viernes, 28 de diciembre de 2012

“EL DESPRENDIMIENTO”




 “EL DESPRENDIMIENTO”

Nos ha tocado vivir una época de falta de valores y, como consecuencia, de crisis económica, en la que el desprendimiento es fundamental para la felicidad.
Necesitamos el desprendimiento efectivo de lo que somos y tenemos, para ayudar a la pobreza que nos rodea o está cerca.
Apegarnos a los bienes terrenales nos aleja de quienes tenemos que servir.
Hay quien cae en una idolatría de los bienes materiales, convirtiéndose en esclavo y no señor de ellos.
Los creyentes lo tenemos claro: “si alguno no renuncia a todo lo que posee no puede ser mi discípulo”. El Señor quiso conocer el rigor de la pobreza.
Hoy no es sólo tema de creyentes, lo es de la humanidad entera. Y de cuál es la actitud de nuestro corazón hacia los bienes de la tierra.
Se necesita la pobreza del desprendimiento, de la sobriedad y de la disposición a compartir con otros.
No se nos pide pobreza de suciedad, ni miseria, de la dejadez o pereza, -que no son virtudes -, sino desprendimiento de los bienes en esta ola arrolladora de materialismo.
Se nos pide pobreza teniendo bienes materiales, aún no teniéndolos, y no estar aprisionados por ellos.
Para algunos su fin es el dinero, y a ello dedican todos sus esfuerzos, trabajos y vida, y cuando va unido a poder, se puede llegar a ser perverso.
Debemos y necesitamos vigilar el modo cómo utilizamos los bienes materiales, enseñándoselo a nuestros hijos, para que puedan llegar a la virtud de la caridad perfecta, hacia la que debemos todos actuar.
Debemos huir del apegamiento a las cosas terrenales, porque nos podemos convertir en destructores del orden social, natural, económico e incluso político. Y tener, como consecuencia, un alma insatisfecha, prisionera de esos bienes materiales que nos incapacitan para amar al prójimo.
Usar y procurar los bienes materiales es correcto, no lo es el apego con detrimento del servicio a los demás, aunque suponga sacrificio.
El desprendimiento siempre cuesta, si no, no se vive.
Vivamos la virtud de la pobreza, desprendidos de las cosas terrenales para hacer el bien, dejando de ser esclavos y si señores de ellos.
Vivamos pensando y actuando en el bien de los demás, con desprendimiento real y efectivo.
Que los bienes sean para resolver problemas, y no para crearlos usando del desprendimiento, y la paz.
Y la felicidad será nuestra vivencia porque somos personas honestas y libres con desprendimiento. 

martes, 25 de diciembre de 2012

“LA CORRUPCIÓN”


Muchas felicidades para todos. Esperando que cambiemos el mundo.

“LA CORRUPCIÓN”


La corrupción es un cáncer social de enorme poder destructivo, que puede aniquilar a una sociedad y a todo un país.
Una vez establecida, esta enfermedad no solo la padece una clase social determinada, como serían los cargos públicos o las autoridades. La corrupción se expande y echa raíces en la población, en el pueblo, quien -si no toma medidas y es pasivo- se convierte en un enfermo culpable de su existencia y de su desarrollo.
A veces se da la incongruencia de que algunos políticos -esto es, las personas que deben velar y defender los recursos y medios de la sociedad - se corrompen y corrompen el poder de su autoridad, medran, hacen y deshacen a su antojo, de acuerdo siempre a sus fines privados, y abusan de la libertad.
Un auténtico político es  la persona que dedica su tiempo y amor a trabajar por los demás en la administración de los bienes de la comunidad sin pedir nada cambio. Si esta persona se corrompe y la sociedad lo tolera, esa sociedad es cómplice, tiene gran parte de la culpa, está enferma.
Un pueblo honesto no admite, ni permite que haya administradores corruptos. Sería una contradicción en los términos. Sería ir contra la naturaleza.
El poder perverso provoca, en gran medida la parte, la corrupción de los pueblos.
No todos los miembros de este grupo perverso son iguales: hay ricos y poderosos, hay corruptos, hay pasotas y, sobre todo, hay individualistas.
El poder perverso impone a la sociedad sus normas de conducta para la obtención de sus intereses particulares: incrementar su poder y ganar dinero a costa de lo que sea.
Los perversos contribuyen, cada uno en su parcela, a fortalecer su poder.
Imponen sus normas a la sociedad pervertida, - y aún a los que no lo están -, para la obtención de sus fines corruptos. Estas normas son acatadas, con gran facilidad, y los pueblos las adoptan hasta el punto de considerarlas propias, dedicando su trabajo, sus ilusiones, su vida a la búsqueda y obtención de lo que las han convencido que es la felicidad. Los ejemplos son muchos: tener un coche, comprar ropa de moda, consumir comida basura, ver tele basura, ser un consumista sin otro fin que tener y no poseer.
¡Hay de aquel corrupto que no se arrepienta!
Quisiera que estuviera cerca la hora de la honestidad. No sé calcular el tiempo, espero que sea pronto. Llegará por necesidad, no se puede vivir de esta forma, sin libertad y sin felicidad.
La honesta mayoría impondrá sus normas de conducta eliminando al poder perverso. Y el mundo volverá a ser lo que tiene que ser: un lugar para vivir alegres, en nuestro medio natural, rodeado del bien, disfrutando de las bellezas del Planeta y de la feliz convivencia. Y todo colmado por el disfrute de la libertad, imprescindible para la plena felicidad.
Por favor, acerquemos ese día.
Le necesitamos ya, a usted, a su vecino, a su amigo. Algunos intentamos ser honestos y vivir de acuerdo a valores éticos o religiosos, pero es necesaria la mayoría.
Vivamos la honestidad como norma y no como excepción. La compensación será del ciento por uno: contribuir a la felicidad de los demás multiplica la propia felicidad, y nos hace libres y participativos. 

