viernes, 30 de junio de 2017

“¿LA MUERTE NO ES UN SUEÑO?”.



“¿LA MUERTE NO ES UN SUEÑO?”.


La muerte no es un sueño, es todo lo contrario, es estar despierto en otra dimensión.
Vuelvo a contar la historia que viví cuando tuve el infarto de corazón y llegué a estado crítico y me dijeron que tenía un infarto grave. A los pocos minutos comencé a morirme y … esta fue mi experiencia:
“Una placidez indescriptible. Me iba deslizando por un espacio en el que veía un túnel de color crema estucado, luego otro algo mayor, y no quería volver quería seguir, cuando me dicen, tosa, tosa, tosí y regresé”.
Claro, cuando me dio el infarto, y todavía estaba tendido en mi cama, pedí me dieran la Santa Unción, y el santo cura párroco corriendo a pie desde su casa llegó y me la dio. A partir de ese momento estaba de broma y muriéndome. Estaba preparado para la muerte.
La muerte no es un sueño. Mi vivencia es que la muerte es vivir en otra dimensión que, por mi fe, creo que es ir camino del cielo, esto es, a la Presencia de Padre Dios.
Espero la muerte con ilusión y solo pido que me lleve estando preparado espiritualmente, en gracia y con los auxilios espirituales.
La muerte no es un sueño. Es una vivencia de la que solo conozco el comienzo. Veré el final, pero no podré contárselos, porque ya no estaré aquí  ni volveré eternamente.
La muerte no es un sueño, es continuar en otra dimensión sin igual.
Confío en la benevolencia, caridad y la misericordia infinita de Padre Dios.
Allá nos volveremos a encontrar. 
“¡La muerte no es un sueño es una realidad. Que la viviremos todos, cada cual sin igual!”
La muerte no es un sueño es una realidad, y con eternida

miércoles, 28 de junio de 2017


"LAS ENERGÍAS RENOVABLES"


Redactada en marzo del 2011 y publicada miércoles 28-06-2017.

Quien no crea en el efecto invernadero, creado por la obra del ser humano, con efectos de calentamiento de la atmósfera de nuestro aún bello Planeta Tierra, nos está haciendo, y se está haciendo, un flaco favor y un gravísimo perjuicio.
Todos tenemos que ser conscientes del enorme daño que nos estamos causando y que puede llegar a ser irreversible, si es que todavía no lo es.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Basándonos en este refrán y teniendo, como tenemos, esperanza, pues creemos que el mal no vencerá al bien, confiamos en que podemos cambiar la tendencia y no llegar a extremos inconcebibles e irreversibles.
Las emisiones de CO2 a la atmósfera siembran el pánico y el pavor en la Tierra. Deberíamos reducirlas YA, drásticamente.
Las energías renovables no son el futuro, son el presente.
En Gran Canaria tenemos un buen ejemplo: la comarca del sureste.
La Mancomunidad que forman Agüimes, Ingenio y Santa Lucía es admirable y nos ofrece un modelo que vale la pena considerar y admirar.
Desde hace años estos Municipios desarrollan las energías renovables, no contaminantes y generadoras de energía y riqueza.
De ser una de las comarcas más pobres de nuestra isla, hoy es de las más ricas. Y siguen creciendo, en sabiduría y riqueza material.
Fueron los primeros en implantar el terciario de las aguas residuales, con lo que han conseguido su perfecta y enriquecedora utilización. Han convertido aguas residuales en aguas de calidad para el riego.
Recientemente, y después de muchos años, lo ha conseguido el Cabildo Insular de Gran Canaria, lo que permitirá que caminemos por el sendero del progreso utilizando un agua útil para la agricultura y riego de jardines.
Ahora sí podemos reverdecer nuestra isla de Gran Canaria.
El agua, en Gran Canaria, España, es oro líquido.
Hoy, las energías renovables son numerosas y todas con posibilidades de ser usadas en nuestra tierra: la del viento: la eólica; la del  mar: maremotriz; la del sol: la solar; calor de la tierra: la geotérmica; la biomasa desarrollarla en desiertos; el salto de agua de las presas etc. etc.
Haberlas, haylas. De nosotros depende.
Los gobernantes deben representar al pueblo. Nosotros tenemos que saber lo que necesitamos, e informar y exigir a los gobernantes haga lo que les decimos. Pero para ello hay que participar  honestamente y no ser unos despreocupados o pasotas.
Hay que tratar a la Tierra conforme a sus propias reglas, que será para su bien y para el nuestro.
Soy de los que piensa que hasta los tsunamis tienen algún efecto por causa de la acción de los humanos. Demasiadas bombas todos los días.
No podemos vivir sin conocer nuestras realidades. Y no podemos, ni debemos permitir, que el desastre se enseñoree de nuestras vidas y del mundo entero.
Nuestra generación no se merece un Planeta inhabitable. Tenemos que dejar a las generaciones siguientes y futuras un Planeta azul y no un Planeta negro e inhabitable.
Somos responsables de nuestras vivencias. Somos protagonistas de nuestra historia, individual y colectivamente. Que otros no decidan por mí.
Si exigimos a nuestros representantes la solución de las necesidades públicas, una de las más importantes es la gestión responsable y prudente de los recursos de nuestro Planeta. Por eso soy partidario del establecimiento, urgente, de las Energías renovables. Las energías más baratas y más limpias y de una gran posibilidad de rentabilizárlas dando riqueza.
Si no soy solidario con el bien de los demás, de mis contemporáneos y de los que vendrán después de mi, no tengo derecho a la queja.
Apoyar y exigir que se establezcan las energías renovables vale la pena: nos estamos jugado a vivir en armonía y felicidad, en este maravilloso mundo que aún tenemos, o a no poder vivir.
Y, ahora, como siempre, seguiremos hablando acerca de las energías renovables y de nuestra honesta participación, para un mundo bello y feliz.
La honesta participación de al menos la mayoría es la solución al desastre que se nos viene encima, y a TODOS.







