viernes, 21 de julio de 2017

“LA FAMILIA CORREA Y EL MUNDO”. “¿SE APELLIDA USTED CORREA?



“LA FAMILIA CORREA Y EL MUNDO”. “¿SE APELLIDA USTED CORREA?

 
La globalización llegó y nosotros, los Correa, la usamos y bendecimos.
Ya nos hemos encontrado de la misma familia Correa con primos en Australia y Cuba, y ahora vamos a por todo el mundo.
Ofrezco mi colaboración en tratar de encontrar nuestros comunes antepasados canarios que lleven el apellido Correa. Vivo en Las Palmas de Gran Canaria, España, y formaremos la FAMILIA CORREA UNIVERSAL.
Si tiene el apellido Correa en sus antepasados cercanos o lejanos, por favor, comuníquese conmigo: Luis C. García-Correa y Gómez, correo electrónico: lugarcorrea@yahoo.es.
También publico en mi blog: lugarcorrea.blogspot.com.es.
Para más información sobre mi persona tengo a la disposición mi currículo: luis-garcia-correa.blogspost. com.es.
No son palabras las que de ahora en adelante debemos desarrollar sin buscar y encontrar lo que nos une a los Correa para sentir la dicha de encontrarnos a lo largo y ancho del aún habitable planeta Tierra, el Planeta Azul, que va camino de convertirse en negro y desaparecer. Pero antes tenemos que encontrarnos.
Por favor familia Correa – CORREAS DE TODO EL MUNDO –(debemos ser Correas de transmisión) unámonos antes de la autodestrucción, y quizá podamos dar un ejemplo al resto del mundo que no solo nos encontramos sino que nos unimos para formar la familia que siempre hemos sido.
Si en algo nos hemos distinguido los Correa es en dedicar nuestra vida a ayudar, a repartir felicidad y a tratar de incrementar la necesaria libertad.
Benditos y alabados sean los Correa, de ellos hemos nacido generaciones y nos hemos repartido por todo el mundo. Ha llegado la hora de unirnos nuevamente para no volver a separarnos nunca jamás.
Aquí les estoy esperando. Ahora depende de usted, que es mi primo Correa.
Como creyente que Padre Dios bendiga a los Correa y al mundo entero.
¿Se apellida usted Correa?
Aquí les espero.


miércoles, 19 de julio de 2017

“LA HONESTA PARTICIPACIÓN ES LA SOLUCIÓN, EN ESPECIAL PARA LA UNIÓN”.



“LA HONESTA PARTICIPACIÓN ES LA SOLUCIÓN, EN ESPECIAL PARA LA UNIÓN”.   


Desde hace tiempo sigo queriendo acuñar la frase siguiente: la honesta participación es la solución. Y ahora el tema que quisiera exponer es que: “la honesta participación es la solución, en especial para la unión”.
La  honesta unión es uno de los hechos más grandes, trascendentales y necesarios que podemos hacer los seres humanos, tratando de tener y repartir el bien.
Con solo tener el bien no es suficiente para que se conserve. Necesitamos compartir el bien, y en la medida que lo repartimos y compartimos en esa misma medida se queda, aumenta y permanece porque se convierte en un espejo en el que nos miramos y en el que el bien se refleja.
“¡De la honesta unión surge la solución!”. “¡¡Y si es la honesta y participativa unión, surge la perfecta y necesaria solución!!”.
Los individualismos, paternalismos, egoísmos, pasotismos… conducen a la esclavitud, a la inoperancia y a la falta de participación.
La honesta participación y la honesta unión son necesarias para todo lo bueno de la vida. Al igual que para solucionar los problemas, y para ampliar la felicidad y hasta para aumentar la libertad.
La honesta y participativa unión es el comportamiento necesario para la solución de la mayoría -si no la totalidad- de los problemas personales, familiares, sociales y mundiales.
Hay países que viven en la indigencia porque han perdido la honesta y participativa unión personal, familiar y social, que disgrega y disuelve lo necesario para solucionar los problemas.
Nunca jamás los individualismos egoístas han solucionado nada ni personal ni menos social.
La honesta participación sigue siendo la solución para la unión y para todo lo que necesitamos unirnos, porque los individualismos son excluyentes y disuelven los componentes que generan la solución de los problemas, en especial de los problemas personales y sociales.
La honesta unión es y seguirá siendo la solución a los problemas que tengamos como seres sociales.