sábado, 22 de diciembre de 2012

“Mi máxima para estas Fiestas”


“Mi máxima para estas Fiestas”, con los mejores deseos:


¿Qué queremos? La Felicidad. ¿Cómo obtenerla? Con valores como la honestidad.   Entonces…  ¿Qué debemos hacer?  Vivir con honestidad y exigir también un comportamiento honesto por parte de los demás.
¿Y qué conseguiremos? La plena felicidad, que será mayor y más efectiva cuando es compartida por la mayoría.

viernes, 21 de diciembre de 2012

“LA PÁGINA DIARIA”



“LA PÁGINA DIARIA”

¿Qué difícil y qué fácil puede resultar el juzgarnos a diario?
¿La página diaria de mi hoy será tan buena o mejor que la de ayer?
Mañana deberé hacer el examen de conciencia y ver si ayer fue bueno o malo.
Ese examen diario jamás se debe dejar, pero este consejo sirve para todos, tanto creyentes como no creyentes.
Es, quizá, la única manera de progresar y de ayudarnos a amar cada día más a nuestro  prójimo para sentirnos felices con nosotros mismos y con los demás.
Pagar el diezmo de la hierbabuena y, a la vez,  ser un pasota, porque no piensa en los que le rodean, expresa que se es un  individualista. 
Actuar de espaladas a la justicia, la misericordia y la buena fe, son actos contrarios al bien.
No a una minuciosidad agobiante y por otra lado una gran laxitud en lo verdaderamente importante.
Lo importante es amar al prójimo como a nosotros mismos, lo demás vendrá por añadidura.
 No preocuparnos en exceso de cosas accidentales y dejar escapar lo verdaderamente importante.
El examen diario ayuda a no caer en la hipocresía, y llenar la pagina diaria con cosas valiosas para nosotros mismos y los demás. Con él examen diario veremos cuáles son los recovecos de nuestro corazón. Y nos ayudará a practicar el bien.
Somos llamados, herederos y debemos ser merecedores de la grandeza y no para quedarnos en la hierbabuena, en pequeñeces.
Descubriremos si hemos vivido la caridad, nos hemos esforzado en el trabajo, cuál es la raíz de nuestra tristeza o malhumor,… y así ponerle remedio.
Toda nuestra actividad – familiar, profesional, lúdica, y social – debe ser ocasión de amar al prójimo, a ser posible apasionadamente.
Ese examen diario de conciencia es un repaso a fondo de lo que hemos escrito en nuestra irrepetible página diaria.
Aprenderemos de la contrición, para comenzar la nueva página en blanco –única e irrepetible - de mañana. Iremos dando ejemplo, tan  necesario, en especial ahora, en que tantos valores humanos y religiosos se están olvidando.
Llenar el día con el trabajo bien hecho, la relación cariñosa con la familia y afectuosa con los amigos, la obligada y eficaz participación social, etc.
La honestidad con nosotros mismos  y con los demás,  habremos escrito una bella página de ese  día.
Que no pongamos tachaduras, ni espacios en blanco, y si los hay a corregirlos. Ahí está la virtud.
Yo tengo que confesar que no hay día que no tenga algo de que corregirme, pero no cejo ni quiero desfallecer. Son tantos los frentes que tenemos que mejorar y fortalecernos, y un medio importante para conseguirlo es ese examen diario de la página diaria.
Así nos conoceremos mejor y seremos mejores.
Descubriremos donde está nuestro corazón y qué es lo que lo ocupa.
Necesitamos corazones caritativos, honestos y libres. Con ello habremos escrito, con letras de oro, nuestra página diaria, con la que podemos favorecer a muchos, y de la que podremos estar satisfechos e ir corrigiéndonos que es lo que hacen los santos.
La felicidad llegará, como siempre, si participamos diariamente con honestidad, que lo demás vendrá por añadidura.
Aprovechemos estas fiestas (que reiteramos las felicitaciones) para comenzar y no terminar nunca.


martes, 18 de diciembre de 2012

¿QUÉ NOS ESPERA?



 ¿QUÉ NOS ESPERA?