lunes, 26 de junio de 2017

“HACER HABITABLES NUESTROS PUEBLOS”.





“HACER HABITABLES NUESTROS PUEBLOS”.



Nosotros mismos, nuestra familia, los vecinos, la historia, y el mundo entero, nos han responsabilizado de hacer habitables nuestros pueblos. Ser habitables significa que vivamos felices y libres en nuestro hábitat natural.
Estamos tremendamente condicionados y maniatados por el poder perverso, pero ese poder no es tan grande como para que nos quite nuestra libertad, nuestra responsabilidad y el bien hacer. Lo he dicho y lo repetiré hasta la saciedad: estamos esclavizados. Somos esclavos, y aunque seamos libres no vivimos libres.
Ahora tengo más libertad que cuando vivía en la dictadura, pero ahora la tengo más condicionada que nunca. Esta es mi vivencia y mi repulsa.
Después de Dios la libertad es lo que más necesito y considero.
Lucho y he luchado por la libertad a mi medida. Y lo he hecho en la creencia de que es algo invalorable y necesario para una vida normal y feliz.
No podemos seguir siendo pasotas, individualistas, despreocupados, por el egoísmo de no hacer nada, porque nos convertimos en el cimiento del poder perverso y contribuimos a esa esclavitud.
Somos seres sociables y nos necesitamos los unos a los otros, y esa necesidad se fundamenta en la libertad y en la honestidad.
Claro, me educaron en valores morales y religiosos. A otros los habrán educado en valores éticos. Pero a ambos nos dieron la libertad con valores. La felicidad no existe sin valores y sin libertad. Existirán momentos felices, pero no la felicidad sin la libertad.
La felicidad es amar y ser amado en la libertad. Por creer en los valores éticos y en los valores religiosos tenemos que ser levadura y fermentar en medio de nuestros pueblos. Tenemos que crear conciencia del bien y del mal, y amar apasionadamente a Padre Dios y al ser humano. Los no creyentes igualmente deben querer al ser humano con pasión, por ser seres que tenemos alma inmortal y hemos sido creados desde la eternidad para vivir la eternidad. Se crea o no.
Confío y anhelo que nuestra responsabilidad sea vivida en plenitud y con gracia, y tengamos los pueblos que nos merecemos, pueblos con hábitat natural. Pueblos habitables y en plena libertad.
Pueblos llenos de paz, felicidad, libertad y mucho amor. Y mucho amor.
Pueblos en los que los habitamos vivamos la plena felicidad en la plena libertad, por que heredamos por la educación recibida el comportamiento necesario para tener y compartir esa felicidad y esa felicidad.
Benditos y alabados sean los honestos y participativos que enriquecen y le dan belleza, alegría y honor haciendo habitables nuestros pueblos en los que la alegría y la libertad se gozan con plenitud, amor y honestidad.
Benditos los honestos y participativos que reparten la felicidad y la libertad a sus pueblos, convirtiéndoles  en paraísos con realidad.
Alabados y benditos sean quienes hacen a sus pueblo habitables, de ellos nacen y crecen la felicidad y la libertad, y embellecen la vida con la amistad.
Luchemos por convertir nuestros pueblos en el lugar de la plena felicidad y de la plena libertad, y seremos recompensados como vecinos-amigos por toda la eternidad.


