lunes, 26 de noviembre de 2012

“HABLAR DEL PRESENTE SIN OLVIDAR EL PASADO”


       
“HABLAR DEL PRESENTE SIN OLVIDAR EL PASADO”

Soy viejo y quisiera hablar del presente.
Espero que mis años no me confundan, y me hagan presentar alguna cuestión como si existiera en mi explicación alguna añoranza del pasado.
Creo que “nunca tiempos pasados fueron mejores”, Es verdad que  también “las sociedades se enferman, o pueden enfermarse  como los humanos, y entonces somos nosotros los que hemos de ocuparnos en componerla o curarlas, para que recuperen esa salud que tenían”.
En todas las épocas hay males que corregir; el primero que yo ahora corregiría es elevar en las almas los valores éticos o religiosos.
 Ante el temor a la dificultad, puede aplicarse el dicho:”La fe mueve montañas", y añado: o te permita escalarlas.
La crisis económica  - que para mi superarla es uno de los  valores – es una montaña que hay que escalar, y la fe es el gran medio para llegar a la cumbre.
Así lo creo, y así lo intento explicar y vivir.
Es relativamente fácil escribir, difícil es ser consecuente con lo que se escribe. Y aquí vuelve a intervenir la fe.
Pensar en cuál  es nuestro papel en la vida y cómo podemos ayudar a los demás, hace que se nos ocurran valores que hay que intentar que se vivan con fe, y constantemente, vivirlos.  Para que los valores se conviertan en vivencias y entonces practicarlas  y una de esas vivencias es escribir sobre la búsqueda del bien común.
Desearía que quien me lea intente entender y llevar a la práctica - si no lo hace ya - la vivencia de la fe, como medio para tener serenidad y esperanza de que pueden alcanzarse beneficios económicos y espirituales, y con ello dar ejemplo.
La fe es creer y, a la vez,  actuar en consecuencia, pues eso supone ser coherente: se vive como se piensa.
 “Creer en un mundo mejor y actuar, debería ser la meta, constante, de todos nosotros”.
 “Hechos son amores y no buenas razones”.
 He intentado e intento fundamentar mi vida y mis hechos de acuerdo a los valores con los que me educaron.
Hace años lo hice en cuatro pilares: Dios, la familia, los amigos y la comunidad.
Creo deberíamos fundamentar nuestros hechos de hoy en los vividos anteriormente, en los valores de épocas anteriores si eran valores positivos. Y mejorando o ampliando los que se van descubriendo como importantes: por ejemplo: las solidaridad (he visto a un grupo local de jóvenes maravillosos. la gran esperanza que sean levadura. Que tanto necesitamos)
Por supuesto: es muy importante, y ayuda mucho, haber sido educado en valores.
Pero si no los tiene, hay que buscarlos, para tener una sociedad honesta, participativa y feliz.
Con valores podemos contribuir al presente sin olvidar el pasado.
En espera de haber expuesto la necesidad de desarrollar nuestra buena voluntad y la participación, con valores, para con ellas tener a la sociedad que necesitamos, nuestra vida tenga contenido y sea cimiento de la construcción feliz del presente en libertad.
Como siempre, de usted, de mí depende, y de alguno más, como lo son esos jóvenes que tanto prometen y necesitamos.
Que Padre Dios les bendiga, y nos lo haga a todos.
 

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