Comienza el Adviento, tiempo de la espera y de esperanza: hablemos de ello.
Nos espera la Casa del Padre, nuestra morada definitiva y eterna.
El Apocalipsis nos enseña la realidad de la vida eterna, donde conseguiremos ese anhelo de todos los humanos: la visión de Padre Dios y la felicidad sin término, sin fin.
La muerte es el paso previo para reunirnos con Padre Dios.
Ya en otra página del Blog hablamos de la filiación divina, y, en la medida que crecemos en ella, perdemos el miedo a la muerte, porque sentimos el anhelo de encontrarnos con la Santísima Trinidad, que nos está esperando.
Esta vida es sólo el camino, que tenemos que recorrer para hacer méritos; por eso tenemos que aprovecharla con nuestra participación honesta: con  nuestro trabajo, con nuestro cariño y la práctica en el trato con los demás de nuestros valores, especialmente los religiosos.
Hay quien no tiene en su corazón esta “nostalgia del Cielo”; porque se encuentra satisfecho con su vida, y se siente como si estuviese en casa propia en esta tierra por siempre.
La razón se cree autosuficiente para entender de todo, prescindiendo de Dios,  se  considera orgullosa de la dignidad de la inteligencia, considerándose el centro del universo, sin darse cuenta de que el “seréis como dioses”, de Dios el día de la creación, no era para llenarse de amor por sí mismo, volviéndole la espalda a Dios.
Es  razonable sentir temor por el más allá. Nuestro cuerpo está unido al alma, y sólo tenemos experiencia de este mundo. Aquí está un aspecto de la fe: creer que existe Dios y el cielo. En mi caso: tengo la experiencia de la visita de la muerte en mi infarto, por lo que espero con ilusión su segunda visita. (Me habían dado la Santa Unción).
Con la muerte la vida se transforma, no se pierde. Para los que quedan aquí es “un hasta luego”.
Nuestro común hogar no es la tumba fría, será el cielo en la contemplación de Dios.
Nuestro corazón está hecho para ser libre, feliz y amar aquí, y luego gozar los bienes eternos y la compañía de los ya están allí.
El alma y sus potencias, y nuestro cuerpo después de la resurrección, quedarán como divinizados. No tanto como Dios pues hay con Él una infinita diferencia.
No nos olvidemos lo poco que valen las cosas de la tierra, apenas hemos comenzado a gozar de ellas y ya se apagan. En cambio Dios, el Gran Amor, nos espera en el cielo donde tenemos nuestro lugar reservado para toda la eternidad.
 Confío en la misericordia de Dios para ir al cielo, con su ayuda intentaría desde ahora para entrar, aunque sea a empujones, multiplicando las obras buenas.
Sin olvidar que esto supone mantener firme la virtud de la fidelidad.
Tratemos de no ser envueltos por las cosas terrenas y olvidar el cielo prometido.
Aquí estamos de paso, pero para el cielo, nuestra casa definitiva, muy cerca de Padre Dios, de su Santísima Madre, y la corte celestial.
Recordemos aquellas palabras de Jesucristo: Voy a prepararnos un lugar.
Esperemos “lo que tiene que suceder cuando Dios quiera”. Que será el mejor y el más propicio de los momentos, aprovechémoslo dándole gracias a Padre Dios, a nuestra familia, amigos y vecinos que nos ayudaron a vivir, compartir y ser felices, para luego serlo eternamente en el cielo.
Vita mutatur, non tollita, la vida se cambia, no nos la arrebatan.
Y gozaremos lo que nos espera, el premio que nos tienen prometido: el cielo en la contemplación de La Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y por siempre jamás.

sábado, 15 de diciembre de 2012

SENEGAL



SENEGAL

Se nos ha unido Senegal.  Ya son dos países africanos que visitan el blog.
Tierra y gentes de ensueño. La solidaridad brota por las esquinas.
Sólo he estado una vez, y quedé maravillado. Fui hacia el norte, San Luis.
Vi esa vegetación autóctona de gran belleza y majestad, como es la que tiene ese pueblo.
Que Ala y Padre Dios les bendiga y, por favor, no nos dejen, sigan en contacto con nosotros, les necesitamos.

“ME HAN LLAMADO ILUSO”



“ME HAN LLAMADO ILUSO


Me han llamado iluso por segunda vez.
¿Qué significa el adjetivo iluso? En primer lugar, dice nuestra Real Academia, engañado, seducido. En segundo lugar, continúa esta docta institución, propenso a ilusionarse, soñador.
Me han concedido este título porque creo que, más pronto o más tarde, se acabará formando una mayoría honesta que, con su comportamiento, anulará el poder económico perverso.
Porque pienso que, algún día, la honestidad será norma de vida, de paz y de libertad, y con ellas alcanzaremos la plena felicidad, a la que todos tenemos derecho, incluso los perversos.
Porque prefiero la solidaridad real y diaria, a la solidaridad circunstancial o "de temporada".
Porque estoy convencido de que la juventud actual es, en su gran mayoría, maravillosa: tiene una gran preparación y no olvida el amor al prójimo (por causas naturales, si se me permite la expresión, "instintivas"; porque se lo han enseñado sus padres; o por la gracia de Padre Dios).
Porque espero que todos los políticos sean honestos y auténticos servidores de la comunidad, sin pedir nada a cambio.
Porque confío en la creatividad, en la honestidad y en la productividad de los empresarios y de los trabajadores.
Porque espero que los bienes y las propiedades comunes -de los Ayuntamientos, de los Cabildos, de los Estados, de la Unión Europea-  estarán, totalmente, al servicio del ciudadano.
Porque afirmo que yo, mis hijos o mis nietos veremos cómo todos los poderes - el político, el judicial, el económico- servirán al hombre, a cada hombre y a cada mujer.
Porque tengo fe en un pueblo honesto, participativo, solidario, educado y libre.
Hay muchas más razones por las que se me puede calificar de “iluso”. Las que he enumerado son más que suficientes.
Acepto, con toda humildad, el título. Me lo han otorgado personas honestas y de buena voluntad. Reconozco tener muchos defectos, aunque lucho por eliminarlos. Ahora bien, ser iluso ¿es un defecto? Sí, en el sentido de engañado o seducido. La propensión a ilusionarse y la capacidad de ilusionar ¿hay que arrancarla de cuajo?
Dentro de un sano realismo, seguiré creyendo y luchando por "mis ilusiones", porque  las considero "mis obligaciones".
Soy un soñador entrado en años que quiere, apasionadamente a sus congéneres, incluso a los perversos.
Pido disculpas si mis ilusiones pueden molestar a alguien. Nunca ha sido mi deseo, todo lo contrario. Deseo que tengamos la plena felicidad por ser libres y ser participativos, haciéndolo por obligación y no por devoción.