viernes, 23 de junio de 2017

“SEPARACIÓN Y DESCONEXIÓN ENTRE GENERACIONES”.



“SEPARACIÓN Y DESCONEXIÓN ENTRE GENERACIONES”



Uno de los grandes males en una sociedad es cuando produce una separación significativa entre generaciones.
La desconexión entre generaciones da origen a una serie de problemas graves, que además pueden llegar a ser irreversibles.
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y por necesidad, lo que hace que nos necesitamos, siempre, los unos a los otros. Para ello tenemos que entendernos y conectarnos.
La vida humana está basada en la relación personal, como medio necesario para la subsistencia y también para alcanzar la felicidad.
Nacemos y nací de la relación del amor entre una mujer y un hombre, a quienes llamamos y llamo nuestros padres.
Nos criamos y sobrevivimos, usted y yo, por el cuidado y atención de nuestros padres. Nos preparamos por la información que nos dan los colegios, universidades… pero también de nuestros mayores. Y resolvemos la vida con nuestro honesto y efectivo trabajo que compartimos con los demás.
Para que este proceso sea efectivo tiene que existir una relación continuada de persona a persona, sean las que sean las diferencias de edades.
Nos necesitamos los unos a los otros. No somos autosuficientes ni  radicalmente independientes. Es mi vivencia.
Cuando esa cadena vital, que no virtual, se rompe, comienza la caída en picado de la sociedad.
Cuando los hijos no se entienden con los padres, o los padres no se entienden con los hijos, se ha roto la cadena necesaria y comienza el declive personal y social. La situación puede ser preocupante.
No hay riqueza material que sostenga a una sociedad dividida, ya sea por diferencias graves entre generaciones, por falta de educación en ambas generaciones -que es de los mayores abismos que se abren entre generaciones- sea por la falta de honestidad (y su consecuencia, la corrupción) que si es profunda, se transmite de generación en generación, arrastrando al camino de la autodestrucción, a una velocidad increíble.
No hay esfuerzo personal ni riquezas materiales que sostengan a una sociedad que no se entiende entre generaciones.
La separación y desconexión entre generaciones es el comienzo de un proceso degenerativo de la sociedad y de la convivencia, que conduce a unas carencias vitales que no hay quien lo resista.
Dichosa la sociedad en la que los hijos han sido bien educados por sus padres: a partir de ellos y de los otros se desarrolla la unión y comprensión que genera la vida normal y natural, y el desarrollo de la felicidad y de la libertad, necesidades vitales y no virtuales.
La honesta participación, unión y conexión es la solución, y sin ellas no hay nada que permita la feliz y libre vivencias y convivencia. Es mi vivencia.
Dichosos y alabados sean los pueblos que unidos por la educación y respeto comparten la vida entre generaciones con amor, y así la vida la pueden desarrollar con plena felicidad y plena libertad.
La felicidad y la libertad son una consecuencia de la honesta participación en la unión educada de generaciones por haber sido educados por los padres y familiares, que comparten el amor en la vida real, no en un mundo de relaciones virtual.


miércoles, 21 de junio de 2017

“EL PASOTA”.



