Opino que la honesta participación social, y en la unión de la comunidad, es, y sigue siendo, la solución!"

"¡Opino que la tenencia y praxis de valores éticos, morales o religiosos es una bendición y una acción buena!"

Quizá ésta sea la época en que más se necesite el escaparate de la honesta participación y de la unión, para conseguir la mayoría necesaria que induzca, y hasta imponga amablemente si es necesario, la honestidad, la participación y la unión.

La vida sin la honesta participación y la unión es una vida vacía, egoísta y mediocre.

Hemos nacido, crecemos y vivimos para compartir la felicidad y la libertad, ya sea la suya como la mía.

¿Cómo puedo convencerle de que le necesitamos, urgentemente?

Nuestra responsabilidad por la educación y los valores, nos debe inducir y dirigir a ser escaparates del bien, para poder ser realmente aquello para lo que hemos nacido: seres felices y libres.


sábado, 19 de marzo de 2022

“LA SAGRADA LIBERTAD, LA DENOSTADA LIBERTAD”

 

“LA SAGRADA LIBERTAD, LA DENOSTADA LIBERTAD” 

FELICITAR A LAS JOSEFAS Y JOSÉ POR SU SANTO.

En nombre de la sagrada libertad hay quien usa mal precisamente la libertad. Sin responsabilidad la libertad se vive sólo por fuera, aparentemente.

La diferencia entre animal racional e irracional está en la libertad.

La libertad es la responsabilidad de hacer el bien o el mal, eligiendo y haciendo lo que queramos por esa potestad que radica en nuestra voluntad. Si nadie me obliga, si el acto es verdaderamente mío, solo yo soy responsable.

El libertinaje es el abuso y mal uso de la sagrada libertad.

Hay quien confunde libertinaje con libertad, y lo hace por falta de educación en valores.

Quien no tiene educación en valores, no sabe usar la sagrada libertad.

Todo lo de valor en el ser humano es derivado de la educación recibida.

La educación no se improvisa ni se aprende en los colegios, se aprende por el ejemplo de los padres, y por los consejos y las informaciones y reflexiones de los padres o quienes les sustituyan.

Hay una época para ser educado.

Y se debe aprender siempre, no existe edad ni tiempo para dejar de aprender.

Una persona maleducada genera un ambiente hostil y puede llegar a ser agresivo.

Una persona educada se puede, lógicamente, equivocar, pero lo reconoce y pide perdón. Deshace cualquier mal entendido y elimina la hostilidad o agresividad.

"¡La sagrada libertad incluye el bien supremo de la responsabilidad!"

“¡Para amar apasionadamente se tiene que ser educado y libre, responsable!”

La libertad es tan necesaria que sin ella falta el cimiento para el bien. Por eso la titulo la sagrada libertad.

Denostar la libertad es consecuencia de la mala educación y carencia de valores éticos, morales o religiosos.

Vivir en libertad es uno de los mayores placeres y responsabilidades del ser humano.

"¡Amar y ser amado en libertad es vivir la cumbre de la felicidad!"

Denostar continuamente la libertad es generar el mal e impedir su rectificación.

La sagrada libertad es el bien al que debemos aspirar, buscar y luchar teniendo la educación en valores y siendo honestamente participativos.

“¡Benditos sean los libres y las honestas personas participativas porque de ellas es la gloria en la tierra y luego la santidad camino de la plena felicidad!”


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