sábado, 17 de abril de 2021

“¡TODO SE ACABA!”

 

“¡TODO SE ACABA!”

Todo se acaba, menos la eternidad. Creyentes o no. Ya me lo dirá.

La caducidad es signo y destino de la humanidad, y de todo lo que nos rodea.

Nacimos para morir.

Vivimos para crear, desarrollar, compartir, ayudar y morir.

Nacimos para amar.

Morimos para comenzar. Creyentes o no.

“¡Todo se acaba!” Es razón para meditar.

“¡Pensar, meditar, discurrir son dones de la humanidad!”

¿Cuánto le dedica a pensar y a meditar?

¿Qué es lo que más le hace pensar y meditar?

¿A qué conclusiones llega? Si me lo dice se lo agradezco porque necesito la opinión de otras personas que me ayudarán y enriquecerán.

Todo se acaba, hasta la vida.

Todo comienza y tiene un final terrenal de acuerdo a lo que dijo e hizo quien nos creó y nos dio la libertad para poder elegir el camino que queramos.

Los valores morales, éticos o religiosos son el fundamento para pensar, meditar, discurrir y para encontrar el camino que debemos andar y debemos recorrer.

Todo comienza y todo tiene un final, que será consecuencia de los valores que tengamos y de los que pongamos en actividad.

Todo tiene un comienzo en la vida humana, lo difícil es saber cuál es el final, a no ser que no se tenga la conciencia con valores creídos, aceptados y desarrollados.

Hay quien no llega al final, porque su vida se acaba antes de llegar al final. Como puede ser que lo maten si quiere o le imponen la eutanasia o no le dejan nacer por el aborto.

La eutanasia es la forma más legal de matar. Salvo que usted pida que le maten. Al menos tiene la posibilidad de decidir, no así con el aborto.

Mientras hay vida hay tiempo para pensar, meditar y buscar el camino que nos lleve a un final feliz que debe ser el apetecido, buscado y anhelado.

“¡Las ilusiones son y dan vida, lo difícil es convertirlas en realidad!”

“¡Saber elegir las ilusiones y que se conviertan en realidad, es de sabios donde los haya!”

Todo tiene un comienzo y para darle continuidad, es de sabios donde los haya.

Todo se acaba, todo se termina, como ocurre con la vida que se acaba como algo natural y normal.

Reconocer, aceptar y vivir de acuerdo a unos valores creo que es el medio de encontrar el camino que debemos recorrer para saber a dónde ir y cómo llegar.

Que todo se acaba es una realidad.

Nos queda pensar y meditar.

Pensar y meditar para con ello saber cómo comenzar el camino que nos llevará al final.

“¡Para llegar al final hemos recorrido un camino que hemos elegido y que hemos recorrido para así llegar al final previsto!”

Si hemos elegido el camino correcto llegaremos al final con tranquilidad y serenidad.

Que todo se acaba es una realidad.

¿Hemos elegido el camino correcto? Ya lo sabrá.

Que todo se acaba es una realidad.

¿Qué camino ha elegido? No se olvide que todo se acaba, para no equivocarse en el camino elegido.

¿Eligió el camino correcto? Le diré cuál será el final.

Que todo se acaba es una realidad.


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