“EL PASOTA”. 


Desde hace años denuncio la enorme labor negativa que desarrollan los pasotas.
Los pasotas arrollan al bien comunal de manera constante y persistente. Son el cimiento y el cemento del poder perverso.
El pasota no nace, se hace.
El pasota depende de la educación recibida de sus padres, en especial si ha sido educado con carencia de valores.
El ambiente presente, que han creado las perversas costumbres nacidas a la sombra de la ausencia de la honesta participación, también favorece la formación del pasota.
Pero esto no le disculpa. Puede que disminuya su responsabilidad, pero no la anula. Su falta de valores éticos o religiosos y su inactividad son el fundamento de su perversidad.
El poder del pasota es tan grande como el del perverso. Su nulidad, su falta de participación personal y, especialmente, social, son los dos grandes caldos de cultivo del mal comunitario.
Debemos tratar de ser contundentes a la hora de hacerles saber el daño que causan.
Por supuesto, siempre considerándolos personas capaces de arrepentirse y mejorar.
“Nadie puede condenar a nadie”. Sí, intentar ayudarles en todo lo que podamos, en especial en que se den cuenta que su pasotismo es enormemente dañino.
Somos seres sociales, no anacoretas. Nos necesitamos todos. Necesitamos, urgentemente, ayudar y convencer a los pasotas para que dejen de serlo, y el mundo vuelva a ser lo que tiene que ser: un paraíso en donde la felicidad y la libertad sean el estado normal del hombre, y vivamos en nuestro hábitat natural. Esto no es utópico, yo ya lo he vivido cuando fui concejal.
El egoísmo personal se transmite a la sociedad. El egoísmo es contagioso.
Tenemos que tratar de interesar a los pasotas en los problemas de la comunidad. Que también son sus problemas.
Tenemos que hacerles comprender la importancia que tiene vivir para y por la comunidad. La Comunidad somos todos, también ellos. Me atrevería a decir incluso que "en especial ellos", porque les necesitamos mucho.
La Comunidad es el medio en el que vivimos, un medio que vamos conformando a diario. Cada segundo de nuestra vida no queda en vacío, influye de alguna manera en los demás.
Nos necesitamos, y ahora más que nunca.
Hasta tanto no haya una mayoría de personas honestas y participativas que influyan con su comportamiento en la sociedad, el mundo seguirá empeorando, aunque parezca mentira. Sí: aún es posible estar peor, y los pasotas tienen una enorme responsabilidad. Su ausencia en la vivencia comunal es la esencia del mal presente.
El arrepentimiento y la conversión de un pasota es un logro de la comunidad y para la comunidad: ¡una persona más que participará, plenamente, de la felicidad y de la libertad, que todos nos merecemos!
Amar al prójimo como a nosotros mismos. Ésta es la solución.
Sin la honesta participación, la convivencia no es posible.




lunes, 19 de junio de 2017

“LA DESHONESTIDAD COMO NORMA”.



“LA DESHONESTIDAD COMO NORMA”.


