jueves, 15 de noviembre de 2012

"LES QUIERO CON TODA EL ALMA"

"LES QUIERO CON TODA EL ALMA"

Mis queridos lectores, -razón  fundamental de mi existencia-, y de una vivencia feliz, porque me siento realizado.
Estoy dando todo lo que sé y puedo en la búsqueda del bien de los demás.
Les informo que se me está produciendo un proceso de envejecimiento rápido y no sé el tiempo que me permita tener lucidez, si antes no muero.
Por esta realidad y queriendo decirles y contarles mis inquietudes en la búsqueda de un mundo mejor, a partir de ahora iré publicando, según vaya terminando los trabajos, y no esperar a martes y viernes.
Jamás me cansaré de darles las gracias a todas las buenas personas que me han honrado con su lectura y sus comentarios, enriquecido el blog, en beneficio de todos, a mí, al menos, me han ayudado a mejorarme como persona, y me están permitiendo crear un activo que presentar a Padre Dios el día de mi muerte, en ese feliz y maravilloso encuentro con Él.
Desde mañana comienzo a poner en el blog mis participaciones, según las vaya terminado.
He sido muy feliz porque he tenido familia, amigos,  he compartido con la comunidad y les quiero con toda el alma.
Me educaron en valores religiosos que han llenado mi alma y mi vida, y ahora hoy les tengo a ustedes. ¿Qué más se puede pedir a la vida?
Soy un gran afortunado, les doy las gracias y les entrego lo que de más valor tengo: a Padre Dios. Que les bendiga y les den la plena felicidad.
Ustedes van en busca  de  la plena libertad, y todo porque  pretenden conquistar y crear ese nuevo mundo donde ya no exista la esclavitud del poder económico perverso. Un lugar donde todos se ayuden como hermanos, porque todos se quieren como hermanos.
En la espera deseada y necesaria honesta participación de la mayoría para, con su comportamiento, exigir. Luchar por la plena felicidad y la plena libertad, y así restaurar la fraternal convivencia para siempre.
Reiterando las gracias les envío todo mi cariño con un fortísimo abrazo.
Hasta siempre.
Luis

martes, 13 de noviembre de 2012

“LA SERENIDAD”


“LA SERENIDAD”

La serenidad es fundamental en todos los momentos, pero lo es especialmente en los más trágicos. Por ejemplo, los momentos que estamos viviendo: momentos dominados por una crisis de valores que ha generado la crisis económica y ha impulsado el crecimiento exponencial de un poder perverso.
La serenidad no nace de cerrar los ojos a la realidad que nos circunda y que vivimos. Tampoco consiste en pensar que no tendremos tropiezos y dificultades. La serenidad no esconde la cabeza: mira de frente, cara a cara, a la realidad, con el objetivo de buscar soluciones, mediante la participación.
Nunca más la inactividad. La pasividad no serena a nadie.
Debemos mirar al presente y al futuro con optimismo, porque esperamos contar con el apoyo mayoritario del pueblo honesto y participativo.
Somos seres comunitarios, participativos y libres. Valores innatos, no adquiridos, nos mueven con fuerza hacia el bien. Pero podemos sofocarlos, entumecerlos o incluso matarlos. Vale la pena cultivarlos y proponerlos, pues su eficacia sanadora es grande. Por ejemplo, la famosa regla de oro: ama a los demás como a ti mismo; o, si lo prefieren, trata a los demás como te gustaría que ellos te trataran.
El filósofo existencialista francés Jean-Paul Sastre insistía en otro valor: “el ser humano es siempre y en todo lugar totalmente libre”. Sin embargo, hoy, a la liberad se le ha puesto un precio. Está hipotecada. Solo la mayoría silenciosa con su honesto y exigente comportamiento podrá liberar a la libertad. Y redescubrir el valor de su ineludible consecuencia: la responsabilidad.
Los tiempos que vivimos nos exigen acercarnos al amigo, al conocido, al vecino... y ponernos a su disposición. Que no se sientan solos. Que no nos sintamos solos.
¿Hemos olvidado aquello de que “el pueblo unido jamás será vencido”? ¿Nos lo creemos de verdad?
Pero todo precedido y guiado por la serenidad.
Cuando llevaban a Santo Tomás Moro a la cárcel, el antiguo Lord Canciller le dijo a su yerno Roper: "Son Roper, I thank our Lord the field is won" / “Hijo mío Roper, doy gracias a Dios, porque la batalla está ganada”.
Roper confesó no haber entendido el significado de esa frase. Más tarde comprendió que el amor sereno de Moro había crecido tanto, que le daba seguridad de triunfar sobre cualquier obstáculo, y que lo había expresado con la mayor serenidad.
Así es como, en mi opinión, debemos comportarnos ahora. Pero a Dios rogando y con el mazo dando.
La serenidad es la virtud de los éxitos.
Comprendo lo difícil que se hace algunas veces estar sereno y transmitir serenidad. No lo consigo muchas veces. Pero intento, con paciencia y sin desanimarme, serenarme y ver con más objetividad los tristes momentos que vivimos por la falta activa y participativa del comportamiento honesto de la mayoría. 
No hay objetividad sin serenidad. El enfado, la ira, el odio ... lo oscurece todo.
Para poner en marcha a esa mayoría también es necesaria la serenidad. Me lo repito constantemente, porque hay veces que me rebelo y tengo que contenerme.
La serenidad es una atalaya, y desde lo alto de ella se domina y se ve más y mejor. Y quisiera subirla.
Es fundamental educar a los hijos con y en la serenidad. Es la mejor herramienta para conseguir lo que uno se propone mediante el convencimiento. Alcanzar fines duraderos.
¡Son tantas las razones por las que tengo que rezar, una de ellas e pedir la serenidad!
Seamos serenos, en especial en los juicios. Pero caminemos con cierta rapidez, en la recuperación de la libertad. Con serenidad, pero también con la contundencia que proporciona la honestidad.
En espera que la serenidad nos inunde y ahoguemos al mal que nos somete, para ser y compartir la libertad y felicidad, y tener el mundo mejor que deseamos y necesitamos

Por favor, si desea contactar conmigo de forma privada:

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *