miércoles, 1 de noviembre de 2017

“DESARROLLAR UNA IDEA”.




“DESARROLLAR UNA IDEA” 


Desarrollar una idea es algo apasionante y necesario.
Todos tenemos la ineludible obligación de contribuir al bien de los demás, y una forma es exponer nuestras ideas deseando ayudar.
Desarrollar una idea resulta difícil y complicado. Pero no rehúso mi obligación de exponer y desarrollar las ideas para discutir y encontrar la verdad. Ello me obliga y me mueve a escribir.
Todo lo que escribo está, por supuesto, sujeto a la crítica, y a la ayuda de los demás, para mejorarlo.

Antes de escribir -como creyente- rezo un Padre Nuestro, y les puedo garantizar y confirmar que recibo ayuda.

Yo lo fundamento en la ayuda, que a todos nos da, el Espíritu Santo. 
Se sea creyente o no.

Desarrollar una idea compleja o teoría empírica fundamentada en la ciencia experimental lo considero fuera de mis posibilidades.

Describir mis experiencias y creencias me resulta relativamente fácil  y posible. Que es lo que hago.

No quisiera ser teórico, sino práctico. Hago lo que puedo, y lo que puedo es ser práctico.

Quisiera que lo que escribo sirva para convertirlo en realidad, en la vida diaria, cotidiana de todos.

“¡Mis escritos van dirigidos a todas y a todos, y con el único fin de ayudar. Por eso siempre pido la ayuda de los demás, para confirmar,  mejorar, corregir errores!”

Las aportaciones de los demás enriquecen y aclaran el tema tratado.
“¡Trato de decir y exponer aquello que es viable realizar. Aquello que podemos, y hasta debemos, hacer para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás!”

Me siento un ser humano social, y como tal tenemos y tengo que  compartir con honestidad aquello que nos pueda ayudar.

Deseo y espero no equivocarme. Son vivencias y creencias personales en las que no basta la buena voluntad, se necesita decir la verdad de lo vivido y compartido.

“¡La verdad es única, pero hay matices que la pueden desvirtuar y hasta mejorar o empeorar!”

“¡Todos debemos exponer nuestras ideas con honestidad!”

La honestidad ayuda a cometer menos errores. Aunque no  olvidemos que uno se puede equivocar de buena fe y con honestidad. Para ello hay una clara solución: corregir y pedir perdón.

“¡Ruego, y pido que me perdonen en mi insistencia de recibir la ayuda de ustedes, que enriquecen los temas y les dan contenido y valor!”

“¡Desarrollar una idea no es fácil, pero no deja de ser una obligación personal y social, para tratar de ayudar a los demás!”

Esta antiquísima oración que los cristianos dicen en Pentecostés nos puede ayudar a tener ideas prácticas, desarrollarlas y ponerlas por obra. "¡Ven oh Santo Espíritu! Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de Tu Amor. Envía tu Espíritu y serán creados. Y renovarás la faz de la tierra".