Sin la honesta y participativa unión no hay solución para arreglar los problemas y tener felicidad y libertad.

lunes, 17 de julio de 2017

“DAR LA PALABRA DE HONOR”.



 “DAR LA PALABRA DE HONOR”.



La honestidad, el honor y la educación nos obligan a que, cuando damos nuestra palabra de honor, se trate de una verdad irrefutable, y sea absolutamente necesario.
La palabra de honor compromete más allá del momento de darla, y perdura para toda la vida.
“¡Dar la palabra de honor nos debe responsabilizar de nuestro honor!”
Jamás faltar a nuestra palabra de honor. Es un descrédito difícil de corregir y de superar. Quedamos marcados para siempre, por toda la eternidad.
El honor es un patrimonio de valor incalculable.
Faltar al honor, faltar a la propia palabra, nos desacredita: un error difícil de corregir, que grava a perpetuidad.
El honor no se improvisa. El honor es grandeza de alma y de corazón, y es consecuencia de la vivencia de la honorabilidad, de la honestidad y del amor a la libertad y a los demás.
Dar la palabra de honor es de un valor incalculable, porque obliga a su entera verdad y a mantenerla eternamente.
Faltar a la palabra de honor es grave, porque puede hacer un daño irreversible.
Quien falta a su palabra de honor suele ser una persona sin honor, normalmente un chafalmejas, que no respeta lo que es el honor y la palabra de honor.
La palabra es el gran medio de comunicación, para lo bueno y para lo malo, y debe ser el medio de manifestar y comunicar el estado personal de ánimo, alegría, tristeza, amor…
La palabra es el gran vínculo de unión, de información, de comunicación que tenemos los seres humanos.
Dar la palaba de honor es una muestra de respeto y responsabilidad a quien se le da, y de quien la da.
Dar la palabra de honor nos responsabiliza a mantenerla con honor y amor a la verdad y a nuestra honestidad.
“¡Dichoso quien respeta con el mayor cariño y responsabilidad dar la palabra de honor y la guarde por toda la eternidad!”


viernes, 14 de julio de 2017

“A LOS PADRES, A LOS HIJOS Y A LOS ABUELOS”.



“A LOS PADRES, A LOS HIJOS Y A LOS ABUELOS”. 



“¡El proceso de la vida es una maravilla!”
Nacemos del amor de nuestros padres. De nuestro amor nacen nuestros hijos, quienes llegarán a ser abuelos, como lo somos los que lo somos ahora.
Este proceso irreversible, imprescindible e imparable es el camino de la vida.
Nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos.
En este proceso, lo verdaderamente importante es lo que hacemos. Y lo que hemos hecho. Pero también es relevante lo que tengamos programado o preparado.
¿Para qué me sirve mi vida? ¿Qué hago? ¿Qué dejo de hacer? ¿Qué haré?  ¿Qué he hecho?
¿A dónde voy? ¿Dónde estoy? ¿A dónde iré?
¿Cuántas preguntas nos debemos hacer para tratar de saber qué hemos hecho, qué hacemos y qué haremos?
“¡La vida tiene sentido cuando la llenamos de contenido!”
Vagar como zombis sin más significado que vivir y tener cosas -un coche, una casa, un buen móvil…- ¿de qué sirve?
¿Qué he hecho? ¿Qué hago? ¿A dónde voy?
Perder el tiempo en nimiedades con todo el trabajo y la ayuda que necesitamos y que necesitan otros, es derrochar el tiempo, quemar esfuerzos, agostar el amor y morir en vida. Es, en definitiva, el desierto, la soledad del vacío que es consecuencia de no haber hecho lo que debíamos hacer y no hicimos. De haber hecho lo que no debíamos hacer y lo hicimos.
“¡La vida es única e irrepetible. Lo perdido, perdido está. Ya no se recupera jamás!”
Benditos y alabados son los honestos y participativos que dedican su vida a hacer y repartir amor y ayuda, de ellos es la gloria y la solución de los males del mundo atormentado y necesitado.
Hay mucho que hacer. Todos tenemos mucho que hacer.
Todos tenemos y vivimos algo único, imprescindible e irrepetible que solo nosotros vivimos, y tenemos que hacer para ayudar y solucionar los problemas propios y los de los demás.
Nadie nos puede sustituir, porque nuestra vida es intransferible, única e irrepetible. Depende solo y exclusivamente de nosotros. Nadie nos puede sustituir.
A los padres, a los hijos y a los abuelos, a todos nos corresponde hacer una parte única y exclusiva en pro de uno mismo y de los demás, que nadie puede hacer por nosotros, y de la que somos únicos responsables, y haciéndola seremos merecedores de hacerlo y gozarlo hoy, y luego en la eternidad.
A los padres, a los hijos, a los abuelos se nos han encomendado tareas en la vida, que llenarán nuestra existencia y la de los demás, si solucionamos los problemas nuestros y los que tienen los demás.
Los padres, los hijos y los abuelos somos la cadena que formamos la espiral de la felicidad. Si no lo hacemos, faltamos a nuestro deber. Si lo hacemos, nos felicitarán, seremos felices hoy y disfrutaremos de la eternidad.
Benditos y alabados sean los padres, los hijos y los abuelos que cumplen con sus obligaciones personales y ayudan a los demás con su honesta participación. De ellos saldrá el bien que a todos nos llenará, que heredaremos y dejaremos en herencia para el bien de todos y el nuestro por igual.
“¡La vida tiene sentido cuando la llenamos de contenido!”