jueves, 13 de diciembre de 2012

“LA SOLIDARIDAD POR ÉPOCAS”




“LA SOLIDARIDAD POR ÉPOCAS”

La solidaridad, aunque sólo se cultive por épocas, es bien recibida. Es un acto encomiable.
Pero es una lástima que para algunos sea un "valor estacional", propio de "la temporada de invierno". El resto del año viven tranquilos sin acordarse de que su vecino pasa necesidad.
¿Realmente satisface la solidaridad por Navidad o por Reyes Magos?
¡Si, además, damos lo que nos sobra o ya nos parece viejo y está en desuso! ¡Así enseñamos y acostumbramos a nuestros hijos!
El resto del año es CÁRITAS la que cumple nuestra obligación -que también es obligación del Estado central y de las Administraciones regionales y locales-, de paliar las necesidades de la población necesitada.
¡Y todo esto, sin mencionara a los niños que se mueren de hambre!
¿De verdad, nos quedamos tranquilos y satisfechos durante el resto del año, porque hemos dado en Navidad lo que nos sobra y no sirve?
En este tema el número de pasotas creo que se  acerca al noventa por ciento de la población, si no estoy mal informado. De todos, creyentes o no creyentes.
Si ya he dado lo que me sobra por Navidad ¿por qué voy a tener que hacerlo durante el año?
¡Asombroso! Pero cierto.
Me estoy refiriendo a los seres humanos.
Pues así y todo, sigo queriendo apasionadamente a mis congéneres, e intentaré que reflexionemos y seamos los que tenemos que ser y somos: Humanos y solidarios todo el año, para que cuando nos caigamos haya alguien que nos levante.

martes, 11 de diciembre de 2012

“BOM DIA BRASIL”



“BOM DIA BRASIL”

Bom dia Brasil. Como esta senhora, senhor? Eu estou muito feliz.
Echaba mucho de menos la visita, - y anhelo la participación -, de ese grandioso País, en especial de sus gentes.
Gracias por haber visitado este blog. Es un gran honor y una enorme alegría.
Muito obrigado.
Agradecería continuidad en las visitas, en la relación y participación de ese gran pueblo, las necesito. Son, además, un acicate ante cualquier flaqueza.
País a admirar, y País a querer. Eu adoro demais.

lunes, 10 de diciembre de 2012

MIS FELICITACIONES


MIS FELICITACIONES

Si tuviera voz y eco le pediría al mundo la honestidad como norma vital. Y seguro algo bajaría del cielo para llenarnos de paz, salud, felicidad, libertad y amor.
Les felicita y les quiere con toda el alma este viejo soñador, esperanzado y algo luchador.

sábado, 8 de diciembre de 2012

“ LA CRISIS DURARÁ HASTA QUE QUERAMOS”



Hoy, el día grande de la Inmaculada Concepción de la Virgen María (muy especial para mí), y por querer al ser humanos con toda el alma, hago la adjunta reflexión:


“ LA CRISIS DURARÁ HASTA QUE QUERAMOS

La crisis es de valores éticos o religiosos y, como consecuencia, económica, -de la que se ha aprovechado el poder económico perverso-. Cuando la mayoría restablezcamos, por nuestra participación, los valores y tengamos un comportamiento honesto, habremos vencido y restablecido el bien particular y social.
Sólo saldrá perdiendo el poder perverso, que tendrá que someterse al comportamiento masivo de la honestidad, y con ello habremos conseguido la libertad y la paz con la plena felicidad terrenal, a la que todos, aún los perversos, tenemos derecho.
¿Si lo sabemos? ¿A qué esperamos?

martes, 4 de diciembre de 2012

“¿QUÉ SE PUEDE O QUÉ SE DEBE HACER?



“¿QUÉ SE PUEDE O QUÉ SE DEBE HACER?

