lunes, 7 de mayo de 2018

“¡¡¡ERASE UNA VEZ UN POLÍTICO QUE DIJO: QUE RECIBÍA A LA CIUDADANÍA!!!”





“¡¡¡ERASE UNA VEZ UN POLÍTICO QUE DIJO: QUE RECIBÍA A LA CIUDADANÍA!!!” 

“¡¡¡La política es servir con honestidad a la comunidad!!!”
Creerse especial y superior por ser político es haber entrado en el 
entramado del mal con premeditación y alevosía. Y si es sin honestidad  y humildad es una gran corrupción.
“¡Servir a la comunidad es de los mayores honores que un ser humano  normal puede tener!”
“¡¡¡Escalar en la política es arribar!!!”
Hay quien hasta admira a quien escala en la política.
El escalador en la política con fines partidistas, es un corrupto y de poca valía.
La política y el político que con honestidad y lealtad sirven a la 
comunidad escalan, no solo las montañas más altas, sino toda la 
cordillera  de las cúspides más altas en la organización de la 
sociedad civil.
Un político para conquistar y coronar la cordillera del HONESTO  SERVICIO A LOS DEMÁS tiene que ser tan grande como ser un honesto y leal servidor de todos.
Estamos de paso, y el camino que vivimos y recorremos es único, es  personal y es verdadero: es nuestra realidad. Esto es para todos, ya  se sea político o ciudadano de a pie.
Los ciudadanos de a pie somos los que fundamentamos la cordillera del  AMOR Y EL HONESTO SERVICIO A LOS DEMÁS.
En el momento actual es difícil que alguien acompañe a las personas  mayores en nuestra vida en la sociedad. Es ley de vida y de energía.
Pero nosotros, los mayores y todos, sí debemos acompañar, por deber, obligación y honestidad, a quienes se quieren unir para juntos coronar  la cumbre de la necesaria unión vecinal, uno de los pilares de la vida social.
Estando con otras personas, unidos con honestidad, así y todo siempre estaremos solos con nuestra conciencia e interioridad.
La soledad interior es hasta una  necesidad para poder reflexionar con independencia y pensar si lo que hacemos es honesto o deshonesto.
Para lo que siempre necesitamos mucha compañía y nosotros dar la  nuestra es para alcanzar un fin en la comunidad. Entonces la unión y  la honesta participación son una necesidad.
En política se debe estar solo antes que mal acompañado, porque 
podemos desvirtuar y convertir el medio en un fin para perjudicar a otros o sacar provecho personal por falta de honestidad y de voluntad de servicio a los demás.
Somos únicos e irrepetibles y vivimos la vida y nuestros valores 
interiores solos, con la ayuda de Padre Dios.
Solo Padre Dios tiene el poder de convivir en nuestra vida de 
libertad, amor y lealtad personal interior.
¿A qué viene todo esto? A que en política se están dando muchos 
iluminados, con la luz apagada de la soledad y de la falta de espíritu  de servicio con honestidad, creyéndose superiores a otros, y no  digamos si han logrado ya tener alguna autoridad.
“¡¡¡En el escalafón de un político el cargo de mayor honor y 
responsabilidad es tener autoridad, sí, pero con reconocida 
honestidad!!!”
“¡¡¡Érase una vez un político en activo que dijo que recibía a la 
ciudadanía!!!”
Aislarse en la política y no estar en contacto directo y constante con  la ciudadanía es un pecado contra la honestidad y contra el servicio a  los demás.
“¡¡¡ERASE UNA VEZ UN POLÍTICO QUE DIJO QUE RECIBÍA A LA CIUDADANÍA!!!”