viernes, 16 de febrero de 2018

“¿CÓMO VIVIR DE ESPALDAS A LA REALIDAD?”





“¿CÓMO VIVIR DE ESPALDAS A LA REALIDAD?”    

  

¿Cómo vivir de espalmas a la realidad? Las maravillas y necesidades que existen hoy: mañana habrá menos. Y eso todos los días del año, hasta acabar y terminar con la vida natural.
Los Polos, El Amazonas, la flora, la fauna, todo lo que ha sido y seguirá siendo nuestro hábitat natural, para la vida natural, lo estamos arrasando sin necesidad, y por maldad.
Nadie puede demostrarme que el mal que nos estamos haciendo tiene una razón honesta y leal, y ser una necesidad.
Vamos a mayor velocidad que los nuevos y aterradores huracanes, que arrasan por donde van. Y todo no sigue igual: va a peor, destrozando nuestro necesario e imprescindible hábitat natural.
Ya no se trata de preocuparse por lo que le dejemos a nuestros hijos. Muchos de nuestros nietos no resistirán y morirán.
¿Cómo vivir de espaldas a la realidad? No concibo ni entiendo la realdad, trato de adaptarme y me es una aplastante realidad.
¿Cómo convencer del daño, del mal, de la muerte que nos estamos dando por egoísmos, pasotismos, deslealtad y deshonestidad, insolidaridad…con nosotros mismos y con los demás?
“¡ES DE LOCURA!” “¡Y TODO NO SIGUE IGUAL, LA MUERTE SE NOS ACERCA A TODA VELOCIDAD!”
¿Qué puedo hacer ante esta espantosa realidad? No lo sé.
“¡¡¡Yo no me imagino, veo, vivo la espantosa realidad!”” Y todo no sigue igual, va a peor y a toda velocidad.
Su coche, que tanto le significa y por el que hace sacrificios, lo está matando, nos está matando.
La contaminación de los más de mil millones de vehículos que circulan cada segundo, cada segundo, cada segundo, nos está arrastrando a la muerte por su culpa y la de los demás.
Hay quien viven soñando y limpiado y casi adorando a su flamante coche que produce la muerte, y usted sigue conduciendo arrastrándonos a todos al holocausto final.
He visto en un anuncio a una bella señorita “””abrazando a un coche””” como señal de lo ideal. A eso hemos llegado.
Los poderes perversos se autodestruyen creándose riqueza y poder, que les ciega hasta la muerte, pero tienen más poder y dinero que no se llevarán después de que haya muerto.
El ataúd - el último vestido de la vida - será de caoba y brillará y usted irá dentro: solo y sin nada más. No se llevará nada de su poder y dinero, solo lo bueno que haya hecho, que en este caso no lo veo.
“¡¡¡La vida no es nuestra es de los demás!!!”
Cuando lo sabrá ya no tendrá oportunidad de arrepentirse porque habrá muerto y lo enterrarán en un brillante, flamante y carísimo ataúd de caoba y sin nada más.
¿Cómo explicar la realidad? No lo sé, y me atormenta que la vivamos, y ciegos por la deshonestidad nos arrastre al mal, en que nos ahogaremos por toda la eternidad.
¿Qué esperanza hay? Si aún está vivo:¡Por favor. Usted me lo dirá!