miércoles, 12 de julio de 2017

“NUNCA ES TARDE PARA APRENDER”.



“NUNCA ES TARDE PARA APRENDER” 


Hay frases lapidarias y una de ellas es esta: “Nunca es tarde para aprender”.
Con mis años, siempre aprendo algo nuevo. Y todos aportamos.
Es raro el día que no incremento mis conocimientos, y trato que sirvan para ayudar, que es una de las mejores  formas de ser feliz.
La felicidad se basa en la honesta participación para compartir y ayudar y si es con amor se eleva a la plena felicidad.
Es raro el día que no aprendo algo nuevo, en especial con los taxistas.
Dejé de conducir en junio de 2015 para no contaminar, y desde entonces uso del buen servicio de los taxistas. Son mi transporte, por la comodidad que necesito y por lo efectivos que son, rápidos, amables y educados.
Los taxistas son el mejor medio que tengo. Soy un admirador de ellos y un frecuente usuario y con agradecimiento.
Tengo ya amigos taxistas, lo que me llena de alegría e ilusión. Son un gremio social especial y necesario.
Aprendo también de las personas con las que me relaciono, o algunas que surgen en el camino, y de otras –muy pocas afortunadamente– aprendo algo desagradable. Pero no deja de ser aprendizaje.
El camino de la vida es una maravilla, es una gran escuela.
Trato de aprovechar el tiempo en el camino para encontrarme con otros caminantes, y trato de que nos ayudemos, y que sea la gran forma de compartir, participar y repartir la felicidad.
“¡Nunca es tarde para aprender, sigue siendo una contundente verdad!”
Creo que debemos aprovechar toda ocasión de aprender para que con más conocimientos nuestra ayuda pueda ser mejor y mayor.
Una de la grandes metas que me enseñaron en mi educación, y que trato de vivir, es que la vida tiene sentido cuando la usamos y compartimos con honestidad, lealtad y fidelidad con el fin de ayudar.
Nunca es tarde para aprender, y es una forma de aprovechar la vida porque “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.




lunes, 10 de julio de 2017

“CADA CUAL OFENDE DE ACUERDO AL GRADO QUE TIENE DE CULPABILIDAD”.


