viernes, 31 de enero de 2014

“LA SOLEDAD DEL POLÍTICO HONESTO”


  “LA SOLEDAD DEL POLÍTICO HONESTO


No voy hablar de corrupción. Voy a explicarla. Porque estoy harto de oír y leer la palabra. Y todo empeora. Corrupción es faltar a la honestidad y a la libertad. Es la consecuencia de la ausencia de valores éticos o religiosos. El condenado por corrupción debería ser gravemente castigado, además de ser reprobado socialmente.
El tema de hoy, que paso a desarrollar, requería la aclaración previa de la palabra corrupción.
Hoy quiero hablar del político honesto. Dedicarse a la política es ocupar un puesto que merece la mayor consideración, respeto y agradecimiento por parte de la sociedad. El auténtico Político, el Político con mayúsculas, es todo aquel que trabaja y lucha honestamente por el bien de los demás, en la administración de los bienes sagrados de la comunidad, sin pedir nada a cambio.
Hay Políticos honestos que trabajan en soledad. No sé si sus partidos los dejan solos, porque no conozco el día a día de un partido.
Lo que sí creo es que hay una cantidad importante de pasotas e individualistas, que dejan a sus Políticos solos. Pasa lo mismo con las asociaciones sociales de todo tipo: culturales, deportivas, de vecinos…
Se olvida, consciente o inconscientemente, que la felicidad está en compartir ¿Qué comparten con la sociedad los pasotas, los individualistas, las asociaciones, y no sé si habría que añadir algún grupo más? Ellos son el apoyo del poder perverso. Y, por si quedan dudas añado: ellos son los causantes de la soledad de los Políticos honestos.
Esos Políticos solos tienen que imaginar lo que necesita su pueblo. Porque ninguno tiene ciencia infusa.
Tienen que detectar cuáles son los problemas y las necesidades a solucionar, para poder cumplir con su honesta obligación de servir fielmente a su comunidad.
¿Qué es de las maravillosas asociaciones, en especial las de vecinos? ¿Tienen una masiva participación de los vecinos y sus dirigentes, siendo promujeres o prohombres de la comunidad en el trabajo honesto por el bien de los asociados? ¿Luchan denodadamente?  ¿Son verdaderos apoyo de su Político o de sus Políticos?
¿Es verdad lo que acabo de exponer? Si existe esta triste y nefasta situación, no vislumbro una reacción, ni el cambio rápido que necesita la sociedad universal.
Y le pregunto ¿Ud. duerme y se levanta tranquila o tranquilo? Si es así, le necesitamos. Y Ud. nos necesita. Porque el que no participa, no puede sentirse tranquilo.
Sin una mayoría honesta y participativa en los temas personales y sociales, no creo que exista solución. Y continuará esta larga temporada de aquello que no nos merecemos.
Hemos nacido para ser felices y libres. Y si no lo somos ¿qué hacemos cada uno?
La honesta participación es la solución.

martes, 28 de enero de 2014

“PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO. PERO YA”


“PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO. PERO YA”

La voluntad es la palanca mayor que tiene el ser humano.
Sólo con la voluntad de cambiar el mundo comienza el cambio.
¿Por qué? Porque desde que aceptamos que tenemos el poder de la voluntad a nuestra disposición, ya comenzó el cambio. Y de forma imparable e irresistible.
Sólo necesitamos una mayoría que esté decidida a ser feliz con la honradez y su participación y hará felices a los demás.
Hay el problema de ese gran porcentaje con insolidaridad consentida, aceptada y vivida.
El ser humano es social por naturaleza. Entonces ¿por qué en un porcentaje tan elevado somos insolidarios inhibiendo al hombre bueno que llevamos dentro?
Le espero mañana. Le dejo el día de hoy para que lo piense y se convenza.
Mañana será el gran día: ¡Comenzará el cambio! La solidaridad será la forma normal de convivir.
Somos felices porque compartimos.
Comencemos por cosas fundamentales como saludar al vecino. Preocuparme de los problemas que tienen mis compañeros de clase, de trabajo, de profesión; preguntar por la salud del amigo; tener detalles de urbanidad, etc., etc.
Insisto: comenzar por el “buenos días”, y lo demás vendrá por añadidura.
¿Se imagina la cara de asombro y admiración de su compañero cuando, de forma natural, le pregunte cómo le va? Y le añada ¿te puedo ser de alguna utilidad?
Que sintamos plena felicidad en compartir, y que el receptor se sienta igualmente feliz por ser el beneficiario.
Pasar de este mundo insolidario, al solidario.
Pasar del mal al bien.
Pasar a un mundo pleno de felicidad y de auténtica libertad.
La urbanidad es contagiosa
¿A qué esperamos?
Cambiemos el mundo. Pero ya.


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