Nunca antes hemos tenido la libertad que ahora gozamos y vivimos.
Y nunca antes se han cometido tantos pecados contra la libertad como ahora.
“¡La corrupción llegó y se adueñó de la situación. Llegó la corrupción y el honor, la honradez y  la libertad desaparecieron!”
¿Cómo combatir este enorme desaguisado y daño personal, familiar, social, nacional y mundial? Solo con honestidad.
La honestidad no nace y crece por generación espontánea.
La honestidad es la consecuencia de la educación recibida y aceptada.
Los pueblos en los que la honestidad es lo normal viven y vivirán con felicidad y libertad.
Los pueblos en los que la deshonestidad es lo normal, viven y vivirán en la indigencia y en la miseria.
Con la maravillosa globalización, información y técnica hoy sabemos lo que sucede en nuestras antípodas en unos pocos segundos. Con ello tenemos la inmensa oportunidad de alegrarnos y compartir y repartir lo que sea necesario.
¿Estamos usando la globalización como un medio para repartir el bien, para  ayudar? ¿O la deshonestidad llegó y arrasó?
¿Qué culpa tengo yo del bien y del mal? ¿Quién no sabe esta realidad y verdad? ¿Qué hago y que hacemos para vivir con honestidad, repartiendo el bien y eliminando el mal?
No creo que sea necesario seguir con más interrogantes. Sabemos perfectamente cuál es la realidad y la parte que a cada uno nos corresponde para vivir con honestidad, felicidad y libertad.
“Sin la honestidad como norma de vida en el comportamiento personal y en la sociedad, la vida es un calvario que crece de manera progresiva y llega a la miseria material y moral”.
Los pueblos sucumben bajo el aplastante dominio arrasador de la deshonestidad y la corrupción. Y si no los corrigen, las consecuencias del mal perdurarán por generaciones, que la irán ampliando hasta llegar a la miseria material total y moral.
La deshonestidad como norma, es la forma de vivir en la miseria y cada vez agravándose hasta llegar a la muerte.
La deshonestidad como norma es el camino del mal que nos lleva y arrastra a un mal final.

La deshonestidad como norma es el medio de desarrollar el mal.

viernes, 16 de junio de 2017

“VER CON QUIÉN TRATAMOS LOS TEMAS”.



“VER CON QUIÉN TRATAMOS LOS TEMAS”


Ver con quién tratamos los temas es una cuestión muy importante.
Todos tenemos poder de persuasión con el que ayudamos o dañamos.
La buena voluntad y la honestidad reprimen el mal.
Todos los que tratamos de informar debemos auto-criticarnos continuamente y solicitar siempre la crítica de los demás.
Tratar de informar para llegar a amar, mediante el conocimiento de las cosas.
Pero no basta con conocer: hay que saber, o tratar de saber, para encontrar, tener y repartir la verdad.
La verdad no es subjetiva: es una categoría objetiva.
La verdad es el bien en las acciones y en las palabras, hechas y dichas con honestidad.
Ver con quién tratamos los temas debería ser una preocupación constante, porque nos interesa encontrar la ayuda, no el error.
Hay que rezar y hacer muchos sacrificios, contantes y sonantes, buscando la verdad para tratar de informar correctamente.
Todos nos equivocamos. Por eso tenemos la obligación de corregir los errores inevitables que cometeremos los que tratamos de informar, aunque lo hagamos con  responsabilidad,  honestidad y buena voluntad.
Benditos y alabados sean los buenos que con su buen saber y entender nos ayudan a estar bien informados y a conocer la verdad.
La verdad es objetiva, pero la subjetividad puede desvirtuarla. Recemos mucho, hagamos muchos sacrificios para que la verdad brille como consecuencia de la información honesta que adquirimos y transmitimos con la mayor objetividad, honestidad y santidad.
Ver con quién tratamos los temas es una necesidad y nunca debe ser una banalidad.



miércoles, 14 de junio de 2017

“LA CONTAMINACIÓN PERSONAL”.



 “LA CONTAMINACIÓN PERSONAL”.