“CADA CUAL OFENDE DE ACUERDO AL GRADO QUE TIENE DE CULPABILIDAD”  




Culpar es una mala norma de conducta que tiene mucha relación con la educación y los valores éticos, morales y religiosos que se tienen, que se profesan y que se practican.
Cada cual suele ofender de acuerdo al grado de culpabilidad que tiene en el tema que se trate.
Hay quien ofende para justificarse y para atacar.
Normalmente no se ofende per se, suele ser como consecuencia del tema que se discute y del comportamiento personal.
Ofender es un comportamiento y un hecho que hay que tratar de evitar, a toda costa.
“¡Ofender se queda gravado y es difícil de olvidar”!
Nunca debemos ofender. Nunca hay razón para ofender.
“¡La serenidad, la educación y el respeto, deben ser el medio y la forma de discutir los temas!”
Acalorarse en la discusión nos lleva, certero, a la ofensa. En especial si se trata de corresponder a la agresividad del tema y al modo de hablar.
Insisto que no nos olvidemos que se suele ofender de acuerdo a mi propia culpabilidad en el tema. Tanto es así, que la misma gravedad del insulto es una consecuencia de lo acalorado del tema.
Respiremos profundo y pensemos antes de contestar o comenzar un tema con agresividad, ofendiendo, que nunca hay necesidad, y si no se corrige sobre la marcha es difícil de olvidar, porque quedará grabado por el dolor recibido.
El ofender no tiene razón de ser, ni de decir, ni de hacer, ni de responder.
Quien ofende comete un error difícil de enmendar.
Lo mejor es siempre pensar, antes de ofender para no tener que arrepentirse. Si ofendemos hay que pedir perdón. No hacerlo queda gravado eternamente.
La serenidad es un comportamiento digno de tener y de usar.
La serenidad nos ayuda a no ofender, y sí a serenar el tema.
La serenidad debe ser el comportamiento normal y natural.

viernes, 7 de julio de 2017

“¡ALGÚN DÍA LLEGARÁ!”.




“¡ALGÚN DÍA LLEGARÁ!”


Algún día llegará que recibiremos todo lo que hemos dado y repartido, sea bueno o sea malo.
De nosotros depende lo que hacemos y lo que recibimos y recibiremos.
Nadie debería esperar repartir el mal y esperar recibir el bien. Recibirá el perdón humano y celestial si lo pide con auténtico arrepentimiento y paga la deuda debida.
Humanamente hablando y considerando las circunstancias personales, podrá haber eximentes o atenuantes a quienes de forma inconsciente han repartido el mal sin desear dañar.
Hay muchas formas de vivir, y de las más características es la honestidad o la deshonestidad, dependiendo, en gran manera, de la educación recibida en valores éticos, morales o religiosos.
Algún día llegará en el que si no nos arrepentimos del mal causado, pagaremos por ello, lo que no sé donde, pero lo que sí sé, por experiencia, es que siempre se paga el daño o el bien causado.
Todo tiene su compensación.
Dichoso quien elige el bien porque el bien recibirá y lo colmará de bendiciones. Buscar el bien es el camino de la santidad.
La santidad  debe ser la meta de todo ser humano viviente, tanto creyente como no creyente.
Si no considera su meta la santidad, no se queje si el mal le ronda y le llegue a dominar.
¡Algún día llegará! Y lo debemos esperar para que llegue el bien que hemos repartido, que, seguro, llegará.
¡Algún día llegará! En el que recibiremos lo que hemos repartido, y que nos ayudará o perjudicará de acuerdo a lo repartido.
¡Algún día llegará! Y veremos y recibiremos al final lo que hayamos repartido.
Confiando en la misericordia infinita de Padre Dios pido y deseo que al que ha hecho el mal y ha pedido perdón, por haberse arrepentido y haber reparado, recibirá el cielo prometido.
“¡Algún día llegará!” No lo dude, porque llegará.


miércoles, 5 de julio de 2017

“EXPRESAR EL AGRADECIMIENTO CON RITMA Y MELODÍA”.



“EXPRESAR EL AGRADECIMIENTO CON RITMA Y MELODÍA”.


