miércoles, 4 de abril de 2018

“MI CONCEPTO DE LA AUTORIDAD”





 “MI CONCEPTO DE LA AUTORIDAD”   


La autoridad es una de las mayores responsabilidades y honores que puede tener un ser humano. Quien tiene la autoridad, tiene la oportunidad de servir a su comunidad.
“¡La autoridad emana de la honestidad!”
La autoridad la tiene el pueblo y la delega en los que ha elegido honesta y democráticamente.
La lealtad, la honestidad y el respeto a la libertad y a los demás son cimientos firmes de la autoridad, Sin ellos no hay autoridad, sino autoritarismo.
Toda persona tiene derecho a la "presunción  de inocencia”.
Actuar con autoridad y condenar con sanciones, sin antes haber respetado ese principio de “presunción de inocencia”, es una forma de actuar dictatorial.
Sancionar como norma es una demostración de ser un maleducado, deshonesto y un abuso de la autoridad.
Por supuesto, es condición "sine qua non" que haya un pueblo honesto, participativo y educado.
Recuerdo que cuando fui a estudiar a Inglaterra me maravillaba ver cómo los policías,  en Trafalgar Square, avisaban a los conductores que estaban cometiendo un error. Eran los años 50 del siglo pasado. También recuerdo que no llevaban pistolas, para no tener la tentación de disparar. Un policía inglés era un señor sumamente considerado, admirado, protegido y respetado por la propia ciudadanía.
Yo he vivido un caso alucinante, que algún día explicaré, por ser un tema largo de explicar.
Pero sigamos con la autoridad.
Tener autoridad es ser reconocido - por lo que se es -  como una persona honesta y leal. Tener honestidad consigo mismo y lealtad al pueblo que sirve con honestidad y lealtad.
Y ese pueblo debe ser honesto y leal consigo mismo y con los demás.
Tener autoridad es una de las vivencias más reconfortantes e ilusionantes, para ejercerla y vivirla en la comunidad.
“¡La autoridad se creó para ayudar, no para sancionar!”
Por supuesto, hay quien merece ser sancionado, y debe ser sancionado por faltar a los deberes de buen, honesto y educado ciudadano.
Nadie tiene autoridad para perjudicar, sino para ayudar.
La autoridad se ejerce por delegación del pueblo sobre el que se ejerce.
“¡El abuso de autoridad es dictadura pura y dura!”
“¡El amor y el ayudar son sinónimos de autoridad!”
El abuso de autoridad deslegitima. Quien abusa pierde su autoridad,
Benditos y alabados sean las honestas y leales autoridades, de ellos nace y crece la libertad.
“¡¡¡La libertad es la vivencia de la autoridad, la vivamos personalmente como socialmente!!!”
“¡Todos somos y tenemos autoridad!” Ejercerla y vivirla es una obligación ineludible para vivir en libertad.
Uno de los grandes fundamentos de la libertad es la educación y la honestidad. Porque, repito, de ellas emana y crece la autoridad.
Para ejercer y practicar la autoridad se tiene que ser muy honesto y educado, teniendo sumo respeto y consideración a quien se le ejerce y aplica la autoridad.
La autoridad es recíproca, va del que ejerce la autoridad al que la recibe, y del que la recibe a quien ejerce la autoridad.
Benditos y alabados sean los pueblos honestos y educados que respetan las reglas de urbanidad, y de aquellas autoridades que la ejercen con  educación, honestidad, y lealtad.
“¡¡¡Tener autoridad es ser un ser privilegiado en la sociedad!!!”