lunes, 29 de enero de 2018

“¡¡¡EL ARREPENTIMIENTO!!!”






“¡¡¡EL ARREPENTIMIENTO!!!”


“¡El arrepentimiento es señal de haber reconocido y sentido el pecado y el daño causado!”

Arrepentirse es abrir la puerta a las ayudas espirituales que Padre Dios, infinitamente bueno, nos reparte, y que nos ponen en disposición de conseguir el perdón, porque sin él no hay salvación.

El pecado es aceptar el mal a conciencia, dañando a algo o a alguien.

Pecar es señal de nuestra fragilidad humana, que necesita la ayuda de Padre Dios para comportarnos como debemos de acuerdo a nuestros valores y creencias.

Pecar es muy fácil.

El mal está constantemente al acecho, pendiente de nuestras debilidades y errores, enturbiando nuestro comportamiento personal, que afecta negativamente a los demás.

El arrepentimiento, sincero y verdadero, es señal de que hay verdadero dolor del pecado cometido y el deseo ferviente de no volver a pecar para no dañar a los demás y a uno mismo, por la falta de amor a Padre Dios y a los demás.

Amar con pasión libera y aparta al mal que trata de vencernos para que cometamos pecados y dejemos de amar y no nos comportemos como verdaderos fieles de la humildad, del amor a Padre Dios y del amor a los demás.

“¡¡¡Benditos y alabados sean quienes resisten los constantes ataques del mal, venciéndolos con el AMOR A PADRE DIOS Y A LOS DEMÁS!!!”

“¡¡¡Los creyentes tenemos los Mandamientos que nos dicen lo que debemos hacer y cómo comportarnos para no pecar, y ser fieles hijos de Padre Dios y hermanos de los demás!!!”

“¡¡¡La hermandad con amor y humildad es el cimiento de la felicidad, que nos pone en el camino de la santidad!!”

Aspirar y desear la santidad debe ser el comportamiento personal diario y cotidiano, de día y de noche, y siempre sin descansar.

Tenemos todos los medios espirituales para resistir y no caer en la tentación, pero las consecuencias del pecado original agravan las debilidades de la que se aprovecha el mal.

Por eso tenemos esos recursos espirituales que nos reparte Padre Dios a manos llenas, y nos olvidamos cuando pecamos.

“¡El arrepentimiento es de santos, si lo hacemos con verdadero dolor y amor por haber pecado!”

“¡El arrepentimiento con verdadero dolor del pecado, nos santifica y nos perdona el pecado!”

Arrepentirse debe ser el sentir y el comportamiento para no volver a caer en la tentación y hacer el mal por haber pecado.

“¡Rezar y hacer pequeños sacrificios libera la mente del deseo de actuar mal y pecar!”

“¡El arrepentimiento sincero y verdadero nos libera de la pena del pecado!”

“¡El arrepentimiento es signo de querer ser santo!”

“¡La santidad, que nos reparte Padre Dios, nos da las fuerzas necesarias para no pecar!”

“¡¡¡Bendito y alabado sea el santo que, amando a Padre Dios y al prójimo, no peca para no ofender, hacer y hacerse daño!!!”