Nací hace mucho tiempo, tanto como para recordar y valorar lo mucho que he gozado porque he recibido en esta vida más de lo que he dado.
Seguiré intentando ser consecuente con mis creencias y valores para con ellos agradecer verdaderamente por ese recibir más de lo que he dado.
Y también para esforzarme en dar más. Porque el Evangelio dice que hay aún más felicidad en dar que en recibir. Hay más felicidad por lo que he dado.
La vida es una maravilla, y quien la desperdicia en vivir sometido a lo material se pierde la dicha de recibir más de lo que ha dado.
Quien da con largueza, con humildad y sinceridad tiene el cielo ganado y en la tierra recibirá más de lo que ha dado.
Ayudar y sin mirar a quien, con el solo deseo de ayudar, es merecedor de recibir y que reciba más de lo que ha dado.
La humildad enaltece al humilde de corazón, y lo lleva por el camino de la santidad, y recibirá más de lo que ha dado.
Quien da por amor y sin mirar a quién, es merecedor de que reciba, y seguro, recibirá más de lo que ha dado.
La honesta participación social sigue siendo la solución, y cuando no la hay ni se reparte, no se merece que le den a uno más de lo que ha dado.
Más aún, quien tiene dinero y poder y solo lo usa para tener, y no lo comparte con los demás, no se merece tener lo que le han dado.
La corrupción es el mal del momento, que se ha agravado por estar algunos pueblos corrompidos, y recibirán el daño que han repartido. Pero espero que se arrepientan para merecer lo que los demás les han dado.
Termino esta meditación con ritmo y melodía. Me hace pensar mucho y preguntarme ¿quién ha sido o es o no es merecedor de recibir lo que los demás le han dado?





martes, 4 de julio de 2017

“LA PALABRA REY, Y EL REY”.



Por amor, honestidad y lealtad publico hoy martes como excepción:

“LA PALABRA REY, Y EL REY”.

La palabra Rey se usa, comúnmente, para designar a un monarca o príncipe soberano de un reino o de un estado.

La palabra, sin embargo, tiene una enorme variedad de aplicaciones: se habla del Rey de la baraja, o del ajedrez; también señala a una cosa o a un hombre que sobresale por sus cualidades. A veces se presenta con un epíteto que tiene gran prestigio entre los niños: los Reyes Magos. Y así se podrían mencionar una infinidad de usos cotidianos, porque los Reyes siguen siendo la admiración y el deseo de ser alguien a quien admirar, porque son personas que nacieron, crecieron y han sido educadas para ello.

Lo que no se puede es generalizar y, en especial, aplicar la palabra rey a lo que es negativo o malo.

Hay quien para atacar, saca a relucir los actos malos de algunos reyes y, a continuación, elabora un principio general según el cual todos los reyes no son buenos y menos necesarios.

Muchas veces, he oído decir: no soy practicante, porque no creo en los curas. Cuando he preguntado la razón, resulta que el interesado trató a un cura malo y, como consecuencia de su experiencia dolorosa, generalizó para justificar su apartamiento de la práctica religiosa. Algo similar he oído y algunas veces oigo de los Reyes.

“¡Por unos, todos son malos!” Craso error, e injusticia sin igual.

¿Cómo hacer ver a esas personas - que supongo honestas y patriotas - el mal uso, consciente o inconsciente, de una generalización que se ha elaborado a partir de un hecho singular?

Y no digamos con respecto a los Reyes constitucionales. Que son, en especial, la representación de la nación. He oído ataques que pretenden defender otra opción política de representación nacional, como puede ser la República en vez de Reinado.

La palabra Rey nos debe recordar y orientar al bien porque la mayoría, aplastante, de Reyes han sido ejemplares, creadores de la nacionalidad, de países,… Algunos han sido emperadores, por haber creado imperios.

No dejo de reconocer que soy monárquico. Lo digo para que no me achaquen ceguera o cuestionen mi imparcialidad en el tema.

Trato de ser honesto con los demás y conmigo mismo. Así me educaron y así he tratado y trato de vivir, con la finalidad de compartir y ayudar lo bueno y necesario, como lo es tener un Rey en un reino, que en España es un Reino constitucional.

Quien tiene la dicha y honor de tener un Rey constitucional, debe protegerlo, amarlo y respetarlo.

Un Rey constitucional es un Rey nacional.

Un Rey constitucional representa a la nación como el mejor.

Un Rey constitucional se tiene o no se tiene, y tenerlo es un honor y un privilegio.

Un Rey constitucional debe ser amado y respetado por ser lo que es: representar a un País con una historia y un legado. Y la mayoría ha dejado un tesoro en hechos y dichos a lo largo de toda la historia de España.