lunes, 1 de enero de 2018

“¡LA AUTORIDAD, LA RESPONSABILIDAD, LA HONESTIDAD Y LA LIBERTAD!”.




“¡LA AUTORIDAD, 
LA RESPONSABILIDAD, LA HONESTIDAD Y LA LIBERTAD!”   



La autoridad es uno de los mayores honores que puede tener un ciudadano.

La autoridad es delegada: nadie tiene autoridad per se.

La autoridad política, por ejemplo, la delega el pueblo, la comunidad, en sus representantes.

La autoridad en una sociedad consiste en ejercer unos poderes que implican una gran responsabilidad. Es administrar los bienes sagrados de la comunidad.

“¡La responsabilidad es un grado elevado de autoridad y poder en las decisiones que atañen a los demás!”

“¡No se tiene autoridad sin responsabilidad y honestidad!”

“¡La autoridad irresponsable es el origen de males incontables!”

Tener responsabilidad es consecuencia de haber tenido una gran educación familiar en valores y ampliada con la información y formación de colegios o universidades.

“¡La autoridad no se improvisa!”

¡La autoridad es una delegación y es una responsabilidad!”

“¡Ser responsable es una de las virtudes y vivencias que más honor y bien tiene y reparte quien la vive con honestidad y con libertad!”

“¡Ser desleal y no corresponder a la responsabilidad con honestidad debe ser castigado con la repulsa social y quedar estigmado a perpetuidad.  Habiendo pagado el daño causado!”

“¡El daño causado se tiene que pagar: hay que reparar!”

“¡La autoridad y la responsabilidad honesta con libertad y lealtad es ser merecedor de alabanza y reconocimiento familiar, vecinal, social y mundial, y para la eternidad!”

“¡Dichoso y alabado sea la persona honesta y leal que con autoridad, recibida legítimamente, su vida y sus hechos son signos de admirar y alabar, porque ayuda a los demás con responsabilidad, honestidad y en libertad!”