lunes, 3 de febrero de 2020

“¡CAMINAR POR LA VIDA AL SON DE LOS DEMÁS!”





“¡CAMINAR POR LA VIDA AL SON DE LOS DEMÁS!”

Caminar por la vida al son de los demás, es convertirse en un esclavo de solemnidad.
La libertad fue el gran don que recibimos de Padre Dios.
Al hacernos Padre Dios sus hijos, nos dio el inmenso poder de la libertad.
La libertad es la posibilidad de elegir el bien y recibir el mérito, pero esto implica la posibilidad de elegir el bien o el mal.
La libertad es la mayor responsabilidad que tenemos como seres humanos libres que somos.
Desaprovechar la libertad es perder de la vida lo que tiene más valor y contenido.
El bien es la meta a conseguir para poder vivir con felicidad y libertad.
El mal es la sumisión a su voluntad, con la pérdida de la libertad.
Caminar por la vida al son de los demás, denota y demuestra falta de personalidad, falta de valores y de razones de vida. Eso es la esclavitud.
Hay grados de esclavitud, aunque no se deja de ser esclavo.
La esclavitud actual, en especial por los móviles, la información constante y la moda, tiene grados que los conoce bien el esclavizado, aunque quizás no reflexione sobre ello.
El móvil ha llegado a tal esclavitud, a esclavizar de tal manera, que hay quien ha perdido sus valores morales, éticos o religiosos, y se ha convertido en una marioneta sin criterio y sin educación personal y social.
Hay quién ha perdido hasta el pudor.
Hay quien, sus ratos de comunicación interpersonal, familiar, social, los ha sustituido por leer u oír lo que le dicen los demás, sin aportar nada, convirtiéndose en una esponja que al exprimirla solo saldrá lo que le dijeron los demás. Sin aportación personal ninguna.
Eso se llama esclavitud en grado vergonzante y nos rebaja como seres humanos de un modo máximo.
La esclavitud, a lo que sea, rebaja y arrastra a la persona a la condición de irracionalidad y de falta de personalidad. Falta de humanidad.
¿Tiene alguna esclavitud? Todos las tenemos de una u otra manera. Pero trate de dominarla y convertirse en un ser humano libre.
La esclavitud convierte al ser humano es un ser sin personalidad y sin libertad. Con el añadido del mal, que llega irremisiblemente cuando se es esclavo.
¿Tiene alguna esclavitud? No necesito que me lo diga. Solo necesita quitársela de encima, y volver a ser una persona libre y feliz, para poder vivir su vida con valor y contenido, y poder amar y servir a usted a y a los demás con amor y libertad.
La esclavitud es la mayor sumisión y pérdida de la libertad y de los valores. Convierte a un ser humano en un animal irracional. Es una pena, una tragedia.

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