¿Cómo conseguir la paz? Volver a nacer, crecer y morir de acuerdo a valores éticos los no creyentes, y religiosos los creyentes.
No conozco otra solución: al mal se le combate o se le anula con el bien.
Hemos permitido la corrupción de bienes, hechos y conductas. Lo hemos aceptado. Lo hemos alabado.
¡Listo el que roba y no lo cogen!
Hemos sembrado y permitido el mal. Ahora lo recogemos, como se recoge la cosecha madura.
¿Por qué?
Porque el poder económico perverso ha conseguido apoderarse de nuestras vidas, inculcándonos unos comportamientos inútiles, perjudiciales y deshonestos. Los hemos aceptado. Es lo que vivimos.  Nuestro consumo irresponsable y descontrolado obedece a esas pautas nocivas.
Ese poder solo tiene un fin: ganar dinero para tener poder. Se lo hemos consentido.  Nuestra falta de participación (pasotas e individualistas) lo sostiene.
Ahora toca deshacer el mal camino andado: volver a la senda de la honestidad, de la paz y de la libertad.
Volver al camino de la verdad, del bien y de la plena libertad, para con ellos tener la plena felicidad.
Aún no hemos alcanzado ese necesario y deseado objetivo. Tenemos que ganarlo. Y sólo encuentro un medio:
la honesta participación de la mayoría, imponiendo su honrado proceder, anulando al poder perverso”.
No contentarnos con una paz ficticia, que solo proporciona el relativo bienestar material que se alcanza por medios inmorales - incluso morales -, y que no está radicada en la dignidad de la persona humana, y que, además, produce amarguras y desilusiones.
Esa paz no es duradera ni firme.
Hay otra paz que se funda en la justicia y en la fraternidad por el amor, que penetra en nuestros corazones.
Entonces brillará el fulgor luminoso y abrazador del amor al prójimo como a nosotros mismos.
Vivamos esa honestidad compartida por la mayoría humana, y el bien, la paz, la libertad y la felicidad serán las consecuencias inmediatas, volviendo al estado natural que habíamos perdido.
Repito: lo único necesario es su honesta participación de vida (como la mía); lo demás vendrá por añadidura.
El Planeta Tierra será lugar de paz, de convivencia feliz y libre, en un medio natural.
 Y eso es lo que se puede y se debe hacer. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

“LA ECOLOGÍA, LA CONCIENCIA Y LA HUMANIDAD”


“LA ECOLOGÍA, LA CONCIENCIA Y LA HUMANIDAD”

El mundo que habitamos no es una propiedad privada. Es propiedad de la Humanidad.
La Humanidad es la especie humana que habita el Planeta Tierra. Los miembros de esta especie tienen vida, conciencia y libertad.
La conciencia es el conocimiento interior del bien que debemos hacer y del mal que debemos evitar
Y la Ecología estudia la distribución de los seres que poblamos la Tierra y nuestra relación con el medio en que vivimos.
A partir de estos dos elementos he elaborado una definición personal de Ecología, que me gustaría compartir con Uds.: Ecología es la conciencia humana que valora, protege o destruye el Planeta Tierra como consecuencia de su libertad.
Las definiciones que acabo de mencionar, ¿las conocen y las ponen en práctica la mayoría de la humanidad?
La falta de conciencia, de la honesta participación, y el mal uso de la sagrada libertad, - que es una consecuencia de la mala educación, personal y social -, es la causa de la destrucción del medio ambiente.
Sus consecuencias se acercan a lo irremediable, a un punto sin retorno. La Tierra acabará siendo inhabitable.
Nunca antes se ha tenido un conocimiento popular tan exhaustivo de las circunstancias en las que nos encontramos. Nunca antes lo sabíamos como ahora lo sabemos. Y, lamentablemente, nunca antes hemos destruido tanto.
Todo el mundo habla de la destrucción de la Naturaleza, del cambio climático... Todo el mundo comenta que todo ha empeorado exponencialmente. Y todo va a peor.
La destrucción y la contaminación son incomparables con respecto a tan sólo hace 20 años.
Lo sabemos. Conocemos sus consecuencias, los efectos perjudiciales para la vida natural. Y  destruimos como nunca.
El poder económico perverso es tan atroz, que va camino de autodestruirse y destruirnos. Se auto-inmola por dinero  y poder.
Lo triste es que el resto lo sabemos y lo permitimos. Nos estamos suicidando progresiva y colectivamente.
Comprendo al perverso. Su único fin es ganar dinero y poder para seguir ganando dinero.
Pero ¿y los demás? ¿qué gana la Humanidad siguiendo su juego? De momento la autodestrucción.
Seguir contaminando y destruyendo la Naturaleza, no promocionar las energías renovables, mantener la dependencia de las energías fósiles (el petróleo) ... todo esto es incalificable e inaudito.
¡Si las energías renovables son más baratas, y las tenemos en abundancia! ¿Por  qué no las hay en abundancia?
¿Cómo catalogaría y describiría al momento actual? ¿Y por qué lo practicamos?
Tienen el apoyo y la ceguera de los que consumen insaciablemente, de los pasotas e individualistas.
El poder destruye al precio que sea y no tiene en cuenta los efectos. ¡Y lo sorprendente es que no es una mayoría la que se beneficia!
Hasta que una mayoría honesta exija, con su participación y compromiso, una vida normal, una vida racional, las sequías, los huracanes de destrucción masiva, la elevación de la temperatura y de los mares que arrasará a la mayor parte de las ciudades del Planeta, que son costeras… seguirán aumentando.
¡Para qué repetir lo que todos sabemos!
Creo en la bondad natural del ser humano, en su conciencia. Creo que la Naturaleza es necesaria para que el ser humano desarrolle una vida normal.
Espero y apelo a ese conocimiento y a esa conciencia, para que en la especie humana, que es única, se forme una mayoría honesta y participativa que imponga su conducta, y salve a Nuestra Maravilloso Planeta: de seguir viviendo de forma natural, dejando a las generaciones futuras  un mundo mejor del que recibimos.
“Es nuestra obligación”.
Lo contrario se nos tendrá en cuenta y se nos reclamará, no mañana, si no hoy. Y con razón.