Mi primo, José Julio Cabrera Mujica, me hacía ver lo mucho que podemos no contaminar, con hechos sencillos y que, encima, nos benefician a la salud.
¿Qué más podemos desear y hacer? Beneficiar al hábitat natural y  mejorar nuestras condiciones físicas. ¡Qué maravilla!
Por ejemplo, subir y bajar las escaleras y no usar el ascensor. Esto mejora la salud en grado superlativo, se siente uno útil, no contamina y encima uno es un habitatista.
Recuerdo que un habitatista en estos escritos es una persona honesta que tiene y protege a la Naturaleza como su hábitat natural y que es participativa en su sociedad natural, que trabaja por el bien de los demás, sin pedir nada a cambio.
Así hay una enorme cantidad de hechos, sencillos y no contaminantes, que van reforzando la conciencia y el comportamiento personal y social de la honesta participación social. Que llenan el alma de esperanza, mejoran nuestro hábitat, damos y recibimos ejemplo, y sentimos la  inenarrable sensación del deber cumplido.
Alabados sean los habitatistas, de ellos es la gloria y el reconocimiento actual. Ellos son el ejemplo que el mundo necesita para volver a tenerlo lleno de felicidad y de libertad.
¡Tan fácil! ¡Tan sencillo! ¡Solo hacer lo que podamos por no contaminar! Y hacerlo en hechos sencillos y diarios, con el beneficio de mejorar muestro físico, llenar nuestra alma de la indescriptible sensación de ser buenos y solidarios, y mejorar nuestro maltratado hábitat natural.
Ya he informado en estos escritos de mi decisión de no conducir para  no contaminar. Y me siento pletórico de satisfacción, compruebo cómo voy mejorando mis condiciones físicas de movilidad, y encima estoy dando un poco de ejemplo.

Gracias a todos por lo que cada uno hará.

lunes, 12 de junio de 2017

“¡A UNA MADRE!” “¡YO NACÍ EN UN LUGAR MARAVILLOSO!”.



“¡A UNA MADRE!” “¡YO NACÍ EN UN LUGAR MARAVILLOSO!”. 



Yo nací en un lugar maravilloso: en el vientre de mi madre.
De ella nací y crecí con su amor y con el amor de mi padre, que vivió poco tiempo pero muy intensamente, dejándonos su valor, su cariño, su amor y su ejemplo de morir con santidad.
Mi padre fue un descreído hasta que le llegó la cercanía de la muerte: entonces confesó y comulgó, y recibió todos los auxilios espirituales.
El cariño de mi madre desbordaba todo lo que existía y lo inundaba de un aroma embriagador que la hacía una necesidad imperiosa. Su bondad nos quedó grabada a fuego. Su vida fue de la propia de una madre, como lo fue la de mi padre.
Pocos son los recuerdos que tengo de mi padre. Murió con cuarenta y cuatro años -yo tenía diez- y pidió a mi madre, en el momento de su muerte, que le rezara “la oración de la buena muerte”.
Minutos antes de morir le dijo a mi madre, que la muerte le subía de los pies hacia arriba. Mi madre le tocó las piernas y estaban muertas.
Cuando mi madre terminó de rezar la citada oración, lo miró y había muerto.
Yo nací en un lugar maravilloso que ocupaba mi madre y llenaba mi padre. Sus recuerdos son imperecederos y son y serán eternos. Camino hacia la muerte. Ya la espero por los años que tengo. Ya quiero volver a encontrarme con mis padres, mi mujer, mi familia, mis amigos y el mundo difunto entero que nos han precedido en la vida y han muerto.
Yo nací en lugar maravilloso, en el vientre de mi madre y del amor de mi padre.
Quisiera poder transmitir cómo los años nos van acercando a la muerte y se va convirtiendo en una amiga deseada y esperada con la necesaria e imprescindible misericordia divina.
Entrar en el cielo – la contemplación de Padre Dios – es lo que ambicionamos, supongo, todos los fervientes creyentes y lo mismo les deseamos para todo viviente, sea o no creyente.

Yo nací en lugar maravilloso, el vientre de mi madre y con el amor de mi padre.

viernes, 9 de junio de 2017

“TENER MILLONES DE AMIGAS Y AMIGOS EN FACEBOOK”.


“TENER  MILLONES DE AMIGAS Y AMIGOS EN FACEBOOK”. 