”DEDICADO A ÁFRICA”



”DEDICADO A ÁFRICA”

África es un continente a considerar por múltiples razones.
La Primera: vivo en él. Las Islas Canarias somos, geográficamente, africanas. Hay grandes relaciones comerciales con África, y es un continente al que tenemos que tener muy presente. Sus problemas son nuestros problemas, y queremos relacionarnos.
Pero los habitantes no visitan mi blog; que deseo que sea también de ellos. Sólo he tenido una visita de Argelia.
No es que crea que este blog sea necesario, sino que me extraña que países lejanos como Ucrania, Indonesia, etc. lo hagan y África tan cerca, no lo visite.
Agradecería quien tenga alguna idea de las razones de esta incomunicación, me lo haga llegar. Gracias.
Son unos  pueblos muy solidarios entre si. Y nosotros también queremos serlo con ellos.

domingo, 2 de diciembre de 2012

“LA HUMILDAD"

“LA HUMILDAD”

El nombre de humildad viene del latín humus, tierra, y significa según su etimología, inclinarse hacia la tierra. Maravilloso comportamiento.
La Humildad es una virtud fundamento de todas las demás, y consiste, esencialmente, en inclinarse ante Dios, en reconocer que todo lo que tenemos de bueno o lo que de bueno hacemos o se manifiesta en el amor a los hombres de su ayuda viene.
Es la que sazona todos nuestros actos, aumentando su valor
Debe ser la virtud  que se adueñe del corazón humano y haga que nuestros actos trasciendan más allá del valor de un normal comportamiento.
La humildad es el único modo de crecer en el amor a Dios y a los demás.
La Humildad conquista el corazón de los humanos y es lo que hace que cara a Dios nos acerque a lo divino.
Es la base sobrenatural de todas las virtudes.
Evita y anula la tendencia a querer ser admirados, lo que aleja de las miserias humanas de la vanidad y el desprecio de los demás.
Sin humildad es imposible crecer en el amor.
¡Constantemente me persuado que la humillad auténtica es la base sobrenatural de todas la virtudes!
Esta virtud, además de reprimir los impulsos de la soberbia, del egoísmo, de la ambición, de la vanidad (que tanto nos atraen). Consiste en que nuestra presencia ante Dios y ante los demás es ser lo que en verdad somos.
La humildad se funda en la verdad, en la realidad, y para los católicos en la certeza de la infinita distancia que existe entre nosotros y nuestro creador, Dios.
Cuanto más elevada está la criatura más debe comprender esa distancia que separa al hombre de Dios
Y por eso Nuestra Madre la Virgen Santísima es el paradigma de la humildad.
La humidad nos hará descubrir que todo lo bueno que existe en nosotros viene de Dios, tanto en el orden de la naturaleza como en el de la gracia.
Aunque lo especifico nuestro es la flaqueza y el error. A la vez, nada tiene que ver esta virtud con la timidez, con la pusilanimidad o la mediocridad. Los santos han sigo hombres magnánimos: con el corazón grande; Humilde pero a la vez audaz.
Aunque  la humildad es el fundamento de todas las virtudes, lo es de un modo muy particular de la caridad, tan necesaria en estos momentos faltos de valores.
En la medida que nos olvidamos de nosotros mismos, podemos preocuparnos de los demás y atender sus necesidades. Que es lo que hace CARITAS.
Por el contrario, la soberbia es la raíz y madre de todos los pecados, y el gran obstáculo al desarrollo de la bondad.
La soberbia y la tristeza suele ir de mano, mientras que la alegría es patrimonio de las almas humildes.
Vivamos la humildad, daremos ejemplo, y ayudaremos, de forma exponencial, a este mundo mediatizado y amordazado por la falta de valores éticos o religiosos, y, como consecuencia, falta de humildad. Y la paz, la bondad, la libertad y la felicidad brillaran con el fulgor de la humildad, habremos creado el mundo que necesitamos, un mundo mejor.

viernes, 30 de noviembre de 2012

“LA NECESIDAD DEL AMOR”


 “LA NECESIDAD DEL AMOR
                                                          
El amor no es una idea, es una experiencia.
Se puede pensar, filosofar, hablar, investigar....”acerca de”, “alrededor de”... la vivencia de amor. Pero sólo son referencias, aproximaciones a la experiencia de amar y ser amado.
Es sumamente importante amar ahora, amar ya, en este momento y no después. Intentar amar cada segundo de la vida. Sencillamente, porque es importante ser.
El dilema “ser o no ser”, “amar u odiar” es una constante del tiempo, como los latidos de nuestro pulso.
He empleado una palabra, “odiar” que puede sonar muy dura, hiriente. Bueno...., aparquémosla de momento....
Pero el dilema fuerte o suave, está siempre ahí: “abrirme al entorno o cerrarme en mi piel”, “abrir la mente, el corazón, las defensas, las barricadas físicas o sociales, etc., etc., o “cerrar mis puertas, mis ideas, mi yo.., mi...”
En la medida que amamos, en esa misma medida repartimos y recibimos la felicidad.
En la medida que hay más relación auténtica, en esa misma medida hay más amor.
Esa relación es, lógicamente, a la que estamos llamados los humanos desde lo más profundo de nuestro ser, porque amar es dar y recibir, desde la presencia, la existencia interpelante del otro
En el recibir es aceptar y reconocer al que lo da, a ese ser distinto de nosotros, e imprescindible para ser nosotros mismo.
AMOR ES RELACIÓN.
Es tan importante amar y ser amado, que su carencia es fuente de enfermedad y trastorno, individual, y social.
Y la presencia del Amor, por mínima que sea es fuente de regeneración, es noticia de que la más profunda aspiración de la humanidad está en camino, que el ser que quiere o es querido, mucho o poco, creo que, en esa medida es santo.
Así, cuando estamos en el límite del amor, cuando lo vamos reduciendo a la mínima expresión, comenzamos a buscar disculpas a todo, a justificarnos.
Cada momento y cada uno de los seres humanos somos sumamente importantes, porque somos como una gota de agua, que juntas hacemos un río.
Ese nuestro pequeño aporte de cada instante a la corriente de la humanidad endulza o agría su sabor. En las relaciones entre las personas no hay espacios incoloros, inodoros, ni insípidos. Porque cuando no construimos, destruimos; cuando no recogemos, desparramos.
No hay río sin gotas de agua. Cada gota de agua, sumadas hacen el río. A mayor número de gotas mayor el es caudal del río, mayor es el río.
El río de nuestra vida son las gotas de amor que cada segundo vamos creando, y si hemos amado mucho, mayor será nuestro río. Y ese río habrá regado mayor o menor zona, también de acuerdo al amor que hemos repartido.
Si hemos amado mucho habremos regado mucho, y muchos se habrán beneficiado, porque con el amor se llega a la felicidad terrenal, y seguro a la eterna.
Hay quien opina que el momento de la muerte es el momento al que se llega al puro amor, porque se verá a Dios.
Porque DIOS ES AMOR.
Tenemos que intentar conseguir, llegar a la plena confianza, y ese momento de la confianza, de la entrega total a Dios, eso es amor.
Jesucristo, en el momento de la muerte, dijo “PADRE, EN TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPÍRTIU”.
Jesucristo Dios se siente querido, amado por el Padre y sabe que su Padre Dios recibirá su Espíritu con todo amor.
En esta vida tenemos que intentar acrecentar el amor que vamos repartiendo y que vamos recibiendo, y al río que pertenecemos riegue una zona importante de nuestra vida y de la de los que nos rodean, porque estamos dando y recibiendo el cariño, el amor que  es lo que hace que demos y recibamos la felicidad.
No hay felicidad sin amor, y no hay amor sin felicidad. Repartamos amor y recibamos amor, y se nos dará felicidad, porque felicidad es amor y amor es felicidad.

jueves, 29 de noviembre de 2012

“LA PACIENCIA”



“LA PACIENCIA” 


Trato el tema de la Paciencia porque ... soy impaciente. Lo reconozco: mi Paciencia ha disminuido con el paso de los años. Una vez y otra caigo en el deseo del “YA”. Me cuesta esperar, en especial cuando se trata de temas que afectan a la comunidad.
Lo único que me ayuda a superar la impaciencia es la perseverancia.
La vida es una sucesión de pruebas. Unas parecen grandes. Otras tienen menor relieve. Todas son una oportunidad de crecimiento, con la ayuda de Padre Dios.
Algunas pruebas reclaman muchos esfuerzos continuados en el tiempo, … casi siempre porque la naturaleza humana es limitada.
Pero para todas es necesaria la paciencia: para perseverar y para estar alegres por encima de cualquier circunstancia. Aquí es donde comprobamos la necesidad de la oración.
Rezar para alcanzar la fe de que en todas las situaciones, la victoria estará de nuestra parte.
San Agustín decía que la paciencia, es “la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males”. Y añadía: “no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores”.
Es la virtud que nos permite soportar, con buen ánimo, los sufrimientos físicos y morales de la vida.
Debemos aprender a ejercerla en lo ordinario: defectos que no se acaban de vencer, aceptar que las cosas no salgan como nosotros queríamos, imprevistos, el tráfico, olvidos… Si lo pensamos bien, las contradicciones son ocasiones para afirmar la humildad, para hacer más fina la caridad.
La paciencia no es pasividad, todo lo contrario: forma parte de la virtud de la fortaleza. Aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida fortalecen el ánimo, nos da la seguridad de recibir, más pronto o más tarde, bienes mayores.
Tengo que ejercitar la virtud de la paciencia, para no desalentarme ante mis fracasos o ante mis defectos.
Mantener el combate, pero con paciencia.
San Francisco de Sales afirmaba que es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar con uno mismo.
Paciencia con los demás aceptando sus defectos – quizá muchas veces están luchando por superarlos -, la mala educación (que tanto me cuesta aceptar) …
Aquí necesito fortalecer la caridad, para que me ayude a ser paciente, sin dejar de corregir cuando sea el momento más indicado y oportuno. Corregir con amor.
Paciencia con aquellos acontecimientos inesperados: la enfermedad, el excesivo tráfico, el comportamiento de un pasota o individualista, el olvido de algo…
Los cristianos debemos aprender a santificar todas las menudas incidencias cotidianas con al paciencia de la fe.
Caritas patiens est, la caridad es paciente, la caridad está llena de paciencia. No es fácil, pero es alcanzable. Es lo que creo e intento llevar a la práctica.
Tener la paciencia del sembrador, con la confianza puesta en que la semilla dará el fruto deseado.
Aprendamos del Señor, incansable en su predicación y dedicación a las gentes.
La paciencia y la constancia son imprescindibles para conseguir un buen fin.
El mío es el de la participación honesta de la mayoría, que imponga su comportamiento y anule el poder económico perverso.
Buscaré y me apoyaré en que la paciencia va de la mano de la humildad, para respetar y esperar el tiempo necesario para la realización del bien deseado y no conseguido.
Paciencia, como cristiano, ante la indiferencia de las necesidades de la comunidad, en especial ante los comportamientos despreocupados o individualistas.
Esperar y confiar en que hay hombres que guardan unas ansias incontenibles de bien, e intentar desenterrarlas. Tengo amigos que resplandecen con esta virtud.
Intentar acomodarnos, como el labrador, a los ritmos de los tiempos, sin conformarnos con el mal.
Aprendamos del Maestro aquella parábola del amo que salió a distintas horas del día a contratar obreros a su viña.
Fomentemos la caridad que a todo se acomoda.
Seamos pacientes, tratando de salvar y nos salvaremos, en especial en estos momentos tan necesarios de la participación honesta y decidida por la libertad, para conseguir aquello a lo que todos tenemos derecho: la felicidad, tan amenazada cuando podemos vencer al mal.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