Mis amigas y amigos de Facebook son más de mil. Quisiera tener millones.
El aún maravilloso Planeta Tierra, habitable y vivible - este Planeta Azul - está habitado por más de siete mil millones de personas. Me gustaría tener unos cuantos millones de amigas y amigos. Quiero tener millones de amigas y amigos de todo el mundo. Ya no hay fronteras que nos lo impidan.
La globalización llegó y tenemos que aprovecharla haciendo amigos.
¿Cuál o cuáles son las razones que me lo pueden impedir? No las encuentro, y si las hay lucharé por vencerlas. 
La amistad es la gran relación personal de cariño, de comprensión, de ayuda fraternal, de compartir y desear, de tener la dicha de tener amigas y amigos que es una de las mayores alegrías, esperanzas e ilusiones que existe después de la familia. Los amigos son y deben ser como hermanos.
¿Por qué no puedo tener millones de amigas y de amigos?
Amo apasionadamente a Padre Dios, a la familia, a los amigos, a los vecinos, a todos los seres humanos, y al Planeta Azul, la Tierra, que es nuestro hábitat natural, para que podamos existir con vida natural y la puedan vivir los seres humanos unidos como amigos, como hermanos.
Amo a Padre Dios, a nuestro Rey de mi Patria España don Felipe VI, que representa a mi País, a las banderas del mundo entero y de mi Patria, a mi familia, a mis conciudadano y amigos - incluidos los de Facebook – y amo a la Naturaleza por ser nuestro necesario hábitat natural, ser de una gran belleza, utilidad y absoluta necesidad.
Por todos ellos estoy dispuesto a sacrificarme con todas mis fuerzas y posibilidades. Y hasta dar mi vida si es necesario. 
Doy lo que tengo de más valor terrenal: mi vida, si con ello protejo y salvo vidas, en especial la de mis amigas, las de mis amigos.
Dar mi única y exclusiva vida, irrepetible e inigualable, por todo lo dicho, lo haría con el mayor honor y alegría.
Anhelo, deseo y necesito tener millones de amigas y de amigos. ¿Por qué no tengo millones de amigos en Facebook? Quiero tenerlos y sentirme apoyado y protegido por el cariño y amor de mis amigas y de mis amigos, de mis millones de amigos.
Mi nombre es Luis Cristóbal García-Correa y Gómez. Me tienen a su servicio.  Y como dicen los hispanoamericanos: me tienen a la orden.
Aquí les espero. Yo quiero y necesito ser y tener millones de amigos.
¿A qué espera a unirnos en amistad y a ser amigos? Y seamos el ejemplo de que no hay fronteras que nos separan a los amigos. ¡Y así seremos amigos virtuales en Facebook! Estemos en donde estemos.
¡La amistad es el cariño, el amor, la relación y la comunicación sin fronteras!
Espero que algún día podamos pasar de la amistad virtual a la personal para darle el abrazo que fortalezca nuestra eterna amistad, y que tanto ansío, deseo y necesito.
“¡¡¡Quiero tener millones de amigas y amigos, que juntos cambiemos el mundo, y lo podemos hacer si usted también lo quiere ser!!!”


Si desea que seamos amigos, lo que tanto deseo, podrá encontrarme y comunicarse conmigo en mi perfil de Facebook, pulse aquí

miércoles, 7 de junio de 2017

“LOS IMPUESTOS”.


 “LOS IMPUESTOS”


Los impuestos honestos y, por tanto, necesarios se crearon para solucionar los problemas comunitarios, sean personales, locales, nacionales o internacionales.
Problemas comunitarios son las necesidades que los particulares no podemos solucionar solos. Son los que explican la existencia de asociaciones, cooperativas, federaciones, Ayuntamientos y Gobiernos.
Las distintas uniones o entes sociales se crearon con el único fin de servir a la comunidad.
Esos organismos o uniones se crearon para servir al ciudadano y no para servirse del ciudadano. 
Los impuestos son una obligación, una necesidad y una responsabilidad. 
¿Cómo mantener esas uniones u organismos sociales para que puedan funcionar? Con los impuestos.
Pagar los impuestos es una necesidad, es una obligación personal y social y es un cargo de conciencia. 
Cuando esas organizaciones sociales no funcionan puede ser por dos razones: o porque quienes las dirigen y trabajan en ellas son unos corruptos, sinvergüenzas y ladrones; o bien porque los ciudadanos somos unos corruptos, sinvergüenzas y ladrones al no contribuir con nuestros impuestos y con nuestro honesto y unido comportamiento. En uno u otro caso “defraudamos”.
Amar a la Patria, a Su Majestad el Rey, a la bandera, a nuestro conciudadanos y al mundo entero obliga a contribuir con los impuestos y con todo aquello que esté en nuestras manos para ayudar en la búsqueda del bien personal, social y mundial.
“La globalización ha llegado, lo que nos responsabiliza a dar lo que debemos y podemos porque lo tenemos, y exigir que nos den lo que nos deben y nos merecemos”.
Santos y alabados sean las personas honestas al servicio de los ciudadanos: los vecinos, los funcionarios, los políticos  (…) que dedican sus vidas a luchar por el bien de los demás, y que cuando lo hacen sin pedir nada a cambio caminan por el sendero de la santidad.
Pagar honestamente los impuestos, pudiendo hacerlo, es una obligación irrenunciable, que nos debe llenar de alegría al contribuir al bien propio y al ajeno.
Condena a los malos ciudadanos que no cumplen con la obligación de pagar sus impuestos, y condena a los socios, funcionarios, políticos (…) que no cumplen con la maravillosa obligación de servir a los demás, sin pedir nada a cambio, pudiendo caminar por el maravilloso sendero de la santidad.
Es necesario pagar los impuestos, por honestidad y con honestidad. Es necesario que el uso, la dirección, y la administración de esos impuestos se haga con honestidad.
Condena al que no paga los impuestos y condena al malversador que los administra y no los dedica con honestidad, no solucionando los problemas de la comunidad.
Los impuestos son necesarios, y necesaria es nuestra contribución, como la honestidad de los administradores de esos impuestos.
La malversación de los impuestos - por el mal uso o abuso - es una irresponsabilidad grave al robar el tiempo y el dinero y el perjuicio de no hacer lo debido.
Los impuestos y pagarlos son una necesidad de honestidad.
Los impuestos reducen la maldad y eliminan la necesidad.
Los impuestos son parte de la felicidad y de la libertad.

lunes, 5 de junio de 2017

“¡MI GRITO DE GUERRA PACÍFICA!”.



“¡MI GRITO DE GUERRA PACÍFICA!”


¿Cuál es mi grito de guerra? ¡Por el amor, por la honestidad y por la participación llegar a la plena felicidad en la libertad!
Sin amor no existe la menor posibilidad de vivir de forma normal y natural.
Con la honestidad se conquista el bien y se les reparte a los demás.
Con amor y la honesta participación se conquista la fraternidad que se necesita para la plena felicidad.
Se llega a la libertad por el amor a los demás en la honesta participación en la búsqueda y vivencia del bien para ayudar.
Sin amor y sin honestidad no hay progreso ni libertad.
¿Cuál es mi grito de guerra? ¡El hábitat natural es una necesidad, quien atente contra él y no lo proteja, recibirá el mal que siembra sin necesidad!
Nacimos, crecimos y vivimos en nuestro maravilloso y necesario hábitat natural. Y vamos a morir contaminados por los efectos de la destrucción masiva de la Naturaleza, en la que hemos nacido de forma natural, y estamos llevando a la destrucción, que es nuestra destrucción, a una enorme velocidad.
¿Cuál es mi grito de guerra? La falta de amor al prójimo, la insolidaridad y el pasotismo nos arrastran al mundo de la maldad.
 La información en la maravillosa globalización no se está usando como medio de ayudar, por la falta de amor, por la insolidaridad y el pasotismo.
Mi grito de guerra es: “¡Sin amor y sin la honesta participación no hay felicidad ni libertad!”.
Con amor y la honesta participación protegeremos nuestro hábitat natural, y podremos vivir de forma natural y normal.
Benditos y alabados sean los habitatistas porque protegemos lo que necesitamos y amamos a la Naturaleza como hábitat natural y al ser humano como nuestro hermano

“¡Mi grito de guerra pacífico¡” Amarnos como hermanos y viviremos lo normal, en paz y con libertad y felicidad.