“LA PRODUCTIVIDAD”


“LA PRODUCTIVIDAD”

Ante la gravísima situación económica que estamos viviendo, me hace volver a insistir en la necesidad de que seamos productivos. Pero todos, empresarios como trabajadores, jubilados, parados, amas de casa, jóvenes también en sus estudios,  todos.
Todos tenemos que ser más competitivos y más solidarios, de lo contrario, no creo en fórmulas mágicas, ni nadie nos lo va arreglar.
Por supuesto, todo aquel que ejerce una autoridad, su participación y su honestidad influyen poderosamente en el su medio de actuación, pero al igual los que están bajo la dirección de esa autoridad.
Productividad es: la responsabilidad honesta en el trabajo.
Hoy tendríamos que estar haciendo como hicieron los alemanes cuando perdieron la guerra y estaban en la miseria: todos trabajaban, sin cobrar, primero dos horas y después una, y todos los días. Alemania surgió potente y superó su miseria con rapidez.
Fue una consecuencia de la honradez profesional del pueblo alemán.
Los derechos de los trabajadores, en su empresa, ya sean particulares como públicas, deberían esta relacionadas con la productividad.
Un maula, ya sea empresario como trabajador, nunca deberían estar protegidos por una indemnización cuantiosa, como la de cualquier directivo.
¿Cuál sería la palabra mágica?  LA HONRADEZ.
No puede haber productividad y generar beneficios particulares y sociales si no hay honradez.
La Honradez es el cimiento de la generación de riqueza y del progreso.
¿Cuántos empleados están trabajando mejor, para aumentar la productividad y rebajar los costos?
¿Cuántos jubilados y parados cobrando el paro están dedicándoles tiempo a trabajar por la comunidad?
Por supuesto, hay que ser muy honesto y considerar a la empresa como “MI EMPRESA”. Y el empresario considerar al trabajador como su NECESARIO COLABORADOR.
No existe progreso sin productividad.
Sin productividad no hay competitividad.
La pobreza, y el paro, son una manifestación y consecuencia de la falta de productividad; de la crisis creada por el poder económico perverso, y la falta de honestidad por la carencia de valores éticos o religisos
Es muy difícil que haya paz social y felicidad personal si no hay productividad por la honestidad. Así de claro.
No podemos dejar que la crisis de valores, y como consecuencia el pasotismo e individualismo, se enseñoreé y se hagan dueños de las circunstancias por el poder perverso.
La productividad es un valor moral y práctico
Tenemos que revitalizar nuestro cuerpo social, político y trabajador, - tanto de empleados como empresarios -, por la honestidad y la solidaridad.
Tenemos que ser productivos al máximo. Para ello hay que tener la conciencia clara que el trabajo es un derecho y una obligación.
Hay un derecho a tener trabajo. Pero también existe la obligación hacerlo a la perfección, con productividad por la honestidad
No basta con hacer nuestro trabajo, hay que hacerlo a la perfección. Que nadie lo haga mejor y más rápido que yo.
La productividad tiene que ser uno de los valores que enseñamos a nuestros hijos, y que la practiquemos nosotros, que seamos un ejemplo.
Tampoco se trata de agobiar y angustiar al trabajador o al empresario. Los extremos siempre son malos.
Es sólo vivir la sencilla honradez, y lo demás vendrá por añadidura.
Ser productivo es ser honesto consigo mismo y con la empresa, tanto por el trabajador como por el empresario.